En "1001 vídeos" nos gusta, de vez en cuando, hablar de grupos o solistas peculiares. Esta vez toca hablar de una mujercilla curiosa (lo de "mujercilla" es sin ánimo de ofender): Fiona Apple.
Siempre me ha fascinado la singular belleza de esta cantante, tan clásica como inquietante, con esos penetrantes ojos azules y una mirada que deja entrever que no ha tenido una vida muy alegre.
"Nótese la metáfora en su mano"
Y efectivamente es así. De niña sufrió un trastorno obsesivo-compulsivo con tendencias fraticidas y suicidas, por lo que pasó su infancia entre terapias psicológicas. Con 12 años fue violada cuando regresaba del colegio, sumando un nuevo trauma a su ya complicada psique.
Apple irrumpió con fuerza en la escena musical en 1996, con su disco "Tidal" y "Criminal" fue su segundo single. El vídeo fue dirigido por Mark Romanek,afamado realizador de sports publicitarios y que, entre sus muchos videoclips, tiene el honor de haber dirigido el más caro hasta la fecha, "Scream" de Janet y Michael Jackson.
"En el cine sólo he hecho bodrios"
El vídeo está centrado en una especie de post-orgía donde vemos a Fiona Apple en distintas actitudes: sacando fotos, metida en un armario peinada con unas trenzas que le dan un turbador aspecto infantil, metida en la bañera con un tipo que le pasa los pies por el cuello, la vemos desnudándose y desnuda (de espaldas, eso sí), sentada en bragas dentro de un coche, etc.
"Fiona no perdió el viaje...y su compañero de baño, tampoco"
Apple ganó por "Criminal" el Grammy a la "Mejor interpretación vocal femenina de rock" (¡vaya categoría!, y después se preguntarán por qué las galas de los Grammy son un coñazo). El vídeo se llevó el premio MTV a la mejor fotografía a cargo de Harris Savides, habitual colaborador de David Fincher y Gus Van Sant y responsable también de la fotografía de "American Gangster" de Ridley Scott.
En seguida la industria vio en Fiona Apple a otra posible Britney Spears o Christina Aguilera en potencia. Pero ella se encargó de dinamitar esa posibilidad con un discurso incendiario tras recoger un premio MTV en el que venía a decir que la industria musical era una mierda y que la gente no debía dejarse influenciar por ella.
Le dieron palos por todos lados y eso, unido a su carácter difícil, a su tensa relación con las discográficas y a su lento ritmo de producción (acaba de publicar su cuarto disco, cuatro discos en 16 años), la han convertido en una paria de la música. Pero que cuenta con un grupo de admiradores fieles como pocos.
El vídeo de "Criminal" queda como una rareza en su carrera. Algo que ella quiso rodar así porque le apetecía, no para dar morbo o para venderse como una especie de "Lolita" insustancial. Ese era el plan que la industria tenía para ella, pero escapó a tiempo y prefirió ser libre y dueña de su carrera.
La prueba de que "Criminal" ha transcendido la tiene Joe Swanson de "Padre de familia".
Traemos hoy a Mil y un videos una de las piezas audiovisuales más icónicas de la década de 1980. Y que levante la mano el que no hizo un poco el payaso al ritmo de esta canción, siguiendo la singular coreografía de su videoclip. Ajá, tal y como sospechaba, ni una mano al aire.
The Bangles fue una de las bandas femeninas de más éxito que vimos en los 80. Formada en el año 1981 por Susanna Hoffs, Vicki y Debbie Peterson y Annette Zilinskas, tuvieron varios éxitos durante la década antes de su disolución como banda en 1990 (diferencias creativas, y que además Hoffs se estaba llevando todos los focos), fecha tras la cual ha habido varios amagos de reunión poco exitosos.
"Walk like an Egyptian" fue un single que se lanzó con escasa fe tanto de los productores como de la banda, dentro del album "Different light", en el que había sido incluida como relleno. Su éxito fue desde luego inversamente proporcional a las expectativas depositadas en la canción. La parte principal del video se centra en una actuación con público, en la que se van intercalando imágenes diferentes, todas relacionadas con las poses que habitualmente se asocian al arte del Antiguo Egipto, que no dominaba ni de lejos técnicas como la perspectiva.
