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lunes, 16 de diciembre de 2013

Run-DMC - "Christmas in Hollis" (1987)

Llegadas las fiestas navideñas, en Milyunvideos queremos estar a tono con estas entrañables fechas con un video relativo, como ya hiciéramos en 2011 con "The Power of love" de Frankie Goes To Hollywood, reseñado, igual que siempre con maestría, por Rayco.

Huyendo de las almibaradas moñadas habituales, hemos elegido a los pioneros del rap para felicitar las fiestas: son los amigos de Run-DMC y su tema "Christmas in Hollis" (siendo Hollis el barrio de Queens, Nueva York, del que proceden los raperos). Se incluyó en un recopilatorio benéfico ("A Very Special Christmas"), en el que participaba lo mejor de cada casa y lo que más en boga estaba en aquel 1987, desde U2 a Whitney Houston, pasando por Pretenders, Bon Jovi o Madonna.

En principio a Run-DMC la propuesta no les hizo nada de gracia, puesto que temían que la maquinaria mainstream se dispusiera a vampirizar su enorme éxito como raperos para "domesticar" el género al que habían dado gloria. Darryl DMC McDaniels lo expresaba en una entrevista: "si no va de beats y rimas y graffitis y DJs, no lo hacemos". Los chicos malotes no se veían cantándole a Jack Frost ni villancicos cursis que no significaran nada para ellos y que además no tenían nada que ver con su música. Pero esa negativa les duró hasta que el productor les puso delante un tema de Clarence Carter titulado "Back Door Santa", y el trío de raperos vio que la Navidad podía tener un toque muy funky. Seducidos por la base rítmica y sus posibilidades líricas, cada uno escribió una parte de la letra y grabaron un tema que en Estados Unidos tiene una gran popularidad, más de 25 años después de su publicación. Ojo, que la Navidad rapeada no la inventó Run-DMC, y ellos mismos reconocen que Kurtis Blow es el genuino pionero en materia de llevar el rap al Merry Christmas.

El video se tuvo que rodar a toda prisa en un solo día, porque interrumpía la gira de Run-DMC y no había tiempo para andar grabando piezas maestras. El trío reconoce que el video tiene muchos sinsentidos aunque lo recuerda como una experiencia divertida. Lo que importa es el concepto y el bonito mensaje que se nos transmite entre rimas y beats.

Todo comienza en el taller de Santa Claus. O Afro-Santa Claus, como podríamos denominarle, quien está muy liado vigilando en multipantalla quién se ha portado bien y quién no, para ir clasificando gracias a un sofisticado invento, el "Simon", aquí reconvertido en un juez supremo de lo bueno y lo malo.


Nótese cómo este Papá Noel lleva el gorro ladeado, marcando estilo.


Afro-Santa Claus es interrumpido en su tarea por un elfo de garrafón con orejas, que le da el relevo mientras él sale a hacer el reparto. El elfo, quien podría padecer algún tipo de discapacidad y sólo sabe decir "naughty" y "nice", se queda al mando y aprovecha para hacer maldades y saltarse los criterios establecidos desde la jefatura a la hora de acreditar el buen o mal comportamiento de la muchachada, con la de reclamaciones al servicio de atención al cliente de Santa Claus que eso supondrá. Aquí ha habido una mala gestión desde Recursos Humanos seleccionando a este elfo para este puesto, claramente.

Lo siguiente que vemos es a DJ Run, DMC y Jam-Master Jay paseando por un parque en Hollis, con lo que viene siendo el uniforme de rapero de los 80, salvo el gorro rojo, concesión estética a la navidad.


En su deambular, ven pasar a un señor con aspecto extraño y luego ven a un perro con un aspecto más extraño aún:

Para renos no llegaba el presupuesto

En un abrir y cerrar de ojos, el hombre y su inusual mascota han desaparecido, pero una cartera cae desde el cielo; examinado su contenido, se dan cuenta de que es de Afro-Santa Claus, y aunque tiene un pastizal dentro que les daría para comprarse un barco y un coche, la devuelven porque, oye, robarle a Santa no estaría bien. No obstante, esta buena acción tiene su recompensa, ya que al llegar a casa encuentran sacos de dinero, convenientemente señalados con el símbolo del dólar, debajo del árbol.

