The White Stripes es una de las bandas fundamentales para entender el rock del S.XXI. La banda se formó en 1997 en Detroit por los hermanos (artísticamente hablando) Jack y Meg White pero no alcanzaron relevancia hasta la publicación de su tercer álbum "White Blood Cells" en 2001. En el año 2003 publicaron su siguiente trabajo, "Elephant" (foto), en la portada Meg aparece con un pie atado a una cuerda como símbolo de una complicada relación sentimental que vivía en esos momentos y Jack sujeta una pala de cricket porque se aficionó a este deporte durante la grabación del disco en tierras británicas. Con este disco se catalputaron definitivamente al estrellato del mundo rockero gracias sobre todo al single "Seven Nation Army" con su vídeoclip repetitivo y ese estribillo instrumental a base de guitarreo que se ha convertido en todo un himno deportivo de nuestro tiempo.
No soy un incondicional de The White Stripes, de hecho, pienso que Jack White pertenece a ese grupo de artistas que se creen más creativos y trascendentes de lo que realmente son y Meg White me parece un parece una baterista muy limitada y de la que siempre me ha hecho gracia esa pinta de desequilibrada que tiene, de esas que te preguntan por la calle si la línea 014 pasa por el manicomio y tú te quedas dudando de si contestar, ignorarla o salir huyendo. Con todo, The White Stripes han firmado algunos de los mejores temas de este nuevo milenio.
"The Hardest Button to Button" salió como tercer single de "Elephant" y llamó rápido la atención por su curioso videoclip dirigido por el francés Michel Gondry (foto). Este creativo realizador nacido en Versalles en 1963 tiene una larga trayectoria en el mundo del videoclip, muy ligada sobre todo a la excéntrica Björk aunque también ha trabajado con Kylie Minogue, Radiohead o sus compatriotas Daft Punk. Gondry también ha dirigido películas tan personales como "La ciencia del sueño", "Rebobine, por favor" y sobre todo, esa joyita llamada "¡Olvídate de mí!".
"The Hardest Button to Button" fue la tercera colaboración de Gondry con los hermanos White tras "Fell in Love with a Girl" (otro vídeo recomendable) y "Dead Leaves and the Dirty Ground". El video consiste en un stop motion constante y acompasado con la música donde se multiplican la batería y el amplificador, se usaron cerca de 80 unidades de cada una para realizar la animación. Los momentos más destacados del vídeo son el paseo por la estación y el vagón del PATH y sobre todo a partir del 3:05 cuando en el parque las baterías y los amplificadores empiezan hacer una especie de ballet en círculos, como curiosidad señalar que el hombre del traje blanco que en el 2:25 le enseña a Jack White una cajita es el cantante "indie" Beck.
El vídeo fue rodado en Manhattan y en la estación del tren PATH (el de la Autoridad Portuaria del Hudson).
El impacto del vídeo fue tal que fue homenajeado en el templo de la cultura (o contracultura, al gusto del lector) del último cuarto de siglo, o sea, "Los Simpsons". Bart y los Stripes inician una persecución musical por Springfield con victoria del primero. Aquí tenéis la escena (en italiano).
jueves, 25 de agosto de 2011
viernes, 5 de agosto de 2011
Katy Perry - California Gurls (2010)
El single de presentación del segundo disco de Katy Perry, "Teenage dream", tenía que ser algo ligerito y veraniego, así que se eligió esta sencilla oda a las muchachas californianas para darlo a conocer. "California Gurls" glosa las virtudes atribuidas al carácter playero y liviano de las californianas, encarnadas todas de forma irreal en la propia Perry: buenas, descaradas y "feroces", con ganas de comerse el mundo a base de fiesta; eternamente vestidas, como indica el estribillo, con bikinis y pantaloncitos cortos.
El video no es apto para diabéticos. Se concibió a partir del trabajo de Will Cotton, cuya influencia será evidente y manifiesta. A Katy le gustó mucho la obra de Cotton, inspirada en paisajes de golosinas y dulces, hasta el punto de que acabó siendo el director artístico del videoclip, cuya dirección estuvo a cargo de Matthew Cullen.
La trama del videoclip nos presenta a Katy Perry como la animada ficha de un juego llamado "Candyfornia" (inspirado en uno real llamado "Candyland"). Katy está a merced del jugador, nada menos que Snoop Dogg, un rapero que pudo llamarse tal a sí mismo durante los 90, pero que pasó de super malo malote, epicentro del gansta-rap, a colaborador de quien sea menester, desde Mariah Carey hasta Daddy Yankee. Tus méritos como rapero, que los tuvo, no resisten esa chaqueta que lleva Snoop; lástima que nadie tuviera redaños para comentárselo.
Katy tiene que avanzar por un tablero azucarado, lleno de chuches y golosinas, e ir liberando a otras piezas que están atrapadas en burbujas de chicle, gelatinas y envoltorios, al tiempo que descubre los secretos de ese bosque de caramelos, luciendo una peluca que no le queda bien a cualquiera, pero que ella lleva con mucho estilo. Ya en el 0:22 Katy topa con sus enemigos mortales, los ositos de gominola, que lejos de la almibarada imagen que tenemos de ellos, son groseros y antipáticos y le hacen una peineta que no viene a cuento.
Nuestra amiga la Perry trepa por unas regalices (las que no resultan ser serpientes) y se despelota sobre una nube de algodón a partir del 0:54, para regocijo de sus fans masculinos y heteros, poniendo esa cara picarona pero inocente con la que tanto ha jugado desde "I kissed a girl". Prosigue su avance y de repente la vemos convertida en girl-scout que va a vender galletas a la casa del hombre de jengibre, pero claro, éste no le compra; sería absurdo. El hombre de jengibre se agarra a sus principios pero eso le cuesta la vida, porque Katy y sus amigas, literalmente, se lo comen. Cuántos no hubieran querido ser de jengibre tras ver esta secuencia.