El video, dirigido por el televisivo Gary Weis, empieza fuertecito, con esa malla apretada que luce Debbie Peterson, pura esencia de los 80 más inconformistas:
Esto va a volver, os pongáis como os pongáis
Las chicas tocan y cantan, y resultan supersexys al hacer las dos cosas a la vez (sobre todo Susanna Hoffs con ese 'little black dress' y esa gracia en los movimientos), demostrando que no eran cantantes de pop-chicle limitadas a poner su belleza. Atiéndase cómo el público también se entrega a los gestos egipcios que definen la canción.
Al llegar al 0:48, nos hacen una pequeña coreografía ataviadas con unos ropajes de reminiscencias egipcias y orientales (tan monos como históricamente discutibles), de ésos que son tan bonitos que uno maldice que los Carnavales sean en febrero, cuando hace demasiado frío para lucirlos:
A partir del minuto 1:00, el video recoge a diferentes personas por las calles de Nueva York prestándose a hacer los pasos egipcios de la canción, desde ejecutivos de Wall Street hasta paseantes sin mayor trascendencia, inmortalizados para siempre en este videoclip con su sentido del humor a tope y el del ridículo a cero.
"Quemamos todas las fotos de la Yaya pero guardamos el DVD de las Bangles como oro en paño"
En el minuto 1:08 vemos a unos repartidores dándolo todo; siento debilidad por el de las gafas de moldura roja, que disfrutó con desenfreno de su segundo de gloria.
No sólo los anónimos salían en el videoclip, también lo hacían famosos, gracias a unos efectos especiales tan modestos que parecían ignorar por completo la existencia de un señor llamado George Lucas y el impacto de su trabajo en la industria audiovisual. Así, vemos a Lady Diana de Gales (que en paz descanse) hacerle el bailecito de marras con los brazos al Príncipe Carlos en el 1:10, por ejemplo, y posteriormente a Muammar el Gadaffi (que en paz descanse, también), en el 2:01.
Sigue la sucesión de personas anónimas que se sintieron con el cuerpo jotero para participar en el videoclip: camareras, un señor superfeliz, supervisoras de parquímetros, limpiaventanas, patinadores, bomberos, brokers, pescaderas... Todo el mundo se apuntaba a hacer el machango, ¡eran los 80!
El señor superfeliz
Tras el silbido a cargo de Debbie Peterson, Susanna Hoffs canta la última estrofa. A Hoffs le tengo cierto cariño, porque me enseñó, siendo yo muy pequeña (y perdonen que hable de mí) que una mujer con el pelo fosco podía ser muy atractiva, como era el caso. A partir del 2:55 llega uno de los momentos más recordados de este videoclip: la forma sensual y gatuna con que Hoffs mira de izquierda a derecha (y viceversa), atrayendo toda la atención sobre sus grandes ojos. Parece ser que la cantante no estaba al tanto de que se le estaba tomando un plano tan corto, y miró hacia los lados como tenía por costumbre, en busca de varios miembros del equipo, un gesto que le daba seguridad y le ayudaba a mitigar el miedo escénico que aún padecía.
Mirada felina
El video se cierra con varios planos de la banda, y muchos más de gente que se prestó a hacer el ganso a lo egipcio. Mención de honor para la entrañable señora del 3:13, que intenta 'caminar como una egipcia', pero le queda más bien un gesto de 'nadar como Moussambani'.
"Walk like an Egyptian", la canción en la que no se nombra a Cleopatra pero sí al Kremlin, nos legó un videoclip divertido y una coreografía pegadiza, que hacen que abramos un paréntesis de afecto cuando miramos hacia una década que, a grandes rasgos, dio cosica.
Confieso que le he dado muchas vueltas sobre la conveniencia de publicar este post porque "Bastards of Young" no es un vídeoclip, es un anti-vídeoclip. Al menos, fue hecho con esa intención.
Pero al final me he decidido a hacerlo poque así puedo hablar de unos de mis losers favoritos de la historia del rock, The Replacements.
Esta banda de Minnesota fue popular en los EEUU de los 80 debido a su actitud contestataria y porque su directo era más imprevisible que una temporada del Atlético de Madrid. Eran capaces de, una noche a otra, de sonar como la mejor banda del planeta a acabar un concierto al cuarto de hora con bronca contra el público y promotores incluídos. Y es que, aparte de su actitud, algo que lastró la carrera de estos chicos es que eran unos borrachos nivel "Barney Gamble".