La siguiente estrofa representa lo que es la Navidad para Darryl "DMC" McDaniels, un momento que gira en torno a compartir una buena comida con los seres queridos. Y como en casa de los McDaniels era la señora McDaniels la que se encargaba de servir la mesa con los mejores manjares del Bronx, en este videoclip se le hace un homenaje y se la incluye en un cameo, sí señor. Eso es un regalazo de hijo, y lo demás son boberías.


DMC también hace un canto a las virtudes hogareñas de estas fechas: el colorido de la decoración, el calor de la chimenea, el amor del muérdago...

En un centro comercial algo desangelado, los Run-DMC se encuentran de nuevo con Afro-Santa Claus, y sólo uno de ellos sospecha que es el verdadero, el que perdió su cartera en el parque; y lleva razón, a tenor del guiño que les hace.

Al volver a casa, se encuentran con sus regalos: unos micros y una mesa de mezclas para que hagan lo que más les gusta en la vida, rapear con desenfreno. 


En la última parte del video, el elfo se materializa en casa de los McDaniels, donde hay abundante pitanza, mientras los tres raperos abren sus regalos. Este año, Afro-Santa Claus ha arriesgado poco y les ha traído cosas que ya tenían, para su estupefacción. Cadenas y sombreros, zapatillas y un gorro de elfo que se le ha colado por error, mientras la señora McDaniels persigue al elfo intruso por la casa. 

En uno de los últimos planos vemos a Afro-Santa Claus partir en su trineo con su perro-reno, animalico al que cuanto más miras, más te estremeces.


Así que si busca un tema de Navidad que huya de los tópicos y que le mantenga a salvo del coma diabético, no olvide que Run-DMC tiene el villancico perfecto, ¡y ni siquiera es un villancico!

Felices fiestas de parte del equipo de 1000yunvideos.


domingo, 7 de julio de 2013

Lana del Rey - "National Anthem" (2012)

Lana del Rey y sus morritos llegaron con su "Born to die" para quedarse a juguetear un poco con la simbología patriótica más norteamericana. Su anterior identidad como Lizzy Grant no le había granjeado demasiado éxito, pero ella persistió en su idea de ser cantante y empezó a aprovechar esos iconos de los años cincuenta - setenta que en Estados Unidos carecían de una reinterpretación glamourosa.

"National Anthem" es quizás el mayor exponente de esa forma de jugar con los símbolos. Quinto single del mencionado album, llegó en un momento en el que la popularidad de Lana iba en aumento, tras los éxitos de "Video games" y "Blue jeans", que tenían a medio mundo ansioso de más. El cine, la televisión y la cultura pop de las décadas referidas son las grandes fuentes en las que Lana sacia su sed musical, y a esto se une su gusto por los videoclips largos como verano sin fútbol. Este video, por ejemplo, dura casi ocho minutos, y posteriormente rodaría "Ride", que supera los diez.

En este caso, para la dirección se optó por Anthony Mandler, de contrastada experiencia en el mundo videoclipero, quien asegura que el concepto pertenece por entero a Lana del Rey. Según dijo, la cantante quería explorar el concepto de la pérdida de la inocencia, que en EEUU se produjo con el asesinato de Kennedy en 1963.

La primera secuencia es un "aquí estoy yo", con la recreación de un momento mítico en la Historia reciente de EEUU: el cariñoso "Happy Birthday" que Marylin Monroe dedicó a John Fitzgerald Kennedy, una declaración de amor ruidosa y soterrada al mismo tiempo. La actriz más deseada, una mujer frágil y compleja, enamorada hasta las trancas del presidente guaperas e innovador, tan hombre débil como político fuerte. El drama americano más explotado por cine y televisión en los últimos cincuenta años. Ahí se planta Lana (con el gusto de no tocarse el peinado para asemejarlo a Marylin) y canta con igual sensualidad (incluido el deliciosamente ingenuo "everybody!!!" del final).


