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jueves, 5 de noviembre de 2015
PODCAST DE 1001 CANCIONES #4 - "SELECCIÓN DE CANCIONES DE LA SAGA 007"
Aprovechando el estreno de "Spectre" hemos decidido hacer una selección de las canciones que acompañan las aventuras de Bond, James Bond.
Para tal empresa hemos solicitado refuerzos y a nuestra llamada han acudido Juan García y Alex Medina, compañeros habituales en el podcast "Devoradores 2: Electric Boogaloo" y fundadores del blog "Quéfuede".
Os dejamos con un recorrido por la parte musical de esta longeva saga con algo más de dos horas de programa.
Lista de canciones:
- Matt Monro: "From Russia With Love" (Desde Rusia con amor).
- Nancy Sinatra: "You Only Live Twice" (Sólo se vive dos veces).
- Paul McCartney: "Live and Let Die" (Vive y deja vivir).
- Carly Simon: "Nobody Does It Better" (La espía que me amó).
- Sheena Easton: "For Your Eyes Only" (Sólo para sus ojos).
- Duran Duran: "A View to a Kill" (Panorama para matar).
- Gladys Knight: "License to Kil" (Licencia para matar).
- Tina Turner: "Goldeneye".
- Chris Cornell: "You Know My Name" (Casino Royale).
- Adele: "Skyfall".
miércoles, 7 de agosto de 2013
"The first, the last: Amy Winehouse"
Parece que el verano no es el mejor momento para andar innovando, porque hace mucho calor y todo lo que no sea tumbarse a la bartola con un heladito y un ventilador da mucha pereza. Pero en 1000yunvideos somos gente aficionada a actualizar poco e ir contracorriente, y por eso, en pleno mes de agosto, presentamos un post basado en una idea novedosa: el primer y el último (definitivo o hasta la fecha) videoclip de un artista determinado.
Abrimos con Amy Winehouse por estar reciente el segundo aniversario de su fallecimiento. Perdimos hace dos años a un mujer de inmenso talento para cantar y para escribir canciones como puñetazos, descarnadas, directas, honestas. Sin finales amables, porque la vida muchas veces tampoco los tiene. La propia Amy es ejemplo; cuando parecía recuperada de sus múltiples adicciones y lista para abandonar a Blake Fielder-Civil, el maromo que le amargó la existencia, se nos fue de repente. Un último trago, y hasta siempre, Amy.
Amy dedicó toda su corta vida a la música, y editó en solitario dos señores discos: "Frank" (2003) y "Back to black" (2006). Con posterioridad a su muerte, se editó un tercer disco de descartes y rarezas, porque si algo sabe la industria discográfica es lo mucho que vende un cadáver.
Los videoclips de Amy Winehouse son la crónica visual de su viaje hacia el éxito, su evolución estética y el deterioro físico causado por las drogas, el alcohol y la mala vida. El primer video que grabó fue el de la canción "Stronger than me", donde una mujer se queja de tener que adoptar el "rol" masculino en una relación de pareja. Ella quiere ser la débil y la protegida, y se encuentra con que tiene que ser la que proteja al otro, un tipo, además, mayor que ella ("You should be stronger than me / you've been here seven years longer than me"). El videoclip narra una salida nocturna a unos billares, en los que Amy se encuentra a su pareja ya borracha y tiene que cargar con ella y hasta llevarla a su casa para dejarla en la escalera. La primera de una larga serie de decepciones que marcará la relación de Amy con el sexo opuesto y de la que seremos testigos a través de sus canciones.
Nótese en el video la lozanía de Amy a sus veinte años. Y perdón si lozana es una palabra un tanto rancia: se la ve vital, saludable, con curvas. Tampoco exhibía los rasgos que llegaron a serle distintivos. No vemos el peinado "beehive" (esa especie de colmena sobre la cabeza), ni los tatuajes, ni esa raya del ojo que casi llegaba a la sien.
El disco "Frank" dio para otros videos más, como Fuck me pumps, In my bed o Take the box. Ya luego vendría el pelotazo del single "Rehab", que la catapultaría al éxito mundial. En la evolución de los videos de este segundo disco vemos cómo se acelera su declive físico, cada vez más delgada y más tatuada: "You know I'm no good", "Back to black", "Love is a losing game", o "Tears dry on their own".