El momento álgido de su carrera fue a mitad de los 80. En 1984 publicaron su tercer disco en el que destacó un tema (temazo para un servidor) sobre la inseguridad del amor adolescente (como si el amor dejara de generar inseguridad alguna vez) llamado "I Will Dare".
Pero lo que dio que hablar fue el título de ese disco. ¿Por qué?, porque no se les ocurrió otra cosa mejor que llamarlo "Let It Be".
Ahí, con dos cojones como sandías
El asunto generó bastante polémica. Y Paul Westerberg, irreductible líder de la banda, se limitó a pronunciarse al respecto dejando dos perlas:
1.- La cachonda: "Pensamos que si nadie lo pillaba, estaría bien".
2.- La sacrílega (y cachonda también): "Es nuestro modo de decir que nada es sagrado, que The Beatles sólo fueron una buena banda de Rock and Roll. Estamos pensando en llamar a nuestro próximo disco "Let it Bleed". (Disco de The Rolling Stones).
El éxito (más crítico que de ventas) de "Let It Be" les permitió fichar por Sire, una filial de Warner. En 1985 publicaron el disco "Tim" (la amenaza de sacrilegio Stoniana, se quedó sólo en amenaza) y The Replacements se toparon con las exigencias de la industria.
Debían grabar un vídeo del single "Bastards of Young" (una feroz crítica a la juventud apalancada y alienada de la era Reagan) y ellos no estaban por la labor. Al final optaron por un vídeoclip que no moló nada a la MTV. Un plano fijo en blanco y negro de un altavoz, la cámara poco a poco se aleja de él. El palpitar de la música hace que caigan monedas y un cenicero del altavoz, luego aparece en escena un tipo y recoge lo que se ha caído que, curiosamente, cayó sobre la funda del disco "Tim".
El marketing según The Replacements
El tipo se acuesta en el sillón mientras se fuma un cígar, pone el pie sobre el espaldal (gesto muy mío, por cierto) y ahí se queda. De repente, la canción se raya (esto no pasa sólo en el vídeo, es que la canción es así) y el tipo la emprende a patadas contra el altavoz y se va de la habitación.
The Replacements siempre fueron sus peores enemigos. Es verdad que siempre conectaron más con la crítica que con el público, pero su fobia a los vídeoclips convencionales, actuaciones incendiarias como la que hicieron en el Saturday Night Live en enero de 1986 y que les valió un veto vitalicio por parte de la NBC y sus ya mencionados caóticos directos fueron clavos en el ataúd de la banda. Éste se terminó de cerrar en 1991.
Está claro que fueron unos losers por méritos (más bien démeritos) propios pero su legado está ahí ya que The Replacements, a día de hoy, están considerados como los padres de la música indie y del rock alternativo de EEUU. Algo es algo.
"Gimme more", single presentación del (hasta la fecha) mejor disco de Britney Spears, "Blackout", fue el primer video de la cantante que no consistía en una alternancia de mohines y carusas con coreografías más o menos trabajadas. Britney se metía en el papel de una bailarina erótica que se contoneaba sensualmente alrededor de una barra vertical. Por eso, cabe decir que la originalidad del planteamiento de "I wanna go" tenía al menos un precedente en la carrera de la Spears.
"I wanna go" (tercer single de "Femme Fatale") es una canción acerca de desinhibirse y hacer lo que a uno le salga de las narices, sin detenerse a considerar cómo lo juzgarán los demás. En ese sentido, es una alegoría del estado de ánimo de la Britney post-locurón, tras superar aquel episodio en el que le pudo la presión de la prensa rosa, los paparazzis, los fans y todo el universo creado a su alrededor que la hizo perder el contacto, abruptamente, con la realidad.
El video está dirigido por Chris Marrs Piliero, quien deja patente su nombre en el 0:05. El director entendió, tras ver a la cantante en "Cómo conocí a vuestra madre" y "SNL", que Britney tenía un cierta vis cómica inexplotada, y quiso sacarla a relucir en la escena inicial del videoclip, una conferencia de prensa para presentar la gira "Femme Fatale". Para empezar, la camiseta que luce Britney parece un claro recado a su pasado como presentadora del Club Disney, lanzando el mensaje "sí, esto lo hice en mi infancia, no me lo recuerden más".
Las preguntas ridículas que los periodistas plantean son una crítica velada a la superficialidad de la prensa que sólo busca exprimir al famoso al margen de su trabajo:
Periodista 1: ¿Es verdad que has prohibido la comida basura, las sonrisas, los caramelos, la luz del sol y la alegría de tu tour "Femme Fatale?.