Termina el cumpleaños feliz en el minuto 1:00, y la cámara enfoca a un hombre negro con la gorra hacia atrás, algo poco usual en los 60, pero que te va dando una pista de hacia dónde enfoca Lana su transgresora mirada de la historia estadounidense. El hombre es A$AP Rocky, un rapero de Harlem un poco buscalíos que en este videoclip se hace con el papel de un Kennedy negro.

Poco dura Lana como Marylin, pues pronto transmuta en Jackie Kennedy. Al comienzo que hemos visto siguen planos y gritos que sugieren la tragedia final, pero que pronto se entremezclan con imágenes familiares de una vida idílica, todo ello usando un filtro que evoca la época retratada y las películas familiares tomadas con las primeras cámaras domésticas, algo al alcance de rentas altas en aquellos años.


Lana retrata algo que en los años 60 era verdaderamente insólito: una feliz familia interracial de clase alta (en plena efervescencia de la lucha por los derechos civiles de las minorías y donde muchos Estados prohibían por ley esta clase de bodas), con tres hermosos churumbeles, un matrimonio enamorado, una casa enorme, una posición económica holgada y un futuro por delante. Cuanto más incide en el tono de postal de esa familia, más nos va doliendo la tragedia que sabemos que sucederá al final. Y más recordamos que nunca hay que dar nada por sentado.

Abundan los planos de las manos de Lana del Rey, en mi opinión porque lleva una manicura monísima y un llamativo anillo que le enlaza dos dedos. También es de destacar el super cardado que luce en algunos planos, y que la asemejan a una joven Priscila Presley.


A pesar de la felicidad de esa familia perfecta, hay algo sombrío en la mirada de Lana cada vez que contempla a su amado marido, como si presintiera que toda esa alegría va a quebrarse de la peor manera posible.

En torno al minuto 5:00 da comienzo el macabro paseo que acabará en fatalidad, y que acabará con la vida de este Kennedy de color con el que Lana ha dado una vuelta de tuerca a la Historia de su país. No se explicita el asesinato en ningún momento, pero se nos hace saber lo que ha ocurrido a través del caos, la confusión y el sonido de un solo disparo. El horror sobreviene al rostro de Lana como debió hacerlo aquel 22 de noviembre al de Jackie.


El final de la canción se mezcla con la voz de Lana recitando unas frases, emotivas y devastadoras, sobre el amor que siente por su marido: "Le supliqué que se quedara. Que recordase lo que teníamos al principio".

No es Lana una artista hueca, ni una oportunista aferrada a la moda del vintage y el revival. En "National Anthem" demuestra inteligencia para darle a todos esos símbolos una vuelta inesperada, y provocar una reflexión y un estremecimiento.


sábado, 2 de febrero de 2013

M.I.A. - "Bad girls" (2012)

Sri Lanka es un país que está ahí y que parece que no hace ruido, pero del que ha salido una cantante con una interesante proyección internacional como es Mathangi "Maya" Arulpragasam, más conocida como M.I.A., que si bien nació en Reino Unido, pasó la mayor parte de su vida en el pequeño país asiático.

Tras hacerse un nombre en los circuitos alternativos con una música en la que combina el dance, el hip hop o la electrónica, destacando el pelotazo "Paper planes", en 2012 publicó el album "Matangi", en el que se incluye este "Bad girls", cuyo video me cautivó desde la primera vez que lo vi por la audacia de su planteamiento.