Para el último corte publicado como single, la canción "Just friends", ni siquiera se optó por rodar un videoclip, sino que se extrajo la actuación de la gira "I told you I was trouble", grabada en el concierto que Amy dio en el London's Shepherd Bush Empire, en blanco y negro, donde ya vemos a una Amy que necesita tener un vaso en la mano para cantar, flaca, descuidada, un tanto errática, pero de voz poderosa. La actuación se entremezcla con imágenes de Amy en ensayos, grabaciones y sesiones fotográficas anteriores, lo que hace más doloroso el contraste.
Pero, en realidad, no fue éste el último video de Amy. Aún grabaría uno más para su dueto con Tony Bennett "Body and soul", en el año 2011, pocos meses antes de su muerte. Acababa de dejar atrás un largo periodo de rehabilitación en el Caribe y parecía dispuesta a retomar su carrera con toda su fuerza; saber que tres meses después la estaríamos despidiendo hace aún más duro ver lo feliz que era cantando con uno de sus ídolos. Ambos mantienen en el video una actitud mutua de admiración y complicidad, que en Bennett incluso parece ternura.
Yo hubiera preferido no tener al mito y seguir conservando a la cantante, pero cuando observas la trayectoria de Amy te das cuenta de que no podía durar, de que la tragedia era su destino y su voz, su legado.
Abrimos con Amy Winehouse por estar reciente el segundo aniversario de su fallecimiento. Perdimos hace dos años a un mujer de inmenso talento para cantar y para escribir canciones como puñetazos, descarnadas, directas, honestas. Sin finales amables, porque la vida muchas veces tampoco los tiene. La propia Amy es ejemplo; cuando parecía recuperada de sus múltiples adicciones y lista para abandonar a Blake Fielder-Civil, el maromo que le amargó la existencia, se nos fue de repente. Un último trago, y hasta siempre, Amy.
Amy dedicó toda su corta vida a la música, y editó en solitario dos señores discos: "Frank" (2003) y "Back to black" (2006). Con posterioridad a su muerte, se editó un tercer disco de descartes y rarezas, porque si algo sabe la industria discográfica es lo mucho que vende un cadáver.
Los videoclips de Amy Winehouse son la crónica visual de su viaje hacia el éxito, su evolución estética y el deterioro físico causado por las drogas, el alcohol y la mala vida. El primer video que grabó fue el de la canción "Stronger than me", donde una mujer se queja de tener que adoptar el "rol" masculino en una relación de pareja. Ella quiere ser la débil y la protegida, y se encuentra con que tiene que ser la que proteja al otro, un tipo, además, mayor que ella ("You should be stronger than me / you've been here seven years longer than me"). El videoclip narra una salida nocturna a unos billares, en los que Amy se encuentra a su pareja ya borracha y tiene que cargar con ella y hasta llevarla a su casa para dejarla en la escalera. La primera de una larga serie de decepciones que marcará la relación de Amy con el sexo opuesto y de la que seremos testigos a través de sus canciones.
Y ésta es la cara que se te pone cuando has quedado y te encuentras al otro ebrio de mala manera, nada más empezar la noche
Nótese en el video la lozanía de Amy a sus veinte años. Y perdón si lozana es una palabra un tanto rancia: se la ve vital, saludable, con curvas. Tampoco exhibía los rasgos que llegaron a serle distintivos. No vemos el peinado "beehive" (esa especie de colmena sobre la cabeza), ni los tatuajes, ni esa raya del ojo que casi llegaba a la sien.
El disco "Frank" dio para otros videos más, como Fuck me pumps, In my bed o Take the box. Ya luego vendría el pelotazo del single "Rehab", que la catapultaría al éxito mundial. En la evolución de los videos de este segundo disco vemos cómo se acelera su declive físico, cada vez más delgada y más tatuada: "You know I'm no good", "Back to black", "Love is a losing game", o "Tears dry on their own".
Para el último corte publicado como single, la canción "Just friends", ni siquiera se optó por rodar un videoclip, sino que se extrajo la actuación de la gira "I told you I was trouble", grabada en el concierto que Amy dio en el London's Shepherd Bush Empire, en blanco y negro, donde ya vemos a una Amy que necesita tener un vaso en la mano para cantar, flaca, descuidada, un tanto errática, pero de voz poderosa. La actuación se entremezcla con imágenes de Amy en ensayos, grabaciones y sesiones fotográficas anteriores, lo que hace más doloroso el contraste.
