lunes, 23 de abril de 2012

Diana Ross - "Muscles" (1982)

En los albores de esa década loca y kitsch que fueron los 80, y a pesar de hallarse a las puertas de diez años de conservadurismo, las mujeres venían sensuales y con ganas de guerra, y ahí estuvo Diana Ross para poner voz a toda esa ansia erótico-festiva. Y digo bien, porque Diana le puso la voz a la letra que, a tal efecto, le había escrito su íntimo amigo Michael Jackson (tan amigos que en 1978 habían protagonizado "The Wiz", la versión afro de "El Mago de Oz", un desatino del que una amistad sólo puede salir reforzada)

Sí, por si habíamos especulado poco con la ambigua sexualidad del Rey del Pop, sepamos hoy que esta letra en la que se fantasea con un amante cuyo cuerpo sea un catálogo de músculos cincelados, la escribió el malogrado cantante, según parece porque "Muscles" era el nombre de su serpiente. No te digo ná, y te lo digo tó.

Pero centrémonos en Diana, que es la que da vida a la canción con ese tono sexy, y este videoclip descacharrante. La cantante se había labrado una carrera en solitario muy sólida, a lo largo de los 70, una etapa que venía precedida de su lugar como la estrella absoluta de The Supremes. Quizás para no perder comba en los incipientes 80, Diana potenció su lado sexy, y posteriormente se entregaría a la música de baile, todo con un sello indiscutiblemente ochentero en lo musical, y audaz en lo capilar.

 Tú te crees que ese pelo así lo puede llevar cualquiera, y no

Bajo la dirección de Paul Justman, el video nos introduce en un agradable sueño en el que Diana sale de sí misma, y se entrega a la fantasía con un camisón blanco que entonces podía ser sugerente, pero que visto desde la actualidad nos recuerda al clásico batín bueno que guardan las abuelas por si algún día tienen que ingresar en el hospital. Es una noche desapacible y está entrando mucha corriente por la ventana, pero Diana ni se inmuta. Amanecerá con un calentón considerable, pero a la vez paradójicamente resfriada de tanto coger frío.

Salgo de mí, y me doy un viaje astral

Estamos ante el clásico ejemplo de videoclip que no envejece nada bien. En el 0:54 tenemos un claro ejemplo. Esa montaña de hombres musculosos, devotos del dios del culturismo, resultaban sensuales en 1982, pero a la vista actual tienen un indudable aire homoerótico que le resta seriedad a la pieza. Diana comparte cama con todos ellos en actitud juguetona, aunque los machos parecen más interesados en una ególatra atención a sus musculitos que en la cantante.


Es importante destacar la inserción ocasional de planos de Buster Keaton, sin que se haya podido aclarar hasta la fecha a santo de qué obedece su inclusión.

Diana los desnuda con la mirada, como podemos ver entre el 1:31 y el 1:46, en el que un bombero y un hombre con un serrucho se quedan con los músculos al aire, en otro momento de aroma involuntariamente gay.

Otro aspecto interesante es cómo Diana Ross interpreta que, por algún motivo, mover los hombros hacia delante y hacia atrás en todo momento transmite una seducción incontrolable al espectador, cuando ciertamente no es así. A mí en particular me dan ganas de decirle: "ea, ya has calentado hombros, ahora trabaja los abductores".

Otra bonita escena de juntos y revueltos la tenemos en el 1:52, en el que se advierte, hay que decirlo así, que tras las risas y las fiestas existe un mayor desinterés por parte de los maromos hacia Diana. Hasta el momento el video ha podido parecer minimalista, y escaso en inversión, pero eso es porque el tajo gordo del presupuesto se lo llevaron los efectos especiales, como éste, en el que Diana aparta de su soplido a los musculosos amantes que se exhiben por su brazo:


Y todo para absurdamente correr hacia un muñeco de cartón y "vestirlo" con dibujos de músculos, mientras los hombres de carne y hueso yacen en el suelo. Incomprensible actitud, como incomprensibles suelen ser los sueños.

Y en esta alucinación onírica, por qué no, Diana Ross también vuela en un croma de oferta, recorriendo el mundo en busca de esos torsos esculpidos en mármol, en unos planos interminables que nos sonrojan un poco. Al final resulta que el mundo es el pecho palomo de uno de estos chicos, al que le han puesto encima todos los accesorios de Pinypon que encontraron en la tienda de la esquina.