Pero para M.I.A. los videoclips cañeros no eran novedad. Ni para ella ni para el director de "Bad girls", el griego Romain Gavras (hijo del director Costa-Gavras, por cierto). Ambos habían trabajado juntos en el video de "Born free", una contundente denuncia en 9 minutos de las persecuciones por motivos raciales y étnicos, tan plagada de violencia que YouTube tuvo que retirarla y ahora puede encontrarse en Vimeo. En este video, unos policías norteamericanos desarrollan una redada en un edificio contra personas pelirrojas, a las que luego llevan a un descampado para ejecutarlas o hacerlas correr por un campo de minas. La coincidencia de este videoclip con las ejecuciones extrajudiciales de guerrilleros tamiles por parte de la policía de Sri Lanka contribuyó a engrandecer la polémica alrededor del video.

Por tanto, como vemos, para M.I.A. el activismo social no es un pose ni una moda, sino algo que forma parte de su manera de entender su función como artista y cantante. "Bad girls" aborda la represión de las mujeres tomando como punto de referencia una de las discriminaciones más absurdas que sufren en: la prohibición de conducir que rige en varios países del Golfo Pérsico, principalmente en Arabia Saudí.

El video fue rodado en Marruecos para evitar problemas con las autoridades religiosas, pero recrea el típico paisaje de los países antes mencionados. Aquí no se desarrolla ninguna historia en la que las mujeres vayan tomando conciencia de su poder; al contrario, el video entra a saco con mujeres directamente sentadas al volante o armadas con fusiles AK-47, en actitud abiertamente desafiante, como quien dice "no pienso pedirte perdón ni agachar la cabeza por tener vagina". Y todo ello contrasta con el hecho de que las mujeres que aparecen en el video, salvo la propia M.I.A., acatan el código de vestimenta musulmán más estricto, todas lucen vistosos niqabs que sólo dejan a la vista sus ojos muy maquillados, símbolo claro de rotunda femineidad.

 Porque en ningún videoclip ambientado en Oriente Próximo puede faltar un pozo de petróleo ardiendo y una columna de humo

Las conductoras entretienen a los hombres, tocados con kefiyas en su mayoría, que abarrotan los márgenes de la carretera para verlas competir en velocidad y acrobacias al volante. El plano del 0:37, en el que las mujeres asoman medio cuerpo con la ventanilla, puño en alto, es altamente sugestivo. Cabe decir que en el video aparecen Mercedes, BMW, Land Rover y Alfa Romeo.

Ellas llevan niqabs, pero M.I.A. va como la espantaja de los melones, haciendo que Lady Gaga nos parezca hasta sosita

Nos podrá parecer una tontería, pero este plano, por ejemplo, es incendiario e intolerable en alguno de los países más misóginos del mundo, donde la religión es la excusa para disimular el pánico que siente el patriarcado ante la posibilidad de que las mujeres tomen sus propias decisiones:


Y ya puestos a cabrear a la Dirección General de Tráfico saudí, hagámoslo con estilo y creatividad:


Y esta exhibición no se limita al día, para la noche también tenemos coches transparentes y M.I.A. un modelazo acorde a su concepto de la elegancia:


Hacia el final del video podemos observar cómo los hombres adoptan un rol más activo, bailan y conducen y se acercan a las mujeres, aunque sin mezclarse demasiado.

Pienso que este video es una valiente reivindicación del poder y la autonomía femeninas, tanto en aquellos sitios donde están más ferozmente reprimidas, como en aquellos otros donde las batallas no son tan evidentes, pero hay que seguir peleándolas.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Kanye West - "Touch the sky" (2006)

Kanye West es un rapero y hip-hopero de no despreciable talento, y por lo tanto, afectado de la megalomanía que suele ser consustancial a las estrellas del género. Gracias a ella, y a su inspiración, tenemos este trabajado videoclip que hoy traemos a Mil y un videos: "Touch the sky".