Pero, en realidad, no fue éste el último video de Amy. Aún grabaría uno más para su dueto con Tony Bennett "Body and soul", en el año 2011, pocos meses antes de su muerte. Acababa de dejar atrás un largo periodo de rehabilitación en el Caribe y parecía dispuesta a retomar su carrera con toda su fuerza; saber que tres meses después la estaríamos despidiendo hace aún más duro ver lo feliz que era cantando con uno de sus ídolos. Ambos mantienen en el video una actitud mutua de admiración y complicidad, que en Bennett incluso parece ternura.
Yo hubiera preferido no tener al mito y seguir conservando a la cantante, pero cuando observas la trayectoria de Amy te das cuenta de que no podía durar, de que la tragedia era su destino y su voz, su legado.
lunes, 15 de abril de 2013
Color Me Badd - "I Wanna Sex You Up" (1991)
Durante los casi tres años de vida de este blog he tratado de evitar hablar de ellas pero, como el primer tacto rectal en la vida de un jombre, tarde o temprano hay que afrontarlo. Hoy en "1000yunvideos", las boybands.
Las boybands para el público masculino y heterosexual son el equivalente musical a las comedias románticas o a ese compañero de trabajo que te dice: "¿todavía lees cómics?, si eso es para niños". Poseen esa gran capacidad para acentuar nuestros sentimientos de desprecio, odio e ira homicida.
Hay quien dice que el fenómeno boyband surgió con The Jackson 5 y sus homólogos blancos (y cachetudos) The Osmonds. Pero fue a finales de los 80 cuando empezó la época dorada de las boybands con los New Kids on the Block (NKOTB). Jordan Knight y cía esparcieron el Mal por el mundo con su música y con su irrepetible serie de dibujos animados.
A los KNOTB le siguieron el trío soso británico Big Fun, Take That, Backstreet Boys, N'Sync, y así sucesivamente hasta llegar a los One Direction. Y es que la aparición de una nueva boyband es como los fracasos de España en Eurovisión o las erecciones al ver los escotes de Anna Simón, un hecho inevitable.
Lo mejor de las boybands es cuando surge una en plan "quiero y no puedo". En ese momento el odio y la ira homicida se tornan en cachondeo y un poco de lástima. Aquí es cuando llegamos a Color Me Badd (CMB).
En 1987 se juntaron en Oklahoma un prototipo de Snow con voz aflautada (Bryan Abrams), el hermano pequeño y frentudo de Kenny G (Sam Watters), una copia barata y de garrafón de George Michael (Mark Calderon), y un rechazado de los castings de Milli Vanilli (Kevin Thronton).
En 1991, con el apoyo de Robert "Kool" Bell (líder de Kool & The Gang), publicaron su primer álbum, "C.M.B". ¿Por qué "Kool", por qué?. Y el primer single fue este "I Wanna Sex You Up", que fue un verdadero hit impulsado por su inclusión en la banda sonora de "New Jack City".
El vídeo consiste en los cuatro miembros del grupo en medio de sendos encuentros amorosos en los que son grabados por una rubia. Los CMB son presentados con un barrido mientras ellos ponen de caras de "nena vas a ser mía y te voy a conquistar quieras o no".
Las escenas de ligoteo son arquetípicas. Snow se agencia a una tía en su despacho vestido con un traje con hombreras de tamaño faraónico; Kenny G se queda atrapado en un ascensor en agradable compañía; George Michael deambula por una galería de arte y se amaga con una en el cuarto de manteniento mientras Milli Vanilli lo tiene todo hecho pues cuenta con el factor limusina a su favor.
Los mejores momentos de este empalagoso ejercicio de meter ficha son: el "usted primero, señorita" de Kenny G antes de entrar en el ascensor.
Las boybands para el público masculino y heterosexual son el equivalente musical a las comedias románticas o a ese compañero de trabajo que te dice: "¿todavía lees cómics?, si eso es para niños". Poseen esa gran capacidad para acentuar nuestros sentimientos de desprecio, odio e ira homicida.