Con los brazos extendidos contrarrestas un poco la falta de aerodinámica del pelo

Al final del video, Diana Ross se reintegra con su yo físico y vuelve a la cama, no sin antes regalarnos otro plano en el que ya los culturistas están a cualquier cosa, menos a lo que tienen que estar, que es la cantante:


Y es que así fueron los 80, amigos. Una época en la que un mal entendido culto al cuerpo lo mismo nos daba cosas como el "Physical" de Olivia Newton-John (tela para cortar también ahí), que este asombroso canto al sexy del culturismo.





sábado, 14 de abril de 2012

Duran Duran - "The Wild Boys" (1984)

El mundo está lleno de rivalidades enconadas e irreconciliables: Barça-Real Madrid, Celtics-Lakers, PP-PSOE, Telecinco-el buen gusto...

La música no ha sido ajena a este tipo de confrontaciones, tuvimos un Beatles-Rolling Stones o un Blur-Oasis. En España, para no ser menos (o para serlo) vivimos el duelo Modestia Aparte-Terapia Nacional acaparando alguna que otra portada de la Superpop. Lamentable.

La primera mitad de lo 80 nos dejó la rivalidad Duran Duran-Spandau Ballet. Eran dos grupos de fans británicos y cada uno tenía su idiosincracia. Los Ballet eran más melódicos, más elegantes y tenían en Tony Hadley a un magnífico vocalista. Los Duran eran más camaleónicos, más mainstream y con un vocalista carismático, Simon Le Bon.

Rumbo a la Australia post-apocalíptica


Duran Duran se formó a finales de los 70 y tomaron su nombre del villano de "Barbarella", el Dr. Durand Durand. Aunque han sufrido innumerable cambios en la banda, la formación en su época dorada contaba, aparte de Le Bon, con Nick Rhodes y Andy, John y Roger Taylor. Curiosamente, ninguno de los Taylor eran parientes.

"The Wild Boys" surgió como proyecto cinematográfico. El australiano Russell Mulcahy (foto) quería adaptar al cine la novela de William S. Burroughs "The Wild Boys: A Book of the Dead" y su intención era que Duran Duran hicieran la banda sonora, "The Wild Boys" era el adelanto de la misma. Mulcahy quiso poner toda la carne en el asador con el video de la canción para convencer a alguna productora para financiar el film.

No sé si rodar "El rey escorpión 3" o hacer el remake de "Las Ibéricas C.F."


En él se gastaron más de un millón de dólares y se rodó en los estudios Pinewood, donde se ruedan las pelis de James Bond. Vemos un despliegue de decorados con una pirámide metálica y un molino; decenas de vestimentas a lo "Mad Max II" (el aura de esta película está presente en todo el vídeo), maquillajes elaborados, efectos especiales (especialmente esas llamas -algo falsas vistas hoy- que sueltan algunos personajes por la boca) y la cabeza animatrónica con pinta de concursante de la Gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas.

Candidata nº 8, desde Vegueta..."Perversa"

El vídeo es rematado con una serie de coreografías, un personaje alado, un torbellino de fuego, un monstruo acuático dentudo falomorfo y por las torturas que sufren los Duran. La más recordada es la de Le Bon atado al aspa del molino y sumergiendo su cabeza en el agua. En el 6:20 hay un guiño al nombre del grupo ya que en la pantalla detrás de "Perversa" podemos ver imágenes de "Barbarella", con Jane Fonda interactuando con el Dr. Durand Durand.

A pesar de ganar el BRIT Award al mejor vídeo británico del año, no hace falta decir que el proyecto de Mulcahy se quedó en el cajón. No obstante, en 1986 conseguiría el éxito con "Los Inmortales" (más en videoclubs que en cine), pero éxito al fin y al cabo.

¿Y Duran Duran?. Pues ahí siguen, sacando discos con nula repercusión. El último fue editado en 2010 y se tituló "All You Need Is Now". ¿Les suena?. Ni usted ni a nadie.

Eso sí, les dejo "The Wild Boys" en Special Long Version.

miércoles, 4 de abril de 2012

The Cardigans - "My favourite game" (1998)

"My favourite game" es, sin lugar a dudas, la clase de videoclip que no patrocinaría la Dirección General de Tráfico. Junto a "Lovefool" y "You're the storm", es la canción más conocida de los suecos "The Cardigans"; supone un cambio de registro interesante con respecto a la ñoñería romántica de la canción que los catapultó a la fama, la anteriormente citada "Lovefool", incluida en la banda sonora de aquel despropósito de actualización de Romeo y Julieta.

Perteneciente al disco "Gran Turismo", esta canción apareció en el videojuego homónimo, y en la versión beta de "Need for Speed". El video se los dirigió el compatriota que más nombre se ha hecho en el mundo del videoclip, el maravilloso Jonas Akerlund. Se rodó en el desierto de Mojave, en California, donde las carreteras estaban relativamente despejadas y se podía montar el cirio que se montó.

El video se inicia con la cantante, Nina Persson, buscando una roca del tamaño y el peso adecuado para mantener pisado a fondo de forma constante el acelerador de su Cadillac Eldorado, un vehículo descapotable de los años 70 que si bien parece algo cascado por fuera, conserva un exuberante tapizado interior en rojo . Mientras, una voz que sale de la radio del coche recomienda, irónicamente, extremar las precauciones al volante, dado que es un día de elevadas temperaturas. Conforme avanza el video uno se da cuenta de que es un mensaje para el resto de conductores, porque lo que es Nina ha hecho oídos sordos.

 Para empezar, sin cinturón de seguridad. Cuatro puntos menos para Nina.

La acción del video se centra en la temeraria, imprudente y alocada conducción de la cantante de The Cardigans, que ignora deliberadamente las normas más básicas de velocidad, prioridad de paso o no provocar descarrilamientos. El tatuaje que luce en el brazo izquierdo es atrezzo para el videoclip, para que veamos que es malota y pasa de todo.

Así no se hace un cambio de carril; suerte tiene de que las carreteras de California queden fuera de la jurisdicción de la Benemérita

De hecho, para algunos canales de televisión, emitir el video resultó controvertido, porque se interpretó que, en cierta forma, alentaba este tipo de conducción. Piensen que, en a partir del 2:13, por ejemplo, la muy tunante conduce con los pies.

Tampoco se detiene para intercambiar los datos de los seguros, y eso después es un jaleo

 En su trayecto de desenfreno y destrucción, Nina no se arredra ante nada: lo mismo saca de la vía a otros conductores, que se abalanza sobre peatones, que lanza sobre el asfalto un peluche de "Félix el Gato" (propiciando su atropello), cuya presencia en el video está justificada por algún motivo que no me ha sido dado a entender.

Tras haberla liado parda, Nina se da la vuelta y, en plan kamikaze, dirige el coche en actitud desafiante contra un furgoneta blanca, ocupada por el resto de los integrantes de The Cardigans, con el batería al volante.


A partir del inevitable choque del Cadillac contra la furgoneta, se rodaron varios finales distintos. A todos les es común la imagen del cuerpo de Nina sobrevolando la furgoneta y chocando contra su parte posterior, así como el sonido del mismo locutor de radio presentando "My favourite game":


En uno de los finales, se nos da a entender que la cantante no ha sobrevivido, mediante una imagen fija de su cuerpo sobre el asfalto. En otro, Nina se levanta, aparentamente ilesa salvo por un hilo de sangre que gotea de su nariz, pero muere por el impacto de la roca con la que mantenía pisado el acelerador. En el tercer final alternativo, Nina se levanta y se va por su pie, sin más. Un cuarto final fue mucho más gore, pues nos muestra simplemente la cabeza decapitada de la cantante.

Visto el contenido violento e 'inapropiado' del video, el propio Akerlund tuvo que editar varias copias, dulcificando en la medida de lo posible la pieza, sin desvirtuarla, para que fuera aceptable entre determinadas cadenas de televisión, especialmente británicas. Existe incluso una versión "blanca", consistente en planos de Nina Persson sencillamente conduciendo, sin zapatiestas ni temeridades, lo que obviamente resulta una desnaturalización ridícula del videoclip.



Aquí tienen los finales alternativos del videoclip:




jueves, 29 de marzo de 2012

The BPA ft. Dizzee Rascal & David Byrne - "Toe Jam" (2008)

Norman Cook es uno de los culos más inquietos que nos ha dado la música en los último 20 años. Quien nos iba a decir que aquel tipo alto y flacucho de The Housemartins se iba a convertir en uno de los gurús de la música electrónica del cambio de siglo.

Cook, cuando era un housemartin


Empezó esa trayectoria triunfal con proyectos como Beats Internacional y Freak Power, hasta que en 1996 adoptó el nombre artístico porque es el que conocido mundialmente, Fatboy Slim.

En 2008 lanzó otro proyecto con el nombre de The BPA (The Brighton Port Authority) publicando un disco titulado "I Think We´re Gonna Need a Bigger Boat", una cita cinéfila sacada de "Tiburón".
En él, Cook contó con la colaboración de Iggy Pop, Jamie T, Martha Wainwright (hermana de Rufus) y los que nos ocupan, el rapero Dizzee Rascal y el singular David Byrne.

Con ustedes, el trío más extraño de la historia
(sin contar con los porno, claro)


Estos tres hombrecillos grabaron el primer single del álbum "Toe Jam" y para el vídeo escogieron a Keith Schofield, un estadounidense especializado en la publicidad.

El concepto del vídeo es sorprendente ya que se trata de un grupo de personas desnudas que bailan y posan utilizando las barras censoras para formar figuras (un corazón, la carita "Acid" que invadió en nuestra infancia en múltiples formas, etc.) y además juegan al limbo, al juego de tenis de la Atari y hay hasta dos duelos. En la parte del rapeo de Rascal formal las letras de "Toe Jam", pero mi "highlight" favorito es en el 2:35 cuando, mientras están todos hablando vemos a un lado al propio Cook en plan superdotado haciendo "el molinete sevillano".

La canción fue un hit en UK y en otros países, como los Países Bajos, donde durante un viaje a Amsterdam en verano de 2008 conocí la canción. La ponían todas las mañanas y noches en la MTV y también pude escucharla en el hilo musical de alguna tienda. Se entiende que por aquellos lares no existen esos vividores desaprensivos que responden por el nombre de SGAE.

Para finalizar, quiero dar dos muestras de admiración:

1.- A la ambientación del vídeo en plan setentero, parece una peli de Linda Lovelace y John Holmes.

2.- A todos los actores (recalco el masculino) que han participado en el vídeo. Con semejante compañeras de reparto, yo no hubiera aguantado ni con sobredosis de bromuro.

En serio. Chicos, ¡OS ADMIRO!.



Bonus Track: Aquí tienen una versión de "Toe Jam" a lo Southpark Edition, que lo disfruten.

martes, 20 de marzo de 2012

Lou Reed - "Modern dance" (2000)

Hay determinadas cosas que uno no espera ver, como un unicornio por la calle, un banquero honrado o una jirafa en tonos pastel. Desde luego, lo que ve en este videoclip de Lou Reed entra de lleno en esta categoría, y confieso que a mí, particularmente, esta pieza que traemos hoy a Mil y un videos me ha causado un indescriptible impacto.

Lou Reed vestido de pollo.

¿Qué? ¿Cómo se les queda el cuerpo?

"Modern dance" es una canción del disco "Ecstasy", definido como una obra conceptual en la que Lou Reed hacía un repaso de las relaciones sentimentales que ha tenido a lo largo de su vida. Cómo de retorcida puede ser una psique humana como para que ese repaso se plasme en un disfraz de pollo es algo que escapa a mi corto entendimiento.

Es difícil encontrar datos sobre la dirección del video, aunque resulta comprensible. A nadie le gustaría que su nombre se asociara con el hecho de haber vestido a Lou Reed de pollo. Lo que sí hemos hallado es el nombre de los perpetradores de la dirección artística, tan culpables como los que más, a saber, Stefan Sagmeister y Robert Pejo.

El video se desarrolla en una especie de teatrillo de varietés, donde Lou Reed (vestido de pollo) desgrana la letra mientras varias coristas interactúan con él. Lou canta sobre los distintos sitios del mundo en los que le gustaría vivir (Amsterdam, Tánger, Edimburgo, Francia, Yucatán, Tanganika, Rotterdam, Italia, Irlanda, España... se ve que a Lou todo le viene bien), y a cada uno de ellos corresponde una chica vestida de forma alusiva al lugar citado.

Lou adopta una expresión circunspecta mientras nos canta sus hipotéticos planes.

"Con esto en la Velvet Underground se hubieran partido el ojete", piensa Lou

El "baile moderno" al que alude el título de la canción no destaca por una elaborada coreografía y tampoco tiene mucho de moderno, pero una vez más es preciso considerar que Lou Reed va vestido de pollo, algo que quita mucha libertad de movimientos. Voluntad no le falta, desde luego.


A medida que avanza el video, las mujeres que se suceden en torno a Lou van arrancándole las plumas, lo que bien pudiera interpretarse como una metáfora según la cual las mujeres de su vida le han ido desplumando, podría ser monetaria, podría ser emocionalmente. Casi al final del videoclip no sólo le han desplumado sino que además le cocinan. Cuando Lou se pone alegórico, no hay disfraz de pollo que le detenga.


Poco más se puede añadir; en realidad, una vez se ha aclarado que Lou Reed va vestido de pollo, el resto del post sobra. Quedémonos con la carica de Lou, y pensemos que todo es una gran broma y que Reed es el primero que se está vacilando de nosotros. Bailando un baile moderno.

Toma walk on the wild side

miércoles, 14 de marzo de 2012

Karen Ramírez - "Looking for Love" (1998)

Cuando hablamos de estrellas fugaces musicales, todos pensamos en lo mismo: "Operación Triunfo". Perdón, quería referirme a la música dance pero los hechos son demoledores. El dance o eurodance generó una cantidad considerable de "One-Hit Wonders", grupos y solistas prefabricados y temas más intercambiables que la discografía de Gerogie Dann.

En realidad, a los que disfrutamos "la edad de oro del dance" en plena ebullición juvenil nos daba igual toda la trastienda del género. Simplemente era la BSO de nuestros viernes y sábado noche. Como decía el gran Fernandisco "World Dance Music, viernes noche, en tu casa o en el coche". Pero abandonemos estos recuerdos en plan "Aquellos maravillosos años" antes que me ponga a hablar de mis Winnie Copper particulares (sí, en plural ¿qué pasa?).

Karen Ramírez fue una de tantas cantantes de dance que están sepultadas en el olvido. Aprovecho para lanzar un reto: ¿quién tiene más "cadáveres en el armario", "OT" o el dance?. Volvamos a lo nuestro, Karen Ramírez era una joven inglesa, criada en Trinidad y Tobago que en 1998 sacó su primer disco, "Distant Dreams". En él grabo una versión del tema de Everything but the Girl "I Didn´t Know I Was Looking for Love", acortando el título a "Looking for Love".

El vídeo es un verdadero prodigio del montaje. Karen pasea por una especie de galería de arte donde se exponen... manzanas y sillas colgantes. Si ya lo decía el gañán: el arte es un mundo lleno de sinvergüenzas.

Nuestro amigo el gañán sulibellado en un paisaje impresionista

Karen se cruza con una chica que lleva un globo a juego con su traje. Ese globo servirá de inicio para la consecutiva repetición de la escena, en cada una de ellas se va añadiendo un elemento nuevo: un camarero al que se la cae la bandeja, un skater, un pareja de mal rollo, un tipo que le pega un mordisco a una manzana (viendo la mierda de exposición, yo también lo haría), una carterista que es pillada, otra pareja de mal rollo (la exposición esa rompe más parejas que los "amigos/as lapa"). Finalmente, toda esa gente desaparece y Karen se encuentra de frente con un tipo al que vemos de espalda. Se supone que es el amor que tanto buscaba.

Como dije antes, este vídeo siempre me gustó por su originalidad y por la dificultad en su montaje. El tema también me gusta bastante, más que el original.

¿Qué pasó con Karen Ramírez?. Pues estuvo sin sacar nada hasta el 2006, año en que publicó un segundo trabajo, "Bees in the Trees", sólo disponible en iTunes. Y nada más hasta el sol de hoy, todavía estará buscando el amor o ya lo encontró, a saber.


Karen ramirez - looking for love 1998 por Aqualyte

miércoles, 7 de marzo de 2012

Kanye West - "Touch the sky" (2006)

Kanye West es un rapero y hip-hopero de no despreciable talento, y por lo tanto, afectado de la megalomanía que suele ser consustancial a las estrellas del género. Gracias a ella, y a su inspiración, tenemos este trabajado videoclip que hoy traemos a Mil y un videos: "Touch the sky".