La única canción del disco "Late Registration" que no fue producida por el propio West cuenta con la colaboración de Lupe Fiasco, quien a pesar de su nombre no es una decepcionante mujer mexicana, sino un rapero de Chicago, e incorpora en la base un sample de la sección de viento del conocido "Move on up" de Curtis Mayfield. El video es una parodia / homenaje al motociclista acrobático Evel Knievel, muy popular en los años 70 en Estados Unidos por sus continuos desafíos a la lógica, la gravedad y la prudencia. En concreto, el videoclip se basa en el intento fallido de Knievel por saltar el cañón de Snake River (Idaho) en 1974, del que se puede ver un extracto pinchando aquí.

Bajo la dirección de Chris Milk, un habitual del videoclip y la publicidad, esta pieza adopta la forma de una pequeña película setentera, con la estética y la imagen de la época ya desde los primeros segundos, donde tenemos los títulos de crédito. El personaje de West, llamado en referencia al original "Evel Kanyevel", se aproxima en coche al punto del Gran Cañón del Colorado junto a su pareja, nada menos que Pamela Anderson embutida en un corto mono blanco al que no le dio tiempo a coser suficientes botones.

En el punto de encuentro se halla un gran despliegue de espectadores y personal técnico para este importante acontecimiento, pues Kanye está resuelto a atravesar el Cañón de lado a lado en un cohete. El protagonista se abre paso entre la multitud de la mano de su chica, lo que despierta los recelos de Nia Long y Tracee Ellis Ross, las clásicas mujeres negras que se indignan de ver a un macho de los suyos de la mano de una blanquita.

Kanye supervisa los detalles del desafío que se propone realizar, mientras pasea de acá para allá las que seguramente sean las patillas más rectas que jamás se hayan lucido por el Cañón. Mientras, Pamela se encierra en la caravana visiblemente enfadada, no parece que tenga demasiado claro lo que Kanye está a punto de hacer.

Mal sitio para pegársela, Kanye

De hecho, cuando Kanye entra en la caravana discute con Pamela, en uno de los papeles más logrados de la rubia exvigilante de la playa. Observen qué intensidad dramática:


En lo que Kanye se cambia de ropa y se pone un mono de lo más resultón y coqueto, Lupe Fiasco salta al escenario a entretener al gentío, junto a la Booker T. Washington High School Marching Band y al entregado público, de resultas de lo cual se monta una fiestecica buena para amenizar la espera por West.


Por fin, Evel Kanyevel ha terminado de vestirse para la ocasión, y abandona la caravana para enfrentarse a su destino, ante el gesto de desaprobación de su sensata novia. En este punto es interesante señalar que el original Evel Knievel demandó a Kanye West porque la indumentaria que luce en el videoclip es un calco de la que él llevaba en sus arriesgadas actuaciones. La demanda no prosperó, pues prevalecieron los argumentos de los abogados de West relativos a la intención paródica y a la Primera Enmienda. De hecho, West y Knievel se conocieron en persona en 2007, pocos días antes de la muerte de éste, y acabaron en buenos términos.

Atiende qué disfraz. Te creerás tú que el Gran Cañón se puede saltar con ropa de andar por casa.

West se dirige hacia el cohete con paso firme y garboso, y en el último minuto Pamela hace lo que le dio fama mundial: correr con los melones descontrolados, para plantarle a su hombre un beso, que es medio de despedida y medio de ánimo.

Por fin, nuestro héroe embarca en su cohete e inicia el despegue. Todo va bien hasta que alcanza la máxima altura prevista, pero algo ha fallado en los cálculos, y la trayectoria descendiente empieza antes de lo previsto; la parábola no va a permitir que los planes de Kanye lleguen a buen término. Viendo las caras de Kanye en el ascenso y en el descenso se comprende lo delicado de su situación.


El choque del cohete contra el suelo en el 4:12 se refleja con un "efecto especial" deliberadamente amateur, para espanto de los presentes y de una Pamela Anderson a la que no le va a quedar ni el consuelo del "te lo dije", pues se nos sugiere que Kanye no sobrevive a su reto.

Casi un millón de dólares se invirtió en grabar este videoclip, la historia de un hombre que cumple brevemente su sueño, tocar el cielo, y pierde la vida en ello.