Hay quien dice que el fenómeno boyband surgió con The Jackson 5 y sus homólogos blancos (y cachetudos) The Osmonds. Pero fue a finales de los 80 cuando empezó la época dorada de las boybands con los New Kids on the Block (NKOTB). Jordan Knight y cía esparcieron el Mal por el mundo con su música y con su irrepetible serie de dibujos animados.
A los KNOTB le siguieron el trío soso británico Big Fun, Take That, Backstreet Boys, N'Sync, y así sucesivamente hasta llegar a los One Direction. Y es que la aparición de una nueva boyband es como los fracasos de España en Eurovisión o las erecciones al ver los escotes de Anna Simón, un hecho inevitable.
Lo mejor de las boybands es cuando surge una en plan "quiero y no puedo". En ese momento el odio y la ira homicida se tornan en cachondeo y un poco de lástima. Aquí es cuando llegamos a Color Me Badd (CMB).En 1987 se juntaron en Oklahoma un prototipo de Snow con voz aflautada (Bryan Abrams), el hermano pequeño y frentudo de Kenny G (Sam Watters), una copia barata y de garrafón de George Michael (Mark Calderon), y un rechazado de los castings de Milli Vanilli (Kevin Thronton).
En 1991, con el apoyo de Robert "Kool" Bell (líder de Kool & The Gang), publicaron su primer álbum, "C.M.B". ¿Por qué "Kool", por qué?. Y el primer single fue este "I Wanna Sex You Up", que fue un verdadero hit impulsado por su inclusión en la banda sonora de "New Jack City".
El vídeo consiste en los cuatro miembros del grupo en medio de sendos encuentros amorosos en los que son grabados por una rubia. Los CMB son presentados con un barrido mientras ellos ponen de caras de "nena vas a ser mía y te voy a conquistar quieras o no".
Es más o menos esta cara
Las escenas de ligoteo son arquetípicas. Snow se agencia a una tía en su despacho vestido con un traje con hombreras de tamaño faraónico; Kenny G se queda atrapado en un ascensor en agradable compañía; George Michael deambula por una galería de arte y se amaga con una en el cuarto de manteniento mientras Milli Vanilli lo tiene todo hecho pues cuenta con el factor limusina a su favor.
Los mejores momentos de este empalagoso ejercicio de meter ficha son: el "usted primero, señorita" de Kenny G antes de entrar en el ascensor.
Quedas como un caballero cuando
lo que quieres es verle bien el culo
Y cuando George Michael le toca la barbilla a la shavala en plan "eres lo más bonito que he visto en mi vida".
No intentes hacer esto en la vida real,
lo normal es que pierdas el dedo
Como no todo es cortejar y meter ficha, los CMB también nos regalan breves momentos con un amago de coreografía. Y es que ellos querían mezclar las armonías vocales a lo Boyz II Men o los posteriores All 4 One con la estética horterilla y bailoteos como NKOTB.
Nótese como la rubia del fondo pasa de ellos
Esta oda al cortejo almibarado trascendía de los vídeos y llegaba al propio libreto del CD, donde cada miembro tenía una ficha personal y dejaban su lema como si de una Casa de los Siete Reinos de Poniente se tratara.
Ahí van:
Snow: "Amo a una mujer con sensibilidad, romance en su corazón y la capacidad para entender la profundidad de un buen hombre". (Creo que Snow se amaba mucho a sí mismo).
George Michael: "Amo a todas las chicas, especialmente a aquellas que se respetan a sí mismas y siempre muestran su verdadera cara". (Nivel de almíbar subiendo).
Kenny G: "Amo regalar rosas a las chicas, escribirles un poema, cantarles una canción o hacer todo aquello que les hagan sentirse como una dama". (Kenny G desoyendo las enseñanzas de Diego el Profeta).
Milli Vanilli: "Me gusta una chica que le encante el romance. Alguien que pueda acariciar, abrazar y que no le importe salir a caminar conmigo en la playa, o incluso mirando a mis ojos bajo una noches estrellada mientras le leo una poesía y le expreso exactamente lo que ella significa para mí". (No se puede ser más asquerosamente moñas).
CMB editaron más discos durante los 90 y fueron paulatinamente cayendo en el olvido. A Kenny G le fueron bastante bien las cosas. Y se recicló en productor musical de bastante éxito. Por sus manos han pasado Kelly Clarkson, Anastacia, Leona Lewis o la fallecida Whitney Houston.