BS: sí, en efecto.
Periodista 2: Britney, ¿puedes confirmarnos que estás esperando un hijo de Brad Pitt?
BS: no, eso falso, son quintillizos.
Periodista 3: Britney, ¿me hace gordo este traje?
BS: sí.
Periodista 4: ¿Es verdad que odias a los cachorritos?
Ahí Britney se harta, y la escena se convierte en un llámalo guiño, llámalo homenaje, llámalo referencia, de una de las escenas de la película indie "Half Baked", en la que el protagonista manda a la mierda literalmente a todos sus compañeros de trabajo (menos a uno, al que le dice "tú molas") antes de despedirse y dejar su curro en una hamburguesería. Britney hace exactamente lo mismo con los periodistas (f*** you, f*** you, you're cool, f*** you) y abandona la sala.
El periodista al que Britney señala y da su aprobación mediante un "you're cool" es Guillermo Díaz, que participó en la citada "Half Baked" (de ahí la corona de cartón como las que se dan en las hamburgueserías), y que vino a sustituir a un Kellan Lutz que no vio claro el concepto del video y declinó participar. Díaz es un actor más bien televisivo.
El caso es que Britney sale a la calle un poco cabreada y con ganas de liarla. Un fan le pide un autógrafo y ella de paso le regala un pequeño magreo en el culo. Luego, ante la mirada atónita de un niño un poco espeluznante (1:32), Britney hace un amago exhibicionista para que un policía de muy buen ver la cachee un rato.
Esta Britney sí que sabe
Se ve que el cacheo llegó a buen puerto, porque luego Britney se lleva las esposas y el policía se abotona la camisa. A pesar de ser un flagrante incumplimiento de su deber, parece que al policía le compensa.
Entrando en el minuto 2 empieza el nudo central del video: la lucha de Britney contra los paparazzis que la acosan vaya donde vaya en busca de una instantánea con la que inundar Internet y, si es posible, ridiculizarla y criticarla. Britney rompe una cámara en un acceso de rabia y en primera instancia huye de los fotógrafos, pero luego, a partir del 2:30, decide plantarles cara.
Atentos al detalle de la cartelera del cine. "Crossroads 2: Cross Harder" es una forma paródica de recordar aquella infame película con la que nos torturó Britney Spears a inicios de la década, en el apogeo de su carrera como estrella adolescente, y que hace un guiño también a la segunda parte de "Die Hard". Haber consentido una mención como ésta demuestra el grado de madurez de la artista, dispuesta a reírse de sí misma y de sus errores.
Britney sólo tiene un arma frente a los paparazzis: su micro. Es una forma de decir: "vosotros me queréis para sacar escándalos y vender más revistas basura, y ante eso lo que yo tengo es mi trabajo, mi música y mi forma de expresarme". Así que la cantante les atiza a todos con el micrófono. Sin embargo, cuando parece que están todos k.o....
¡No son paparazzis, son Terminators! La metáfora es fantástica. Britney los presenta como robots sin sentimientos, imposibles de anular porque siempre vuelven, aparentemente indestructibles e incansables en su labor de amargarle la vida. Cuando parece que ya está acorralada, Guillermo Díaz la rescata en su coche y ambos huyen por una carretera. En el 3:41 llega la parte más incomprensible, cuando el actor vierte sobre sí un brik de leche, cosa que Britney, a juzgar por su cara, encuentra de lo más sexy.
Pero la leche no le sienta bien a Guillermo, no por intolerancia a la lactosa, sino porque él también es un robot. Quizás Britney haga aquí una referencia a Adnan Ghalib, un fotógrafo con el que estuvo saliendo pero que terminó siendo tan sinvergüenza como los demás.
Al final de video resulta que Britney, cual Antonio Resines, lo ha soñado todo porque se ha quedado medio traspuesta gracias al nivel de tontería de las preguntas de los periodistas. Cuando uno de ellos le pregunta por qué le engaña su mujer, Guillermo aparece para cerrar el turno de preguntas y llevarse a la cantante, diciéndole "me encantan los sueños y las conchas marinas". Todo muy absurdo, como toca en el mundo onírico. El último plano es una referencia al final del "Thriller" de Michael Jackson, con un Guillermo que mira a cámara con los ojos rojos mientras pasa el brazo por encima del hombro de Britney.
