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jueves, 9 de agosto de 2012

Miami Sound Machine - "Dr. Beat" (1984)

Los 80 fueron una década en la que surgieron infinidad de géneros y subgéneros absurdos y disparatados. Es como si unos sinvergüenzas y desalmados, también llamados productores musicales, hubieran abierto la caja de Pandora de la chunguez musical y por quedar, no quedó dentro ni la esperanza.

Y la música latina aprovechó la situación para asomarse al mainstream, liderados por los temibles Miami Sound Machine. En 1975, Emilio Estefan formó un grupo a los que llamó los Miami Latin Boys, pero no sé por qué sólo querían contratarles para despedidas de solteras. 

Cuando aparecieron en escena Gloria Fajardo y su prima Merci Navarro como vocalistas, Emilio se dio cuenta de su error y renombró el grupo como Miami Sound Machine. Los MSM funcionaban como una orquesta pachanguera de las de toda la vida de Dios, como los Dinámicos, la Wamampy o los Bajip de La Gomera.


De esto a cantar rancheras con el nombre 
de "Los alegres exiliados" sólo hay un paso


El grupo sufrió cambios en los años siguientes hasta girar en torno al ya por entonces matrimonio Estefan. En 1984 publicaron su octavo disco "Eyes of Innocence" y arrasaron en las listas mundiales con su primer single, "Dr. Beat". Por triunfar, lo hicieron hasta en Japón y como prueba aquí tienen la portada japonesa del single, que como el detergente "Mr. Crocket", hoy sólo está disponible en vertederos.






"Este no es lugar para aburridos, 
bailad nuestra canción o morid"






De "Dr. Beat" se hicieron dos vídeoclips. La primera versión ya tenía el mismo concepto que el vídeo que vamos a comentar, pero era más soso, más estático y menos vergonzante.

El videoclip comienza con una llamada de emergencia para el Dr. Beat. El susodicho, que tiene la misma pinta que el típico arrepentido que decide salir en carnavales a última hora y se disfraza y se maquilla con lo primero que pilla, acude a la llamada y se encuentra con Gloria Estefan asomada a la azotea de un edificio.




¿Por qué quiere suicidarse?. Pues el abanico de respuestas van desde que la culpa la tiene su horrible vestimenta (nótense los brillantes zapatos plateados) hasta que ni ella soporta la música que hace su marido.






Ella es atendida por el equipo del Dr. Beat, compuesto de dos ¿enfermeras? embutidas en lycra blanca y con sus cardados desafiando la ley de la gravedad, y un tipo vestido de ¡¡¡superhéroe!!!; como el Capitán Chaos de "Los locos del Cannonball" pero en versión más cutre todavía.



Por ahí también andan el típico policía bailongo de los vídeos ochenteros y un niño que baila break, aunque no entiendo que hace un chiquillo tirado en la calle a esas horas.

Un vídeo fiestero de los 80 no lo es 
hasta que no sale un policía bailando

Gloria es trasladada al hospital y entramos en una peli de terror porque nos encontramos ante el futuro inminente de la sanidad pública española. Y es que viendo el panorama, todos preferiríamos ser atendidos en el Saint Christopher.

Por el pasillo nos encontramos un esqueleto, un exhibicionista y un enfermo persiguiendo a una enfermera. Si apareciera Javivi, estaríamos viendo un sketch de "Arévalo y cía".

Mientras el Dr. Beat examina la pierna supuestamente atractiva de Gloria Estefan, nos encontramos que los carteles del hospital están hechos con los mismos neones con los que se anuncia los "puticlubs" de carretera, en plan "Galaxy" o "Luxury", porque un local de esos no es nada si no lleva una "x" en su nombre.


Lo ven amigos. Es que no falla

Total, que al final le extirpan a la Sra. Estefan un radiocassette que tenía en su cuerpo y se acabó el problema. El Dr. Beat perdió la oportunidad de acabar con ella en el quirófano y así nos hubiera librado de varias décadas de discos insufribles. 

El hecho de que alguien convenciera a Emilio Estefan de que podía tener futuro como productor musical es otra prueba de que Satán tiene a sus demonios sembrando el mal por el mundo.

O eso, es que simplemente el mundo está lleno de gente inconsciente y sin el menor aprecio por la humanidad, también son conocidos como cabrones.


jueves, 17 de noviembre de 2011

Gerardo - "Rico suave" (1991)

Este video de Gerardo es el epítome de todo cuanto hubo de hortera en la transición de los 80 a los 90. Terminaba una década con una estética muy bien definida, y se iniciaba otra plagada de incertidumbres, con un mundo que había cambiado mucho en muy poco tiempo, y en el que los guionistas de Hollywood fueron de los primeros damnificados, ya que se quedaron sin malos soviéticos o alemanes del este con los que animar las tramas de las pelis de espionaje.

En medio de esta confusión, Gerardo quiso poner un toque a la vez bullanguero y sensual. Nacido en Ecuador, pero residente en Estados Unidos desde los doce años, se introdujo en la industria del entretenimiento sin que se sepa que se lo pidiera nadie, e incluso tuvo un papel en la película "Colors" de 1988. Tres años más tarde editaba "Mo Ritmo", su debut musical, del que se extrae esta delicia kitsch que es "Rico suave", y que tuvo su cierta fortuna porque el bueno de Gerardo repitió esa coletilla con fruición en otros temas de su carrera. Hay que destacar que, tras editar varios discos más, Gerardo se convirtió al protestantismo evangélico y siguió dándole a la música, pero en su vertiente más piadosa y cristiana. Pero ése es otro Gerardo, y el que nos interesa es el de 1991.

 Se le ve que es muchacho de provecho

Lo primero que resulta llamativo de su estética es la indefinición indumentaria del propio Gerardo. Tiene pinta de que hace calor allá en la California donde Gerardo vive y canta, pero él lleva una chaqueta de cuero. ¿Tiene frío? Podría pensarse que sí, pero entonces te das cuenta de que Gerardo no lleva camiseta, ¿significa eso que tiene calor? Esa chaqueta, sin camisa, con ese solazo, tiene que transpirar como cosa mala, y más bailando. Quizás ese sí-pero-no es la primera señal con la que Gerardo nos dice que comprende la confusión del tránsito entre décadas y que se solidariza con nuestra desorientación. Hacia el 3:54 se rinde y se quita la chaqueta, pero a esas alturas ya nadie le quita el olor a chotuno.

Hagamos la mención que merece al espectacular cuerpo de baile que acompaña a Gerardo, y que ejecuta una y otra vez casi un único movimiento con toda la gracia y donosura que es posible dentro de una chaqueta que está dos tallas por encima de la que llevan. El baile termina por convertirse en un homenaje a las clases de aerobic que tan en boga estuvieron en los años 80.


Antes de llegar al minuto de videoclip ya nos hemos dado cuenta de que a Gerardo lo que le gusta en la vida es ir sin camisa, apretarse bien los pantalones, lucir pañuelos ridículos con melenas postizas (fíjense y verán que cuando no lleva pañuelo, Gerardo no tiene el pelo tan largo) y restregarse con mujeres blancas que se quedan picuetas ante el rollo latino.

Cuenta la leyenda que tras la difusión del videoclip, las ventas de flotadores con forma de cocodrilo y bañadores rosa subieron un 2'5%

Hacia el 1:06 hace su primera aparición el tópico más querido de todo lo que tenga que ver con el tema latino: los mariachis. Pero con la innovación de los mariachis bailarines; el de la trompeta esconde el rostro debajo del sombrero gigante y se marca unos pasos. No se lo reprocho.

Los garbanzos hay que llevarlos a casa, aunque sea con un bigotón falso

El video prosigue con sus escenas de fiestucas en la playa, mujeres en bikini, Gerardo sobándolas a la que puede, mariachis asfixiados de calor, y frivolidades varias. Pero el cantante ecuatoriano no es sólo un picaflor con la chorra desbocada. También puede ser un novio serio y formal que va a casa de su novia a conocer a sus padres, donde, con spanglish de garrafón, elogia la figura de su futura suegra, pero luego la llama "vieja chola". Gerardo, un hombre pleno de contradicciones, muy de su época.

El resto del video es una reiteración de lo que ya hemos tenido el infortunio de ver, cerrando con un plano de prieto trasero de Gerardo, mientras ese "rico suave" se va deslizando en nuestros oídos hasta incrustarse en el subconsciente, de donde ya no saldrá.



El humorista Weird Al Yankovic también versionó este tema, titulándolo "Taco Grande". A falta de videoclip, les remitimos a este enlace donde pueden escuchar la canción y leer la letra. Y luego levantarse a hacerse una fajita o algo mexicano, porque abre el apetito.