"I'm Too Sexy for Your Party,
Too Sexy for Your Party..."
El resto de la banda decidió reunirse en 2010 para retomar CMB. Su retonno se reduce a actuaciones revival aunque han amenazado con sacar material nuevo a lo largo de 2013. Bien pensado, siempre será mejor que aguantar a Justin Bieber o One Direction.
"Hemos madurado, ahora amamos al KFC"
lunes, 23 de abril de 2012
Diana Ross - "Muscles" (1982)
En los albores de esa década loca y kitsch que fueron los 80, y a pesar de hallarse a las puertas de diez años de conservadurismo, las mujeres venían sensuales y con ganas de guerra, y ahí estuvo Diana Ross para poner voz a toda esa ansia erótico-festiva. Y digo bien, porque Diana le puso la voz a la letra que, a tal efecto, le había escrito su íntimo amigo Michael Jackson (tan amigos que en 1978 habían protagonizado "The Wiz", la versión afro de "El Mago de Oz", un desatino del que una amistad sólo puede salir reforzada)
Sí, por si habíamos especulado poco con la ambigua sexualidad del Rey del Pop, sepamos hoy que esta letra en la que se fantasea con un amante cuyo cuerpo sea un catálogo de músculos cincelados, la escribió el malogrado cantante, según parece porque "Muscles" era el nombre de su serpiente. No te digo ná, y te lo digo tó.
Pero centrémonos en Diana, que es la que da vida a la canción con ese tono sexy, y este videoclip descacharrante. La cantante se había labrado una carrera en solitario muy sólida, a lo largo de los 70, una etapa que venía precedida de su lugar como la estrella absoluta de The Supremes. Quizás para no perder comba en los incipientes 80, Diana potenció su lado sexy, y posteriormente se entregaría a la música de baile, todo con un sello indiscutiblemente ochentero en lo musical, y audaz en lo capilar.
Bajo la dirección de Paul Justman, el video nos introduce en un agradable sueño en el que Diana sale de sí misma, y se entrega a la fantasía con un camisón blanco que entonces podía ser sugerente, pero que visto desde la actualidad nos recuerda al clásico batín bueno que guardan las abuelas por si algún día tienen que ingresar en el hospital. Es una noche desapacible y está entrando mucha corriente por la ventana, pero Diana ni se inmuta. Amanecerá con un calentón considerable, pero a la vez paradójicamente resfriada de tanto coger frío.
Estamos ante el clásico ejemplo de videoclip que no envejece nada bien. En el 0:54 tenemos un claro ejemplo. Esa montaña de hombres musculosos, devotos del dios del culturismo, resultaban sensuales en 1982, pero a la vista actual tienen un indudable aire homoerótico que le resta seriedad a la pieza. Diana comparte cama con todos ellos en actitud juguetona, aunque los machos parecen más interesados en una ególatra atención a sus musculitos que en la cantante.
Es importante destacar la inserción ocasional de planos de Buster Keaton, sin que se haya podido aclarar hasta la fecha a santo de qué obedece su inclusión.
Diana los desnuda con la mirada, como podemos ver entre el 1:31 y el 1:46, en el que un bombero y un hombre con un serrucho se quedan con los músculos al aire, en otro momento de aroma involuntariamente gay.
Otro aspecto interesante es cómo Diana Ross interpreta que, por algún motivo, mover los hombros hacia delante y hacia atrás en todo momento transmite una seducción incontrolable al espectador, cuando ciertamente no es así. A mí en particular me dan ganas de decirle: "ea, ya has calentado hombros, ahora trabaja los abductores".
Otra bonita escena de juntos y revueltos la tenemos en el 1:52, en el que se advierte, hay que decirlo así, que tras las risas y las fiestas existe un mayor desinterés por parte de los maromos hacia Diana. Hasta el momento el video ha podido parecer minimalista, y escaso en inversión, pero eso es porque el tajo gordo del presupuesto se lo llevaron los efectos especiales, como éste, en el que Diana aparta de su soplido a los musculosos amantes que se exhiben por su brazo:
Y todo para absurdamente correr hacia un muñeco de cartón y "vestirlo" con dibujos de músculos, mientras los hombres de carne y hueso yacen en el suelo. Incomprensible actitud, como incomprensibles suelen ser los sueños.
Y en esta alucinación onírica, por qué no, Diana Ross también vuela en un croma de oferta, recorriendo el mundo en busca de esos torsos esculpidos en mármol, en unos planos interminables que nos sonrojan un poco. Al final resulta que el mundo es el pecho palomo de uno de estos chicos, al que le han puesto encima todos los accesorios de Pinypon que encontraron en la tienda de la esquina.
Al final del video, Diana Ross se reintegra con su yo físico y vuelve a la cama, no sin antes regalarnos otro plano en el que ya los culturistas están a cualquier cosa, menos a lo que tienen que estar, que es la cantante:
Y es que así fueron los 80, amigos. Una época en la que un mal entendido culto al cuerpo lo mismo nos daba cosas como el "Physical" de Olivia Newton-John (tela para cortar también ahí), que este asombroso canto al sexy del culturismo.
Sí, por si habíamos especulado poco con la ambigua sexualidad del Rey del Pop, sepamos hoy que esta letra en la que se fantasea con un amante cuyo cuerpo sea un catálogo de músculos cincelados, la escribió el malogrado cantante, según parece porque "Muscles" era el nombre de su serpiente. No te digo ná, y te lo digo tó.
Pero centrémonos en Diana, que es la que da vida a la canción con ese tono sexy, y este videoclip descacharrante. La cantante se había labrado una carrera en solitario muy sólida, a lo largo de los 70, una etapa que venía precedida de su lugar como la estrella absoluta de The Supremes. Quizás para no perder comba en los incipientes 80, Diana potenció su lado sexy, y posteriormente se entregaría a la música de baile, todo con un sello indiscutiblemente ochentero en lo musical, y audaz en lo capilar.
Tú te crees que ese pelo así lo puede llevar cualquiera, y no
Bajo la dirección de Paul Justman, el video nos introduce en un agradable sueño en el que Diana sale de sí misma, y se entrega a la fantasía con un camisón blanco que entonces podía ser sugerente, pero que visto desde la actualidad nos recuerda al clásico batín bueno que guardan las abuelas por si algún día tienen que ingresar en el hospital. Es una noche desapacible y está entrando mucha corriente por la ventana, pero Diana ni se inmuta. Amanecerá con un calentón considerable, pero a la vez paradójicamente resfriada de tanto coger frío.
Salgo de mí, y me doy un viaje astral
Estamos ante el clásico ejemplo de videoclip que no envejece nada bien. En el 0:54 tenemos un claro ejemplo. Esa montaña de hombres musculosos, devotos del dios del culturismo, resultaban sensuales en 1982, pero a la vista actual tienen un indudable aire homoerótico que le resta seriedad a la pieza. Diana comparte cama con todos ellos en actitud juguetona, aunque los machos parecen más interesados en una ególatra atención a sus musculitos que en la cantante.
Es importante destacar la inserción ocasional de planos de Buster Keaton, sin que se haya podido aclarar hasta la fecha a santo de qué obedece su inclusión.
Diana los desnuda con la mirada, como podemos ver entre el 1:31 y el 1:46, en el que un bombero y un hombre con un serrucho se quedan con los músculos al aire, en otro momento de aroma involuntariamente gay.
Otro aspecto interesante es cómo Diana Ross interpreta que, por algún motivo, mover los hombros hacia delante y hacia atrás en todo momento transmite una seducción incontrolable al espectador, cuando ciertamente no es así. A mí en particular me dan ganas de decirle: "ea, ya has calentado hombros, ahora trabaja los abductores".
Otra bonita escena de juntos y revueltos la tenemos en el 1:52, en el que se advierte, hay que decirlo así, que tras las risas y las fiestas existe un mayor desinterés por parte de los maromos hacia Diana. Hasta el momento el video ha podido parecer minimalista, y escaso en inversión, pero eso es porque el tajo gordo del presupuesto se lo llevaron los efectos especiales, como éste, en el que Diana aparta de su soplido a los musculosos amantes que se exhiben por su brazo:
Y todo para absurdamente correr hacia un muñeco de cartón y "vestirlo" con dibujos de músculos, mientras los hombres de carne y hueso yacen en el suelo. Incomprensible actitud, como incomprensibles suelen ser los sueños.
Y en esta alucinación onírica, por qué no, Diana Ross también vuela en un croma de oferta, recorriendo el mundo en busca de esos torsos esculpidos en mármol, en unos planos interminables que nos sonrojan un poco. Al final resulta que el mundo es el pecho palomo de uno de estos chicos, al que le han puesto encima todos los accesorios de Pinypon que encontraron en la tienda de la esquina.
Con los brazos extendidos contrarrestas un poco la falta de aerodinámica del pelo
Al final del video, Diana Ross se reintegra con su yo físico y vuelve a la cama, no sin antes regalarnos otro plano en el que ya los culturistas están a cualquier cosa, menos a lo que tienen que estar, que es la cantante:
Y es que así fueron los 80, amigos. Una época en la que un mal entendido culto al cuerpo lo mismo nos daba cosas como el "Physical" de Olivia Newton-John (tela para cortar también ahí), que este asombroso canto al sexy del culturismo.
lunes, 1 de agosto de 2011
Imagination - "Body Talk" (1981)
La banda de soul Imagination se formó en 1981 cuando Leee John, que había trabajado haciendo los coros para varias bandas menores de soul, conoció al bajista y guitarrista Ashley Ingram y decidieron unirse para componer y formar su propia banda "sexy y erótica" ¿?. Tras pasar brevemente por un grupo llamado Fizzz, en una audición conocieron al batería jamaicano Errol Kennedy y se unió a ellos, cerrando de ese modo la formación definitiva de Imagination (el nombre del grupo surgió como homenaje a John Lennon, asesinado unos meses antes).
"Body Talk" fue el primer single de Imagination y salió en abril de 1981 como adelanto de su primer LP, que acabaría llamándose igual. Los productores fueron el dúo Steve Jolley-Tony Swain, responsables dos años después del "True" de Spandau Ballet, que buscaban crear una especie de sonido "Soul British" y vieron en este trío a unos potenciales exponentes de este nuevo sonido.
El vídeo de "Body Talk" siempre me ha fascinado por su oriental ambientación y por esa mezcla de sensualidad, erotismo (homoerotismo más bien) y esas superposiciones y efectos especiales inclasificables.
Nada más empezar, !toma superposición¡, una bella mujer aparece y desaparece antes de que Ingram y Kennedy irrumpan llevando una alfombra por el desierto. Hay que destacar el ritmillo que llevan ambos, pero mientras Ingram va serio y más concentrado que un jugo sueco (chiste interno entre los creadores del blog) Kennedy va sonriente, casí diría que con ganas de partirse de risa. Tras otra breve superposición de una odalisca haciendo malabares con fuego llega unos de los grandes hallazgos del videoclip, los porteadores de la alfombra pisan las teclas de un piano (sobreimpresionado como no) para luego, con una coordinación digna de la natación sincronizada dejan caer la alfombra y aparece Leee John en plan Cleopatra ante César.
El resto del vídeo se ambienta en un palacio oriental vagamente decorado con alfombras, cojines, una mini-palmera y unos visillos blancos (todo por cortesía de la tienda de chinos de la esquina) con los Imagination cantando mientras las odaliscas tratan de llamar su atención con poco éxito. Justo en el minuto 1:00 vemos a Ingram (su peinado lleva décadas fascinándome) acostado ignorando a una bella mujer que le acaricia la espalda con poco entusiasmo y una absoluta falta de fe (tal vez sospechaba que no había nada que rascar). En el 1:21 Ingram tiene un cara a cara con otra chica del harén, mientras le canta aquella sonríe pero juraría que se está mordiendo los carrillos por dentro en plan "celebrities de John Galliano". Las odaliscas continúan con sus agasajos estériles mientras los tres siguen a lo suyo, que es cantar (por cierto, la letra es una oda al "calentonazo"). En el minuto 2:00 llega el solo de piano con Leee John tocando y poniendo cara de "mira que sexy soy" con subida de cejas incluida.
A partir de ahí, ya les vemos tocar los instrumentos, porque lo de tocar a las chicas no se contempla, mientras John e Ingram inician un duelo falsete contra voz grave mientras giran por girar para acabar los tres subidos en una alfombra voladora que yo juraría que es la misma que, entonces de forma absurda, cargaban aquellos dos al comienzo del vídeo. Si Leee John conocía los poderes de la alfombra de antemano entonces es un jeta que quería ahorrarse el pateo por el desierto, eso a mí no me lo hace. Otra conclusión que queda de ese incongruente uso de la alfombra es que estos tres tipos tenían más prisa por irse del harén que por llegar.
Y por cierto, ¿adonde van?. Porque yo los veo irse directos al sol, ¿han quedado tan traumatizados tras su visita al harén que se van a suicidar?. La teoría que siempre he tenido es que se van detrás de la duna a manejar el "body talk" entre ellos en forma de trenecito o lo que sea.
Como bonus track, una actuación en una cadena italiana. Las imágenes hablan solas, o sea, "Images talk" (perdón por el invento, pero no pude resistirme).
"Body Talk" fue el primer single de Imagination y salió en abril de 1981 como adelanto de su primer LP, que acabaría llamándose igual. Los productores fueron el dúo Steve Jolley-Tony Swain, responsables dos años después del "True" de Spandau Ballet, que buscaban crear una especie de sonido "Soul British" y vieron en este trío a unos potenciales exponentes de este nuevo sonido.
El vídeo de "Body Talk" siempre me ha fascinado por su oriental ambientación y por esa mezcla de sensualidad, erotismo (homoerotismo más bien) y esas superposiciones y efectos especiales inclasificables.
Nada más empezar, !toma superposición¡, una bella mujer aparece y desaparece antes de que Ingram y Kennedy irrumpan llevando una alfombra por el desierto. Hay que destacar el ritmillo que llevan ambos, pero mientras Ingram va serio y más concentrado que un jugo sueco (chiste interno entre los creadores del blog) Kennedy va sonriente, casí diría que con ganas de partirse de risa. Tras otra breve superposición de una odalisca haciendo malabares con fuego llega unos de los grandes hallazgos del videoclip, los porteadores de la alfombra pisan las teclas de un piano (sobreimpresionado como no) para luego, con una coordinación digna de la natación sincronizada dejan caer la alfombra y aparece Leee John en plan Cleopatra ante César.
El resto del vídeo se ambienta en un palacio oriental vagamente decorado con alfombras, cojines, una mini-palmera y unos visillos blancos (todo por cortesía de la tienda de chinos de la esquina) con los Imagination cantando mientras las odaliscas tratan de llamar su atención con poco éxito. Justo en el minuto 1:00 vemos a Ingram (su peinado lleva décadas fascinándome) acostado ignorando a una bella mujer que le acaricia la espalda con poco entusiasmo y una absoluta falta de fe (tal vez sospechaba que no había nada que rascar). En el 1:21 Ingram tiene un cara a cara con otra chica del harén, mientras le canta aquella sonríe pero juraría que se está mordiendo los carrillos por dentro en plan "celebrities de John Galliano". Las odaliscas continúan con sus agasajos estériles mientras los tres siguen a lo suyo, que es cantar (por cierto, la letra es una oda al "calentonazo"). En el minuto 2:00 llega el solo de piano con Leee John tocando y poniendo cara de "mira que sexy soy" con subida de cejas incluida.
A partir de ahí, ya les vemos tocar los instrumentos, porque lo de tocar a las chicas no se contempla, mientras John e Ingram inician un duelo falsete contra voz grave mientras giran por girar para acabar los tres subidos en una alfombra voladora que yo juraría que es la misma que, entonces de forma absurda, cargaban aquellos dos al comienzo del vídeo. Si Leee John conocía los poderes de la alfombra de antemano entonces es un jeta que quería ahorrarse el pateo por el desierto, eso a mí no me lo hace. Otra conclusión que queda de ese incongruente uso de la alfombra es que estos tres tipos tenían más prisa por irse del harén que por llegar.
Y por cierto, ¿adonde van?. Porque yo los veo irse directos al sol, ¿han quedado tan traumatizados tras su visita al harén que se van a suicidar?. La teoría que siempre he tenido es que se van detrás de la duna a manejar el "body talk" entre ellos en forma de trenecito o lo que sea.
Como bonus track, una actuación en una cadena italiana. Las imágenes hablan solas, o sea, "Images talk" (perdón por el invento, pero no pude resistirme).