0% de risas de Vincent Price
En mi opinión, el video de "I wanna go" es una inteligente reivindicación de Britney como artista y como persona. Puede que no nos guste su música o que nos parezca que como madre no ha demostrado mucha cabeza, pero también es verdad que no sabemos lo que significa vivir con la presión constante de los medios, sometidos a juicio todos los días.
En "1001 VÍDEOS"no tenemos límites, saltamos de los grandes hits a la música chunga sin pestañear y, lo que es peor, sin ningún complejo de culpa. ¿Existe alguna fuente más grande de chunguez musical que Eurovisión?. Pues yo creo que no. Bueno, Vale Music, tal vez.
Aprovechando que Eurovisión se celebra el 26 de mayo, un servidor, Ray Kanu, ha tenido el placer de presentar (es un decir) un Podcast en el que tratamos de elegir LA CANCIÓN MÁS CHUNGA DE ESPAÑA EN EUROVISIÓN. Un reto de propociones épicas para el que no he estado solo, a lo Jasón y los Argonautas.
¿Y quienes han sido tan temerarios para acompañarme en esta gesta?. Pues mis compañeros de "DEVORADORES DE BASURA", a saber: Alex Medina y JuanKojagen de "QUEFUEDE", Héctor Mascahierro de "ZUMODEPISTACHO" y el gran David Ederra, experto polemista donde los haya.
Además, durante la grabación, tuvimos el honor de que se incorporara la Srta. Elisabeth, nuestra auxiliar de cámara en "Devoradores de basura" y escritora en ciernes; añadiendo algo de sensibilidad y cordura entre tanto gañán y aportando una visión femenina del tema, algo que mola.
Es un Podcast bastante caótico pero muy divertido. Espero que lo disfuten.
En "1001vídeos" llevamos casi un año de vida y todavía no hemos puesto ningun vídeo español. Para desfacer ese agravio que mejor que hablar de todo un grande, un I-N-N-O-V-A-D-O-R, sí amigos, con todas las letras: Azuquita.
Y es que pocos artistas pueden presumir de haber creado un género propio. ¿Y qué fue lo que salió de la cabeza de este hombrecillo curioso?. Pues el rumbakalao. ¿Y cómo parió semejante engendro? Pues en 1993 no se le ocurrió otra cosa, al animalico, que hacer una versión rumba del "Así me gusta a mí" de Chimo Bayo (los grandes siempre se acaban encontrando) pero conservando parte de su esencia bakalera. El tema fue un éxito y así nació el rumbakalao. Para que otros hablen de la invención de la rueda o del descubrimiento de la penicilina como hechos que cambiaron el mundo.
Azuquita siguió a lo suyo, a sacar discos y perpetrar todo tipo de cosas extrañas: un dueto con Celia Cruz, un cover del "Gangsta Paradise" de Coolio que rebautizó como "Rejas de cristal".
En 2001 publicó su quinto álbum "Empújalo" (todavía se ignora a quién o a qué) con una portada inquietante: Azuquita en el ojo de un huracán que se apoxima a Florida.
"Voy a sembrar más destrucción que el Katrina"
(Nótese que lleva la misma ropa que en el vídeo)
El primer single de ese disco fue "El gorilón". En él Azuquita narraba una dura experiencia que todos hemos sufrido en nuestra adolescencia (bueno todos menos las tías buenas claro), los abusos y arbitriaridades de los porteros de discoteca.Para este ejercicio de denuncia social, Azuquita nos regala un vídeo con un fondo psicodélico-pastillero que parece tomado prestado de un vídeo de Technotronic. Nuesto prota se dirige en su coche a la disco después de recoger a un colega que andaba por ahí en monopatín.
Esto sí es intensidad al volante. ¡Aprende, Ryan Gosling!
Pero cuando llega allí, el Gorilón empuja a Azuquita con absoluto desdén. Pero éste no se da por vencido y, gracias al regate más lamentable de la historia, burla al portero. Entonces se inicia una persecución más falsa que las exclusivas de "Punto Pelota", donde Azuquita más que correr, parece que esté nadando.
Poesía en movimiento.
Después de una escena en la que Azuquita vuela-surfea con el monopatín del colega, hay varias escenas de bailoteo de la peña. Aunque ésta, más que de discoteca parecen salidos de un parque para skaters que había al lado del set, y a los que "contrataron" por un bocadillo de chopped y un jugo de pera-piña. Y por supuesto, Azuquita hace bailar al gorilón.