Katy, ataviada con un top de cupcakes, y sus chicas llegan a la playa y se marcan un baile que queda resultón pero que entraña poca dificultad, porque si bien es evidente que Katy Perry es una mujer excelentemente dotada, no es menos cierto que para el baile no lo está, como se puede comprobar en el video de "Hot'n'Cold". Por el 2:30 se inicia el inevitable rapeado, porque queda feo hacer venir a Snoop Dogg sólo para ponerle una chaqueta horrorosa, y Katy aparece con el vestido menos favorecedor del mundo. Al menos en mi opinión, con lo bien que iba.
El Armaggedon azucarado está a punto de desencadenarse. Las huestes de gominola de Snoop Dogg se plantan frente a Katy y sus muchachas con aviesas intenciones, sin saber que la Perry, que siempre está preparada para lo que sea, tiene el arma mortal con la que va a derrotarlas: dos botes de nata batida que se ajusta al sujetador (es increíble que ese sujetador rojo le haga los pechos aún más grandes, ríete tú del Wonderbra) y que dispararán su dulce y letal contenido para no hacer prisioneros entre los ositos.
Snoop tiene que rendirse y es enterrado en la arena como señal de su derrota; quizás con eso aprenda a no ir de game-master por la vida y no dejar a Katy vagando por ese tablero de glucosa incontrolada que viene a ser una metáfora de la dulce vida californiana.
Si algún día van a California y vuelven decepcionados porque lo que se encuentran no es exactamente esto, les animo a crear su propio grupo de Facebook: "Yo también culpo a Katy Perry de mis altas expectativas con respecto a California".
El video no es apto para diabéticos. Se concibió a partir del trabajo de Will Cotton, cuya influencia será evidente y manifiesta. A Katy le gustó mucho la obra de Cotton, inspirada en paisajes de golosinas y dulces, hasta el punto de que acabó siendo el director artístico del videoclip, cuya dirección estuvo a cargo de Matthew Cullen.
La trama del videoclip nos presenta a Katy Perry como la animada ficha de un juego llamado "Candyfornia" (inspirado en uno real llamado "Candyland"). Katy está a merced del jugador, nada menos que Snoop Dogg, un rapero que pudo llamarse tal a sí mismo durante los 90, pero que pasó de super malo malote, epicentro del gansta-rap, a colaborador de quien sea menester, desde Mariah Carey hasta Daddy Yankee. Tus méritos como rapero, que los tuvo, no resisten esa chaqueta que lleva Snoop; lástima que nadie tuviera redaños para comentárselo.
Katy tiene que avanzar por un tablero azucarado, lleno de chuches y golosinas, e ir liberando a otras piezas que están atrapadas en burbujas de chicle, gelatinas y envoltorios, al tiempo que descubre los secretos de ese bosque de caramelos, luciendo una peluca que no le queda bien a cualquiera, pero que ella lleva con mucho estilo. Ya en el 0:22 Katy topa con sus enemigos mortales, los ositos de gominola, que lejos de la almibarada imagen que tenemos de ellos, son groseros y antipáticos y le hacen una peineta que no viene a cuento.
Nuestra amiga la Perry trepa por unas regalices (las que no resultan ser serpientes) y se despelota sobre una nube de algodón a partir del 0:54, para regocijo de sus fans masculinos y heteros, poniendo esa cara picarona pero inocente con la que tanto ha jugado desde "I kissed a girl". Prosigue su avance y de repente la vemos convertida en girl-scout que va a vender galletas a la casa del hombre de jengibre, pero claro, éste no le compra; sería absurdo. El hombre de jengibre se agarra a sus principios pero eso le cuesta la vida, porque Katy y sus amigas, literalmente, se lo comen. Cuántos no hubieran querido ser de jengibre tras ver esta secuencia.
Katy, ataviada con un top de cupcakes, y sus chicas llegan a la playa y se marcan un baile que queda resultón pero que entraña poca dificultad, porque si bien es evidente que Katy Perry es una mujer excelentemente dotada, no es menos cierto que para el baile no lo está, como se puede comprobar en el video de "Hot'n'Cold". Por el 2:30 se inicia el inevitable rapeado, porque queda feo hacer venir a Snoop Dogg sólo para ponerle una chaqueta horrorosa, y Katy aparece con el vestido menos favorecedor del mundo. Al menos en mi opinión, con lo bien que iba.
El Armaggedon azucarado está a punto de desencadenarse. Las huestes de gominola de Snoop Dogg se plantan frente a Katy y sus muchachas con aviesas intenciones, sin saber que la Perry, que siempre está preparada para lo que sea, tiene el arma mortal con la que va a derrotarlas: dos botes de nata batida que se ajusta al sujetador (es increíble que ese sujetador rojo le haga los pechos aún más grandes, ríete tú del Wonderbra) y que dispararán su dulce y letal contenido para no hacer prisioneros entre los ositos.
Snoop tiene que rendirse y es enterrado en la arena como señal de su derrota; quizás con eso aprenda a no ir de game-master por la vida y no dejar a Katy vagando por ese tablero de glucosa incontrolada que viene a ser una metáfora de la dulce vida californiana.
Si algún día van a California y vuelven decepcionados porque lo que se encuentran no es exactamente esto, les animo a crear su propio grupo de Facebook: "Yo también culpo a Katy Perry de mis altas expectativas con respecto a California".
lunes, 1 de agosto de 2011
Imagination - "Body Talk" (1981)
La banda de soul Imagination se formó en 1981 cuando Leee John, que había trabajado haciendo los coros para varias bandas menores de soul, conoció al bajista y guitarrista Ashley Ingram y decidieron unirse para componer y formar su propia banda "sexy y erótica" ¿?. Tras pasar brevemente por un grupo llamado Fizzz, en una audición conocieron al batería jamaicano Errol Kennedy y se unió a ellos, cerrando de ese modo la formación definitiva de Imagination (el nombre del grupo surgió como homenaje a John Lennon, asesinado unos meses antes).
"Body Talk" fue el primer single de Imagination y salió en abril de 1981 como adelanto de su primer LP, que acabaría llamándose igual. Los productores fueron el dúo Steve Jolley-Tony Swain, responsables dos años después del "True" de Spandau Ballet, que buscaban crear una especie de sonido "Soul British" y vieron en este trío a unos potenciales exponentes de este nuevo sonido.
El vídeo de "Body Talk" siempre me ha fascinado por su oriental ambientación y por esa mezcla de sensualidad, erotismo (homoerotismo más bien) y esas superposiciones y efectos especiales inclasificables.
Nada más empezar, !toma superposición¡, una bella mujer aparece y desaparece antes de que Ingram y Kennedy irrumpan llevando una alfombra por el desierto. Hay que destacar el ritmillo que llevan ambos, pero mientras Ingram va serio y más concentrado que un jugo sueco (chiste interno entre los creadores del blog) Kennedy va sonriente, casí diría que con ganas de partirse de risa. Tras otra breve superposición de una odalisca haciendo malabares con fuego llega unos de los grandes hallazgos del videoclip, los porteadores de la alfombra pisan las teclas de un piano (sobreimpresionado como no) para luego, con una coordinación digna de la natación sincronizada dejan caer la alfombra y aparece Leee John en plan Cleopatra ante César.
El resto del vídeo se ambienta en un palacio oriental vagamente decorado con alfombras, cojines, una mini-palmera y unos visillos blancos (todo por cortesía de la tienda de chinos de la esquina) con los Imagination cantando mientras las odaliscas tratan de llamar su atención con poco éxito. Justo en el minuto 1:00 vemos a Ingram (su peinado lleva décadas fascinándome) acostado ignorando a una bella mujer que le acaricia la espalda con poco entusiasmo y una absoluta falta de fe (tal vez sospechaba que no había nada que rascar). En el 1:21 Ingram tiene un cara a cara con otra chica del harén, mientras le canta aquella sonríe pero juraría que se está mordiendo los carrillos por dentro en plan "celebrities de John Galliano". Las odaliscas continúan con sus agasajos estériles mientras los tres siguen a lo suyo, que es cantar (por cierto, la letra es una oda al "calentonazo"). En el minuto 2:00 llega el solo de piano con Leee John tocando y poniendo cara de "mira que sexy soy" con subida de cejas incluida.
A partir de ahí, ya les vemos tocar los instrumentos, porque lo de tocar a las chicas no se contempla, mientras John e Ingram inician un duelo falsete contra voz grave mientras giran por girar para acabar los tres subidos en una alfombra voladora que yo juraría que es la misma que, entonces de forma absurda, cargaban aquellos dos al comienzo del vídeo. Si Leee John conocía los poderes de la alfombra de antemano entonces es un jeta que quería ahorrarse el pateo por el desierto, eso a mí no me lo hace. Otra conclusión que queda de ese incongruente uso de la alfombra es que estos tres tipos tenían más prisa por irse del harén que por llegar.
Y por cierto, ¿adonde van?. Porque yo los veo irse directos al sol, ¿han quedado tan traumatizados tras su visita al harén que se van a suicidar?. La teoría que siempre he tenido es que se van detrás de la duna a manejar el "body talk" entre ellos en forma de trenecito o lo que sea.
Como bonus track, una actuación en una cadena italiana. Las imágenes hablan solas, o sea, "Images talk" (perdón por el invento, pero no pude resistirme).
"Body Talk" fue el primer single de Imagination y salió en abril de 1981 como adelanto de su primer LP, que acabaría llamándose igual. Los productores fueron el dúo Steve Jolley-Tony Swain, responsables dos años después del "True" de Spandau Ballet, que buscaban crear una especie de sonido "Soul British" y vieron en este trío a unos potenciales exponentes de este nuevo sonido.
El vídeo de "Body Talk" siempre me ha fascinado por su oriental ambientación y por esa mezcla de sensualidad, erotismo (homoerotismo más bien) y esas superposiciones y efectos especiales inclasificables.
Nada más empezar, !toma superposición¡, una bella mujer aparece y desaparece antes de que Ingram y Kennedy irrumpan llevando una alfombra por el desierto. Hay que destacar el ritmillo que llevan ambos, pero mientras Ingram va serio y más concentrado que un jugo sueco (chiste interno entre los creadores del blog) Kennedy va sonriente, casí diría que con ganas de partirse de risa. Tras otra breve superposición de una odalisca haciendo malabares con fuego llega unos de los grandes hallazgos del videoclip, los porteadores de la alfombra pisan las teclas de un piano (sobreimpresionado como no) para luego, con una coordinación digna de la natación sincronizada dejan caer la alfombra y aparece Leee John en plan Cleopatra ante César.
El resto del vídeo se ambienta en un palacio oriental vagamente decorado con alfombras, cojines, una mini-palmera y unos visillos blancos (todo por cortesía de la tienda de chinos de la esquina) con los Imagination cantando mientras las odaliscas tratan de llamar su atención con poco éxito. Justo en el minuto 1:00 vemos a Ingram (su peinado lleva décadas fascinándome) acostado ignorando a una bella mujer que le acaricia la espalda con poco entusiasmo y una absoluta falta de fe (tal vez sospechaba que no había nada que rascar). En el 1:21 Ingram tiene un cara a cara con otra chica del harén, mientras le canta aquella sonríe pero juraría que se está mordiendo los carrillos por dentro en plan "celebrities de John Galliano". Las odaliscas continúan con sus agasajos estériles mientras los tres siguen a lo suyo, que es cantar (por cierto, la letra es una oda al "calentonazo"). En el minuto 2:00 llega el solo de piano con Leee John tocando y poniendo cara de "mira que sexy soy" con subida de cejas incluida.
A partir de ahí, ya les vemos tocar los instrumentos, porque lo de tocar a las chicas no se contempla, mientras John e Ingram inician un duelo falsete contra voz grave mientras giran por girar para acabar los tres subidos en una alfombra voladora que yo juraría que es la misma que, entonces de forma absurda, cargaban aquellos dos al comienzo del vídeo. Si Leee John conocía los poderes de la alfombra de antemano entonces es un jeta que quería ahorrarse el pateo por el desierto, eso a mí no me lo hace. Otra conclusión que queda de ese incongruente uso de la alfombra es que estos tres tipos tenían más prisa por irse del harén que por llegar.
Y por cierto, ¿adonde van?. Porque yo los veo irse directos al sol, ¿han quedado tan traumatizados tras su visita al harén que se van a suicidar?. La teoría que siempre he tenido es que se van detrás de la duna a manejar el "body talk" entre ellos en forma de trenecito o lo que sea.
Como bonus track, una actuación en una cadena italiana. Las imágenes hablan solas, o sea, "Images talk" (perdón por el invento, pero no pude resistirme).
martes, 26 de julio de 2011
Aerosmith - "Crazy" (1994)
Muchos pensaron que la carrera de Aerosmith había llegado a su punto más alto el día en que tocaron en el bar de Moe, allá por 1991, pero aún les quedaba cuerda, como demostraron tres años más tarde con un señor disco llamado "Get a grip". El single final de esta fábrica de éxitos se llamó "Crazy", y se hizo acompañar con un video de corte cinematográfico, de impecable factura y entretenido visionado, que aún hoy hace las delicias de los videoclipófilos como una servidora.
El video, dirigido por Marty Callner, narra el largo y lleno de aventuras día de pellas de Alicia Silverstone y Liv Tyler, dos niñas pijas que no hacen mucho por aprovechar el colegio caro que les están pagando sus padres. Alicia Silverstone ya había trabajado para Aerosmith en dos videos anteriores del mismo disco: "Crying" y "Amazing", explotando el filón de esa carita de golfa picaruela que tenía a principios de los 90. Su carrera fue prometedora hasta que interpretó a Batgirl en "Batman & Robin" (1997), un filme en el que su desastrosa actuación (valedora de un Razzie) estuvo en consonancia con el tono general de la obra. Los fans de la saga no recuerdan este engendro con excesivo cariño.

Su compañera de juerga es Liv Tyler, hija del vocalista de Aerosmith, Steven Tyler, de quien heredó unos morritos bien plantados en la cara. Liv, que había estado trabajando como modelo, suponía el contrapunto de Alicia en el sentido de que su rostro y su gestualidad sugerían una imagen de chica ingenua pero con un punto malote, que se junta con las malas compañías y la lía parda. Su carrera en el cine ha sido más firme y fructífera que la de Silverstone, sobre todo a raíz de su participación en la saga de "El Señor de los Anillos".
Ya desde el primer plano del video vemos cuál es la motivación de los personajes. Alicia no se quiere escapar del colegio porque no le importe el conocimiento, es que quiere librarse de esos zapatos horrorosos que le hacen ponerse con el uniforme, que por cierto, habrá de ser de verano porque se la ve que va bien fresquita. Se escapa por la ventana y aprovecha para enseñarnos su coquetuela ropa interior (0:19), y ya de ahí sale escopeteada con Liv en un descapotable en el que se van cambiando de ropa, porque deshacerse del uniforme es el primer paso en pos de la libertad.
El tema de la seguridad al volante lo llevan malamente, porque no se ponen ni el cinturón y Alicia suelta el volante un par de veces. Suerte que están en California y no en España, donde la Guardia Civil las crujiría vivas, y con merecimiento, por estas infracciones.
Como han estado todo el día de picos pardos al volante, paran en una cutrísima estación de servicio donde un señor mayor echa las horas leyendo el periódico con la esperanza de que dos pibones se bajen de un coche para alegrarle la vista. Y fíjate qué cosa, va y le pasa. Dentro de la tienda, mientras Liv reposta meneando el culete para darle un contento al abuelo, Alicia se dedica a sustraer diversos efectos de escaso valor, así como por el vicio de robar, cosa que al dependiente, poco implicado en lo profesional, parece chuparle un pie. Para no quedar como unas ingratas, las chicas se hacen unas fotos picantonas en el fotomatón, porque nada hace tan llevadera una jornada laboral aburrida como unas fotillos levemente (o muchamente) lésbicas. El dependiente lo flipa y las chicas se van de la estación de servicio con una bolsa repleta de quincalla que no vale para nada.
Se ve que por el camino van reflexionando que con las porquerías que se acaban de llevar de la tienda no les da ni para pipas, así que paran en un concurso de pole-dancing (eso de bailar agarrado a un barra) a ver si sacan unas perrillas. Liv se convence de sus posibilidades en un plis plas y se preparan las muchachas para el concurso. Alicia le echa una mirada a su amiga en el 3:07 en la que se lee claramente que entre ellas va a haber tema, aunque en el videoclip no lleguemos a verlo.
Para entrar en el club, Alicia se caracteriza de varón, con escasa destreza. Por suerte, la inteligencia del portero es aún menor que la destreza de Alicia y la deja pasar sin problemas, de lo que se deduce que en ese local se podría colar hasta un bebé. Liv borda su baile, mientras, por decirlo sin ser gratuitamente obscena, Alicia echa a perder otro juego de ropa interior, y se llevan el dinero del concurso. Entre el 3:45 y el 3:57 Liv va calcando los movimientos de su padre (imágenes de Aerosmith han ido trufando todo el video), en un tierno guiño paterno-filial, escupitajo incluido.
A la mañana siguientes estas dos loquinarias prosiguen su marcha sin rumbo y pasan al lado de un sembrado en el que un joven y atractivo agricultor (el modelo Dean Kelly, no piensen en que Estados Unidos los campos están rebosando chicos como éste) conduce su tractor sin meterse con nadie. Liv y Alicia, que son unas liantas, interrumpen su jornada laboral y se lo llevan a darse un chapuzón en pelotas en una charca; se conoce que al chico le apetecía mucho porque se va sin echarle el freno de mano al tractor ni nada.
Tras el baño, las chicas escapan con la ropa del joven y le vacilan un rato, pero él las alcanza con su cuerpazo atlético y se sube desnudo al coche. Hay un nanosegundo en el que se le ve un poco la pirindola. Si tuviéramos HD la veríamos mejor, pero si algo hay en Internet a cascoporro son pirindolas, así que perdónenme que no les ponga minuto exacto.
Total que las chicas, muy amablemente, lo devuelven al sembrado en el que el tractor, que no olvidemos que sigue en marcha, ha trazado la palabra "Crazy" con exquisita caligrafía y tipo gigante en la tierra. No sé qué utilidad tendrá para sembrar, pero resultón queda un rato largo.
El video se cierra con Alicia y Liv en busca de más aventuras que sólo podemos imaginar, pasando de largo ante un autoestopista que resulta conocer a Alicia de videoclips anteriores, como el de "Cryin'".
"Crazy" es una canción que ha envejecido bien, igual que su videoclip. No tanto como el cantante...
El video, dirigido por Marty Callner, narra el largo y lleno de aventuras día de pellas de Alicia Silverstone y Liv Tyler, dos niñas pijas que no hacen mucho por aprovechar el colegio caro que les están pagando sus padres. Alicia Silverstone ya había trabajado para Aerosmith en dos videos anteriores del mismo disco: "Crying" y "Amazing", explotando el filón de esa carita de golfa picaruela que tenía a principios de los 90. Su carrera fue prometedora hasta que interpretó a Batgirl en "Batman & Robin" (1997), un filme en el que su desastrosa actuación (valedora de un Razzie) estuvo en consonancia con el tono general de la obra. Los fans de la saga no recuerdan este engendro con excesivo cariño.

Hasta aquí todo iba relativamente bien.
Su compañera de juerga es Liv Tyler, hija del vocalista de Aerosmith, Steven Tyler, de quien heredó unos morritos bien plantados en la cara. Liv, que había estado trabajando como modelo, suponía el contrapunto de Alicia en el sentido de que su rostro y su gestualidad sugerían una imagen de chica ingenua pero con un punto malote, que se junta con las malas compañías y la lía parda. Su carrera en el cine ha sido más firme y fructífera que la de Silverstone, sobre todo a raíz de su participación en la saga de "El Señor de los Anillos".
Ya desde el primer plano del video vemos cuál es la motivación de los personajes. Alicia no se quiere escapar del colegio porque no le importe el conocimiento, es que quiere librarse de esos zapatos horrorosos que le hacen ponerse con el uniforme, que por cierto, habrá de ser de verano porque se la ve que va bien fresquita. Se escapa por la ventana y aprovecha para enseñarnos su coquetuela ropa interior (0:19), y ya de ahí sale escopeteada con Liv en un descapotable en el que se van cambiando de ropa, porque deshacerse del uniforme es el primer paso en pos de la libertad.
El tema de la seguridad al volante lo llevan malamente, porque no se ponen ni el cinturón y Alicia suelta el volante un par de veces. Suerte que están en California y no en España, donde la Guardia Civil las crujiría vivas, y con merecimiento, por estas infracciones.
Como han estado todo el día de picos pardos al volante, paran en una cutrísima estación de servicio donde un señor mayor echa las horas leyendo el periódico con la esperanza de que dos pibones se bajen de un coche para alegrarle la vista. Y fíjate qué cosa, va y le pasa. Dentro de la tienda, mientras Liv reposta meneando el culete para darle un contento al abuelo, Alicia se dedica a sustraer diversos efectos de escaso valor, así como por el vicio de robar, cosa que al dependiente, poco implicado en lo profesional, parece chuparle un pie. Para no quedar como unas ingratas, las chicas se hacen unas fotos picantonas en el fotomatón, porque nada hace tan llevadera una jornada laboral aburrida como unas fotillos levemente (o muchamente) lésbicas. El dependiente lo flipa y las chicas se van de la estación de servicio con una bolsa repleta de quincalla que no vale para nada.
Se ve que por el camino van reflexionando que con las porquerías que se acaban de llevar de la tienda no les da ni para pipas, así que paran en un concurso de pole-dancing (eso de bailar agarrado a un barra) a ver si sacan unas perrillas. Liv se convence de sus posibilidades en un plis plas y se preparan las muchachas para el concurso. Alicia le echa una mirada a su amiga en el 3:07 en la que se lee claramente que entre ellas va a haber tema, aunque en el videoclip no lleguemos a verlo.
Para entrar en el club, Alicia se caracteriza de varón, con escasa destreza. Por suerte, la inteligencia del portero es aún menor que la destreza de Alicia y la deja pasar sin problemas, de lo que se deduce que en ese local se podría colar hasta un bebé. Liv borda su baile, mientras, por decirlo sin ser gratuitamente obscena, Alicia echa a perder otro juego de ropa interior, y se llevan el dinero del concurso. Entre el 3:45 y el 3:57 Liv va calcando los movimientos de su padre (imágenes de Aerosmith han ido trufando todo el video), en un tierno guiño paterno-filial, escupitajo incluido.
A la mañana siguientes estas dos loquinarias prosiguen su marcha sin rumbo y pasan al lado de un sembrado en el que un joven y atractivo agricultor (el modelo Dean Kelly, no piensen en que Estados Unidos los campos están rebosando chicos como éste) conduce su tractor sin meterse con nadie. Liv y Alicia, que son unas liantas, interrumpen su jornada laboral y se lo llevan a darse un chapuzón en pelotas en una charca; se conoce que al chico le apetecía mucho porque se va sin echarle el freno de mano al tractor ni nada.
Tras el baño, las chicas escapan con la ropa del joven y le vacilan un rato, pero él las alcanza con su cuerpazo atlético y se sube desnudo al coche. Hay un nanosegundo en el que se le ve un poco la pirindola. Si tuviéramos HD la veríamos mejor, pero si algo hay en Internet a cascoporro son pirindolas, así que perdónenme que no les ponga minuto exacto.
Total que las chicas, muy amablemente, lo devuelven al sembrado en el que el tractor, que no olvidemos que sigue en marcha, ha trazado la palabra "Crazy" con exquisita caligrafía y tipo gigante en la tierra. No sé qué utilidad tendrá para sembrar, pero resultón queda un rato largo.
El video se cierra con Alicia y Liv en busca de más aventuras que sólo podemos imaginar, pasando de largo ante un autoestopista que resulta conocer a Alicia de videoclips anteriores, como el de "Cryin'".
"Crazy" es una canción que ha envejecido bien, igual que su videoclip. No tanto como el cantante...
lunes, 18 de julio de 2011
The Smashing Pumpkins - "Tonight, Tonight" (1996)
"Tonight, Tonight" es la canción más comercial que han compuesto The Smashing Pumpkins en sus 20 años de carrera (contando con el periodo 2000-2006, en el que la banda estuvo separada). El tema estaba incluido en el tercer álbum de la banda de Chicago "Mellon Collie and The Infinite Sadness", editado en 1995, y que fue elegido por la revista "Time" como "mejor álbum de 1995".
Los elegidos para realizar el vídeo fueron Jonathan Dayton y Valerie Faris (foto) que ya habían dirigido el vídeo de "Rocket" para los Pumpkins. Esta creativa pareja (profesional y sentimental) han realizado otros vídeos importantes como "Californication" de Red Hot Chili Peppers (futuro candidato a aparecer en este blog) o "All Around The World" de Oasis; pero "Tonight, Tonight" es su obra maestra y les valió ganar el premio MTV al "mejor vídeo del año". En 2006 debutaron en el cine por todo lo alto con "Pequeña Miss Sunshine" que obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar ganando dos, guión original y actor secundario para Alan Arkin. La pareja Dayton-Faris quedó fuera de la candidaturas a mejor dirección de forma injusta, para la Academia eso de la dirección a cuatro manos sigue siendo algo tabú.
El realizar el vídeo homenajeando el film de George Melies "Viaje a la Luna" (1902) no fue la primera opción. Dayton y Faris pensaron en primer lugar ambientar "Tonight, Tonight" como si fuera un musical de los años 30 con bailarinas buceando y haciendo coreografías en copas de champán al mejor estilo de Busby Berkeley, pero tuvieron que desechar la idea cuando los Red Hot Chili Peppers se les adelantaron con el vídeo de "Aeroplane". Tras descartar otras propuestas se decidieron por la versión final.
Tampoco fue fácil llevar esta idea a la práctica porque James Cameron había acaparado casi todo el vestuario y complementos de época existente en Hollywood para el rodaje de "Titanic" y encontrar la ropa que aparece en el vídeo fue una odisea. Personalmente, y aunque suene a sacrilegio, pienso que "Tonight, Tonight" tiene más encanto que la obra de Melies. Hay algunos detalles que son curiosos como ese extraño personaje alado que surca el cielo en el O:45, las estrellas con caras de personas que remiten a la portada del disco (foto), la mujer subida a un cometa en 1:51, etc. Siempre me ha fascinado la estética de la bajista D´Arcy Wretzky parecida a una muñeca de porcelana victoriana y look casi fúnebre
El mayor parecido con "Viaje a la Luna" se produce cuando los protagonistas llegan a la Luna, tanto el fondo como los selenitas son como los filmó Melies en su día. La huida a golpe de paraguas y posterior caída al mar también es homenajeada tal cual. Donde el vídeo da un plus es en la aventura en el fondo del mar con Neptuno y las sirenas como aliados. Tengo la sensación de que estas peripecias acuáticas fueron incluidas para compensar la primera idea desechada. El último guiño es el barco que aparece al final llamado "S.S. Melies", un broche de oro ideal para un vídeo-homenaje como pocos.
Y para comparar, un "pequeño" bonus track.
Los elegidos para realizar el vídeo fueron Jonathan Dayton y Valerie Faris (foto) que ya habían dirigido el vídeo de "Rocket" para los Pumpkins. Esta creativa pareja (profesional y sentimental) han realizado otros vídeos importantes como "Californication" de Red Hot Chili Peppers (futuro candidato a aparecer en este blog) o "All Around The World" de Oasis; pero "Tonight, Tonight" es su obra maestra y les valió ganar el premio MTV al "mejor vídeo del año". En 2006 debutaron en el cine por todo lo alto con "Pequeña Miss Sunshine" que obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar ganando dos, guión original y actor secundario para Alan Arkin. La pareja Dayton-Faris quedó fuera de la candidaturas a mejor dirección de forma injusta, para la Academia eso de la dirección a cuatro manos sigue siendo algo tabú.
El realizar el vídeo homenajeando el film de George Melies "Viaje a la Luna" (1902) no fue la primera opción. Dayton y Faris pensaron en primer lugar ambientar "Tonight, Tonight" como si fuera un musical de los años 30 con bailarinas buceando y haciendo coreografías en copas de champán al mejor estilo de Busby Berkeley, pero tuvieron que desechar la idea cuando los Red Hot Chili Peppers se les adelantaron con el vídeo de "Aeroplane". Tras descartar otras propuestas se decidieron por la versión final.
Tampoco fue fácil llevar esta idea a la práctica porque James Cameron había acaparado casi todo el vestuario y complementos de época existente en Hollywood para el rodaje de "Titanic" y encontrar la ropa que aparece en el vídeo fue una odisea. Personalmente, y aunque suene a sacrilegio, pienso que "Tonight, Tonight" tiene más encanto que la obra de Melies. Hay algunos detalles que son curiosos como ese extraño personaje alado que surca el cielo en el O:45, las estrellas con caras de personas que remiten a la portada del disco (foto), la mujer subida a un cometa en 1:51, etc. Siempre me ha fascinado la estética de la bajista D´Arcy Wretzky parecida a una muñeca de porcelana victoriana y look casi fúnebre
El mayor parecido con "Viaje a la Luna" se produce cuando los protagonistas llegan a la Luna, tanto el fondo como los selenitas son como los filmó Melies en su día. La huida a golpe de paraguas y posterior caída al mar también es homenajeada tal cual. Donde el vídeo da un plus es en la aventura en el fondo del mar con Neptuno y las sirenas como aliados. Tengo la sensación de que estas peripecias acuáticas fueron incluidas para compensar la primera idea desechada. El último guiño es el barco que aparece al final llamado "S.S. Melies", un broche de oro ideal para un vídeo-homenaje como pocos.
Y para comparar, un "pequeño" bonus track.
miércoles, 6 de julio de 2011
Robbie Williams - "She's the one" (1999)
De todos los Take That, que son cinco, Robbie Williams destacó siempre en talento, carisma y olfato para el show-business y, por qué no decirlo, también era el que estaba más bueno, al menos a juicio de ésta que escribe.
En 1999 salió al mercado uno de sus singles más celebrados, "She's the one", dentro del disco "I've been expecting you", su segundo trabajo tras independizarse de los Take That. Esta canción era una cara b de "It's only us", en lo que puede definirse como un clamoroso error de valoración. El tema se acompañó de un precioso videoclip en el que interpreta a un entrenador de patinaje artístico enamorado de su patinadora, y que debido a la lesión del patinador que compite junto a ella, tiene la oportunidad de enfundarse los patines para superar un trauma infantil y demostrar su valía.
Esta balada era original del grupo "World Party", que la había grabado apenas dos años antes, con escaso éxito de crítica y público. Claro que viendo a uno (Karl Wallinger, ex Waterboy):

y viendo al otro

no parece difícil darse cuenta de a quién van a apoyar las discográficas con medios, dinero y promoción a cascoporro. A Wallinger no le hizo mucha gracia que cedieran su canción a Robbie Williams, aunque ingresó buenas perras por este concepto.
El video fue dirigido por Dom & Nic, es decir, Nick Goffey y Dominic Hawley, que llevan dirigiendo videos desde 1994 a grupos como Chemical Brothers o Supergrass.
El video se inicia con diversas tomas de la pareja de patinadores que menos pega de la historia (ella es guapísima, y él tiene una cara de paleto cumpleañero que tira de espaldas, y si no vean el minuto 0:04, por no hablar de su evidente peluca) y su entrenador recibiendo las notas en varias competiciones. Se nota que Robbie y la chica se molan, porque el anónimo patinador pronto es desplazado, aunque no parece que eso merme su entusiasmo.
Luego vemos a Robbie consumido por la melancolía en las gradas de la pista en la que entrena. Entrenando a la pareja parece bastante exigente, sobre todo con él, que no está a la altura de la princesa sobre patines. En mitad de un entrenamiento, Robbie le pega un grito, sin mucho drama, la verdad, al patinador y éste se cae lamentable y muy poco profesionalmente (1:32). El esguince (o lo que sea) subsecuente pone a Robbie frente a la oportunidad de su vida.
Ahí entra el flashback. Un tierno Robbie Williams sufre un percance en una de sus primeras competiciones infantiles, y como los niños son así de cabrones, se ríen de él y le señalan, pero el adulto Williams se enfrentará a sus demonios y se calzará los patines para poner a todo el mundo en su sitio.
En este punto se inicia la mejor parte del videoclip, la competición en la que Robbie Williams va a dejar a todo el mundo ojiplático con sus piruetas y cabriolas, enfundado en un traje que sería la envidia de Paco Clavel en una estación de esquí, y que luego fue subastado con fines benéficos. No he logrado encontrar el nombre del doble que rodó las escenas de patinaje, pero le felicito.
Es de aplaudir la naturalidad con que se insertan giros imposibles, como las vueltas de Robbie en el aire entre el 3:14 y el 3:26, o el salto del 4:02, o el tirabuzón hacia atrás que desemboca en la mayor cara de sobrado de la Historia, la que pone Robbie a la altura del 4:15, como diciendo "ahí queda eso", para pasmo de los jueces y la concurrencia.
Al final Robbie y su chica se llevan unas puntuaciones excelentes (España les dio un 6, nada menos), mientras el patinador titular se arrima como puede con sus muletas y su peluca y su total falta de atención.
"She's the one" es un video que siempre veo con la misma deleite. Robbie ha grabado algunos otros buenos videoclips, y si hubiera encontrado extraterrestres en aquel periodo de su vida en que le dio por buscarlos, a buen seguro los habríamos visto en un videoclip suyo.
En 1999 salió al mercado uno de sus singles más celebrados, "She's the one", dentro del disco "I've been expecting you", su segundo trabajo tras independizarse de los Take That. Esta canción era una cara b de "It's only us", en lo que puede definirse como un clamoroso error de valoración. El tema se acompañó de un precioso videoclip en el que interpreta a un entrenador de patinaje artístico enamorado de su patinadora, y que debido a la lesión del patinador que compite junto a ella, tiene la oportunidad de enfundarse los patines para superar un trauma infantil y demostrar su valía.
Esta balada era original del grupo "World Party", que la había grabado apenas dos años antes, con escaso éxito de crítica y público. Claro que viendo a uno (Karl Wallinger, ex Waterboy):

y viendo al otro

no parece difícil darse cuenta de a quién van a apoyar las discográficas con medios, dinero y promoción a cascoporro. A Wallinger no le hizo mucha gracia que cedieran su canción a Robbie Williams, aunque ingresó buenas perras por este concepto.
El video fue dirigido por Dom & Nic, es decir, Nick Goffey y Dominic Hawley, que llevan dirigiendo videos desde 1994 a grupos como Chemical Brothers o Supergrass.
El video se inicia con diversas tomas de la pareja de patinadores que menos pega de la historia (ella es guapísima, y él tiene una cara de paleto cumpleañero que tira de espaldas, y si no vean el minuto 0:04, por no hablar de su evidente peluca) y su entrenador recibiendo las notas en varias competiciones. Se nota que Robbie y la chica se molan, porque el anónimo patinador pronto es desplazado, aunque no parece que eso merme su entusiasmo.
Luego vemos a Robbie consumido por la melancolía en las gradas de la pista en la que entrena. Entrenando a la pareja parece bastante exigente, sobre todo con él, que no está a la altura de la princesa sobre patines. En mitad de un entrenamiento, Robbie le pega un grito, sin mucho drama, la verdad, al patinador y éste se cae lamentable y muy poco profesionalmente (1:32). El esguince (o lo que sea) subsecuente pone a Robbie frente a la oportunidad de su vida.
Ahí entra el flashback. Un tierno Robbie Williams sufre un percance en una de sus primeras competiciones infantiles, y como los niños son así de cabrones, se ríen de él y le señalan, pero el adulto Williams se enfrentará a sus demonios y se calzará los patines para poner a todo el mundo en su sitio.
En este punto se inicia la mejor parte del videoclip, la competición en la que Robbie Williams va a dejar a todo el mundo ojiplático con sus piruetas y cabriolas, enfundado en un traje que sería la envidia de Paco Clavel en una estación de esquí, y que luego fue subastado con fines benéficos. No he logrado encontrar el nombre del doble que rodó las escenas de patinaje, pero le felicito.
Es de aplaudir la naturalidad con que se insertan giros imposibles, como las vueltas de Robbie en el aire entre el 3:14 y el 3:26, o el salto del 4:02, o el tirabuzón hacia atrás que desemboca en la mayor cara de sobrado de la Historia, la que pone Robbie a la altura del 4:15, como diciendo "ahí queda eso", para pasmo de los jueces y la concurrencia.
Al final Robbie y su chica se llevan unas puntuaciones excelentes (España les dio un 6, nada menos), mientras el patinador titular se arrima como puede con sus muletas y su peluca y su total falta de atención.
"She's the one" es un video que siempre veo con la misma deleite. Robbie ha grabado algunos otros buenos videoclips, y si hubiera encontrado extraterrestres en aquel periodo de su vida en que le dio por buscarlos, a buen seguro los habríamos visto en un videoclip suyo.
jueves, 30 de junio de 2011
Dire Straits - "Money for nothing" (1985)
Siempre he sentido un cariño especial por Dire Straits y por su disco "Brothers in Arms". Es el único disco que he tenido en mi casa en tres formatos diferentes. El vinilo y el cinta eran de mi hermano y cuando se casó y se mudó, como yo echaba de menos escxucharlo me compre el CD.
"Brothers in Arms" es un discazo (perdón por el "palabro") espectacular, contiene temazos como "So far away", "Walk of lfe" o el tema que titulaba el disco pero el más popular es "Money for Nothing".
La letra es una dura crítica a la recién estrenada "cultura del videoclip" y que estaba provocando, en opinión de Mark Knopfler y Sting (co-autores del tema), la proliferación de muchos músicos y cantantes mediocres que tapaban con los videoclips sus carencias. La canción generó bastante polémica al ser tildada de sexista y homófoba y en algunos conciertos tuvieron que cambiar la letra para no avivar la polémica.
El vídeo fue dirigido por Steve Barron (aunque en los créditos aparece como director Ken O'Neil), responsable de vídeos como "Billie Jean" de Michael Jackson y "Take on Me" de A-Ha y director de "Las Tortugas Ninja" (1990) y supuso toda una revolución por la utilización de personajes animados por ordenador. La animación es una fiel adaptación a la letra de la canción. Dos trabajadores que se dedican a entregar electrodomésticos y que se lamentan de no haber aprendido a tocar algún instrumento para poder ganar dinero fácil como esos "artistas" que ven por la tele. Los cantantes falsos que protagonizan los vídeos que ven los operarios resultan paradigmáticos de lo que Knopfler criticaba aunque no tenía ni idea de como iba a degenerar la cosa en el futuro.
"Money for Nothing" es hoy, 26 años después un clásico de la música y del videoclip, quien se lo iba a decir a Mark Knopfler, que siempre receló de ellos.
"Brothers in Arms" es un discazo (perdón por el "palabro") espectacular, contiene temazos como "So far away", "Walk of lfe" o el tema que titulaba el disco pero el más popular es "Money for Nothing".
La letra es una dura crítica a la recién estrenada "cultura del videoclip" y que estaba provocando, en opinión de Mark Knopfler y Sting (co-autores del tema), la proliferación de muchos músicos y cantantes mediocres que tapaban con los videoclips sus carencias. La canción generó bastante polémica al ser tildada de sexista y homófoba y en algunos conciertos tuvieron que cambiar la letra para no avivar la polémica.
El vídeo fue dirigido por Steve Barron (aunque en los créditos aparece como director Ken O'Neil), responsable de vídeos como "Billie Jean" de Michael Jackson y "Take on Me" de A-Ha y director de "Las Tortugas Ninja" (1990) y supuso toda una revolución por la utilización de personajes animados por ordenador. La animación es una fiel adaptación a la letra de la canción. Dos trabajadores que se dedican a entregar electrodomésticos y que se lamentan de no haber aprendido a tocar algún instrumento para poder ganar dinero fácil como esos "artistas" que ven por la tele. Los cantantes falsos que protagonizan los vídeos que ven los operarios resultan paradigmáticos de lo que Knopfler criticaba aunque no tenía ni idea de como iba a degenerar la cosa en el futuro.
"Money for Nothing" es hoy, 26 años después un clásico de la música y del videoclip, quien se lo iba a decir a Mark Knopfler, que siempre receló de ellos.