La única canción del disco "Late Registration" que no fue producida por el propio West cuenta con la colaboración de Lupe Fiasco, quien a pesar de su nombre no es una decepcionante mujer mexicana, sino un rapero de Chicago, e incorpora en la base un sample de la sección de viento del conocido "Move on up" de Curtis Mayfield. El video es una parodia / homenaje al motociclista acrobático Evel Knievel, muy popular en los años 70 en Estados Unidos por sus continuos desafíos a la lógica, la gravedad y la prudencia. En concreto, el videoclip se basa en el intento fallido de Knievel por saltar el cañón de Snake River (Idaho) en 1974, del que se puede ver un extracto pinchando aquí.

Bajo la dirección de Chris Milk, un habitual del videoclip y la publicidad, esta pieza adopta la forma de una pequeña película setentera, con la estética y la imagen de la época ya desde los primeros segundos, donde tenemos los títulos de crédito. El personaje de West, llamado en referencia al original "Evel Kanyevel", se aproxima en coche al punto del Gran Cañón del Colorado junto a su pareja, nada menos que Pamela Anderson embutida en un corto mono blanco al que no le dio tiempo a coser suficientes botones.

En el punto de encuentro se halla un gran despliegue de espectadores y personal técnico para este importante acontecimiento, pues Kanye está resuelto a atravesar el Cañón de lado a lado en un cohete. El protagonista se abre paso entre la multitud de la mano de su chica, lo que despierta los recelos de Nia Long y Tracee Ellis Ross, las clásicas mujeres negras que se indignan de ver a un macho de los suyos de la mano de una blanquita.

Kanye supervisa los detalles del desafío que se propone realizar, mientras pasea de acá para allá las que seguramente sean las patillas más rectas que jamás se hayan lucido por el Cañón. Mientras, Pamela se encierra en la caravana visiblemente enfadada, no parece que tenga demasiado claro lo que Kanye está a punto de hacer.

Mal sitio para pegársela, Kanye

De hecho, cuando Kanye entra en la caravana discute con Pamela, en uno de los papeles más logrados de la rubia exvigilante de la playa. Observen qué intensidad dramática:


En lo que Kanye se cambia de ropa y se pone un mono de lo más resultón y coqueto, Lupe Fiasco salta al escenario a entretener al gentío, junto a la Booker T. Washington High School Marching Band y al entregado público, de resultas de lo cual se monta una fiestecica buena para amenizar la espera por West.


Por fin, Evel Kanyevel ha terminado de vestirse para la ocasión, y abandona la caravana para enfrentarse a su destino, ante el gesto de desaprobación de su sensata novia. En este punto es interesante señalar que el original Evel Knievel demandó a Kanye West porque la indumentaria que luce en el videoclip es un calco de la que él llevaba en sus arriesgadas actuaciones. La demanda no prosperó, pues prevalecieron los argumentos de los abogados de West relativos a la intención paródica y a la Primera Enmienda. De hecho, West y Knievel se conocieron en persona en 2007, pocos días antes de la muerte de éste, y acabaron en buenos términos.

Atiende qué disfraz. Te creerás tú que el Gran Cañón se puede saltar con ropa de andar por casa.

West se dirige hacia el cohete con paso firme y garboso, y en el último minuto Pamela hace lo que le dio fama mundial: correr con los melones descontrolados, para plantarle a su hombre un beso, que es medio de despedida y medio de ánimo.

Por fin, nuestro héroe embarca en su cohete e inicia el despegue. Todo va bien hasta que alcanza la máxima altura prevista, pero algo ha fallado en los cálculos, y la trayectoria descendiente empieza antes de lo previsto; la parábola no va a permitir que los planes de Kanye lleguen a buen término. Viendo las caras de Kanye en el ascenso y en el descenso se comprende lo delicado de su situación.


El choque del cohete contra el suelo en el 4:12 se refleja con un "efecto especial" deliberadamente amateur, para espanto de los presentes y de una Pamela Anderson a la que no le va a quedar ni el consuelo del "te lo dije", pues se nos sugiere que Kanye no sobrevive a su reto.

Casi un millón de dólares se invirtió en grabar este videoclip, la historia de un hombre que cumple brevemente su sueño, tocar el cielo, y pierde la vida en ello.