El gorilón bailando con el manido estilo
de "estoy removiendo la marmita".
Al final Azuquita, cual David del sábado noche, derrota a Goliath y se sale con la suya para regocijo de los skaters que ya han digerido su salario.
Dos preguntas: ¿por qué llama al portero "Gorilón" y éste resulta ser negro?, ¿por qué dice "no eres más que un esclavo"?. A la primera pregunta me supongo que será una coincidencia; a la segunda, Azuquita está practicando su particular revisionismo histórico.
¿Y por dónde anda Azuquita?. Resulta que en los últimos años ha tenido éxito en Alemania gracias a su unión con el cantante Matthias Reim, al que conoció en Ibiza, o en Marbella, o en el infierno y Satanás los devolvió a la Tierra para minarnos más la moral.
Bonus track: Azuquita y Matthias Reim: "Verdammt, Ich lieb dich" (Te quiero, a veces). Pues vale.
La reciente muerte de Adam "MCA" Yauch me ha parecido una razón suficiente para traer a este blog un videoclip al que hace tiempo que le venía dando vueltas: "Sabotage", de los Beastie Boys, uno de los singles del disco "III Communication". No son un grupo muy afín a mis gustos musicales, pero la pieza que nos ocupa es un curioso homenaje en clave de parodia a las series setenteras de policías que bien merece un espacio en 1000yun videos.
Con la dirección de una personalidad tan particular para el audiovisual como es el bueno de Spike Jonze, del que ya hemos hablado y seguro volveremos a hablar en esta casa, el video es, como se dijo, una referencia humorística a todos los clichés temáticos y estilísticos de las series dramáticas de temática policíaca de los años setenta, desde "Hawaii 5-O" a "Starsky y Hutch", y se concibió como unos títulos de crédito, en los que los miembros de Beastie Boys van desfilando con sus personajes. En este cacao, los Beastie Boys son tanto los policías como los delincuentes.
Más setentero, díficil. A lo mejor con un ballet de Valerio Lazarov, pero tenía un encaje complicado
En realidad, esta falsa intro de serie de polis es una ensalada de planos de carreras sin sentido, persecuciones, interrogatorios, y demás partes emocionantes de la rutina policial, en la que se van intercalando los nombres de los protagonistas (tanto actores como los personajes son de ficción).
Aquí, MCA interpretando a Sir Stewart Wallace, que se interpreta a sí mismo.
Repitió MCA dando vida a Nathan Wind, que da vida a Cochese
Vic Colfari (Ad-Rock), como el violento Bobby, "el Novato".
Mike D (también conocido como Michael Diamond) es Alasondro Alegré, que interpreta a "El Jefe".
DJ Hurricane se mete en la piel de Fred Kelly, que a su vez se mete en la piel de "Bunny".
A pesar de que fue un video que la MTV emitió con profusión, algunas escenas fueron eliminadas por su contenido violento; entre ellas figuran una pelea a navajazos en la que no se corta ni la mantequilla (a partir del 1:47), la caída de un hombre por un puente y su posterior impacto contra el suelo (del 1:54 al 1:58) y la eyección de un hombre desde un vehículo en marcha (2:54).
Para que no falte de nada, el videoclip incluye una explosión, obviamente tomada de otra pieza a la vista de la diferencia de grano y calidad de imagen:
"Total, si esto ya lo ha rodado otro, ¿para qué vamos a hacer gasto?", se dijo Spike Jonze
El video acaba como una buena serie, con los tres defensores de la ley avanzando juntos y desafiando a los criminales que quieren ensuciar la ciudad. Este video fue nominado en 1994 a cinco categorías de los MTV Video Music Awards, y perdió en todas, lo que motivó la calentura de Adam MCA Yauch, quien irrumpió en el escenario vestido de tirolés cuando Michael Stipe (con una gorra como quien viene de ver un partido) se disponía a recoger un premio por "Everybody Hurts" (véase a partir del 2:30). Más o menos lo mismo que Kanye West le hizo a Taylor Swift, pero en los 90.
Los Beastie Boys tienen a sus espaldas una carrera prolífica (piensen que fueron teloneros de la primera gira de Madonna en 1985), y siguen adelante pese a las bajas. De todas formas, consuela pensar que Matt Groening imaginó un año 3000 en el que los Beastie Boys seguían dando caña y haciendo bailar a humanos y robots: