viernes, 22 de febrero de 2013

Pet Shop Boys - "Heart" (1988)

Recordamos los años 80 como una época loca y ambigua en la que hasta George Michael podía fingir ser un heterosexual. Neil Tennant, el 50% de Pet Shop Boys, decidió seguir su ejemplo, pero sólo un ratito, y en medio de una ensoñación gótica pergeñó el videoclip que hoy les traemos, calentito como siempre.

Si bien Tennant no se declaró abiertamente homosexual hasta 1994, en los años ochenta su ambigüedad ya había dado pie a especulaciones, que incluso afectaron a la otra mitad del grupo, Chris Lowe. La canción "Heart", que estuvo a punto de escribirse para Madonna pero que Pet Shop Boys decidió quedarse después, se incluye en el album "Actually", y para el video se contó con la dirección de Jack Bond, realizador británico que ya había dirigido para la banda el musical "It couldn't happen here", basado en las canciones del grupo y que protagonizan los propios músicos, embarcados en una especie de viaje surrealista por Inglaterra.

"Heart" nos narra la historia de una pareja de recién casados con el peor olfato del mundo para elegir la agencia de viajes que les organice la luna de miel. Neil Tennant se ha casado con la modelo eslava (imposible precisar nacionalidad habida cuenta de la escasísima información disponible) Danijela Colic, y en un coche engalanado que conduce Chris Lowe se van hasta el castillo de Mokrice, en Eslovenia, actualmente un hotel.

Tennant mira con arrobo a su recién estrenada señora, ignorante de que una presencia maligna habita el castillo y lo sobrevuela en forma de sombra negra, como se nos indica en varias ocasiones a lo largo del video. Los campesinos y lugareños que se van cruzando en su camino se hacen cruces e intentan advertirles del peligro, pero dado que lo hacen como si estuvieran saludando (0:46), tienen poco éxito. Mientras tanto, en el castillo, un vampiro amanerado (un abuelo de los crepúsculos de hoy en día) intuye que se aproximan novedades y se despereza de la siesta poniendo carusa melancólica.Obsérvese qué manicura tan fina, no hay abrefácil que se resista a eso, y qué ortodoncia tan mal hecha.



El vampiro que reside en el castillo es un Nosferatu de los de toda la vida (pero con pelo), de los que Murnau ideó para poder rodar su versión de Drácula en 1922 sin pagar los derechos, con los que no había logrado hacerse, acto que le ha valido el calificativo cariñoso de "sinvergüenza" por parte de Rayco, co-autor de este blog. La familia de Bram Stoker compartía esa impresión, y en su momento demandó a Murnau y ganó (el tribunal ordenó la destrucción de todas las copias de la película pero como ya estaba distribuida muchos particulares escondieron su copia hasta el fallecimiento de la viuda de Stoker). A nuestro Nosferatu lo interpreta sir Ian McKellen, uno de los más brillantes actores británicos, que curiosamente había salido del armario ese mismo año.

El recibimiento de la pareja es bastante lucido, por esa parte no debería haber queja: el servicio, unos violinistas, cocinero, encargado de la cuadra... No obstante, el hecho de que un vampiro salido viva en el castillo ya descalifica a la agencia de viajes para los restos.

Era la ocasión ideal para lucir el sombrero de copa que le regaló su abuela

A partir del 2:15 tenemos un momento absurdo y desconcertante, puesto que Chris Lowe les sigue hasta el interior de la habitación, quizás esperando una propina, y se dedica a abrir la maleta, que ni siquiera ha cargado él, y desperdigar el contenido por el suelo, en un gesto que revela una pésima educación.

¿Por qué haces eso, Chris?

Se ve que a Ian Nosferatu McKellen le gusta esto de tener visita, o más concretamente de tener de visita a un pibón, que sube las escaleras dando saltitos con una agilidad impropia de alguien que debe tener cientos de años (2:23). Luego se dedica a espiar a la pareja cuando están a punto de empezar la noche de bodas; Tennant le desabrocha delicadamente el vestido a Colic, y Nosferatu lo contempla todo desde la puerta con un ramo de flores que da bastante pena. Una corriente de aire súbita avisa a los amantes de la presencia del vampiro, y salta la chispa del amor entre el chupasangre y la hermosa dama.

Claro, te pone esa carita, y tú, ¿qué haces? Pues caer rendida.

A ella se le olvida pronto que se había casado con otro por la mañana y se pasea por los aposentos de Nosferatu en camisón, mientras él la observa seguramente pensando que dónde se lo habrá comprado, porque es divino. A partir del 3:31, ambos comienzan un delicado baile, en el que Ian McKellen se mueve como un Chiquito de la Calzada a cámara lenta. Da la impresión de que el actor se lo pasó en grande recreando a este vampiro ambiguo y tan fuera del estereotipo. El baile culmina, cómo no, con el bocado en el cuello, mientras Neil Tennant se queda apoyado en el quicio de una ventana, triste y solitario. Normal, es que tampoco ha hecho nada por retenerla. Pero nada de nada, no ha plantado ni la más mínima batalla. Así no te dura un matrimonio, no le eches la culpa al vampiro.

Al final del video, es Nosferatu (y la presencia maligna) quienes se van del castillo a bordo de un coche de caballos, junto con su amada, recién incorporada a su mundo vampírico.

Es de suponer que la demanda de divorcio cayó al día siguiente.


Pet Shop Boys - Heart por PetShopBoys-EMI-Official







jueves, 14 de febrero de 2013

Whitesnake - "Is This Love" (1987)

El año pasado "celebramos" San Valentín en este blog hablando de uno de los vídeos más moñas de la historiaEste año hemos optado por hablar de uno de los clásicos de recopilatorio más conocidos.

Existe una ley no escrita en el mundo de la música que reza aquello de "las mejores baladas las hacen los heavys". Claro que afirmar que Whitesnake es una banda heavy es como decir que Urdangarín es un gran desarrollador de proyectos.

Y es que Whitesnake fueron un fiel exponente del "hairy rock" (a mí me gusta llamarlo "heavy de peluquería") que tanto daño hizo en los 80. El líder de la banda era el pintas de David Coverdale, que en su día fue el sustituto de Ian Gillan en Deep Purple, a lo segundo plato porque Paul Rodgers de Free había rechazado el puesto anteriormente.

Tras la desintegración de los Purple en 1976, Coverdale siguió a lo suyo con la "David Coverdale Band" (toma oda al ego) que sería el germen de Whitesnake.

En 1987, lanzaron su séptimo disco, y como se ve que no tenían ganas de pensar mucho decidieron llamarlo como la banda, "Whitesnake". El álbum sería un verdadero pelotazo gracias a, entre otras, a la balada "Is This Love".

Melena indómita, mirada penetrante y ego desorbitado.

La canción en su origen fue un encargo para Tina Turner pero Coverdale pensó que le había quedado muy bien (cosa normal en él) y se dijo: "Mejor me la quedo para mi y la Turner que se busque la vida".

El vídeo está protagonizado por Tawny Kitaen, novia de Coverdale por aquella época. Kitaen era una de esas actrices cuya belleza y capacidad de generar palotismo era inversamente proporcional a sus aptitudes actorales. Se alzó cuando el salido de Just Jaeckin, responsable de "Emmanuelle" e "Historia de O", la eligió para protagonizar su desfasada "Gwendoline".

A ella le gusta la poesía, 
¡qué manejo de la metáfora!

Su otro momento de gloría fílmica fue ejercer de prometida de Tom Hanks en la gran "Despedida de soltero", aunque se veía eclipsada por el corto pero intenso papel de Monique Gabrielle. Es que yo soy muy de "Death Stalker 2"...

...y de las tetas de Monique Gabrielle, también.

El vídeo consiste básicamente en intercalar planos del careto de Coverdale con otros de Kitaen contoneándose, lo que le lleva a ese tan socorrido género de "mira que buena está mi novia/mi mujer", con ese leitmotiv Paul W.S. Anderson ha hecho la mitad de su filmografía. No le culpo, ser el marido de Milla Jovovich te lleva inevitablemente a eso. 

El vídeo comienza con bronca, Kitaen hace su maleta y se pira, todo esto lo vemos a través de un espejo en un ansia artít-tica del director. Coverdale vive en uno de esos lofts con ladrillo visto reconvertidos de antiguas nave industriales que tanto se ven en la pelis yankis. ¿Esos lofts exísten de verdad o son como los equipamientos de las series procedimentales, pura fantasía?. 



Dejando dudas existenciales chorras aparte, el vídeo continua con su esquema "plano Coverdale-plano Kitaen" mientras que esta reflexiona en un blanco e impoluto pasillo si marcharse o no. Y lo hace en una postura natural y que invita a la reflexión, ¡si es que Rodin era un mierda!.





El grupo toca en una especie de azotea llena de humo por todos lados, momento que aprovecha el director para colar algunos planos del resto de la banda, en plan "para que no se quejen". También tenemos un bonito plano de esos en el que ella viste únicamente una camisa de él (algo considerado como sexy y que nunca he entendido por qué) y Coverdale le arrima la cebolleta descaradamente.





Ahora llega el momento vestuario, hay que destacar el traje-camisón blanco traslúcido que deja ver un tanga sobaquero muy de los 80. Coverdale, por su parte, alterna su vestuario de rockero con el look "Miami Vice". Porque rockero sí, pero modenno también.




Al final del vídeo, vemos a Kitaen andando por una calle con más humo (había que amortizar la máquina) y tira la maleta furiosa. Coverdale le hace un placaje digno del 6 Naciones y la apoya sobre el capó de un coche blanco (el mismo que podemos ver en "Here I Go Again") de una forma que roza la agresión sexual, pero Coverdale con sus "machopowers" consigue convencerla de que se quede.

La pareja se casó en 1989 pero sólo durarían dos años. Coverdale ha seguido con su carrera musical con Whitesnake, aunque a lo Guadiana, y también publicó un disco en 1993 junto a Jimmy Page.


A Tawny Kitaen no le fueron tan bien las cosas. En los 90 interpretó a Deyanira, la esposa de "Hércules", tanto en la serie como en la TV movies que protagonizó Kevin Sorbo pero empezó mal el nuevo siglo. En 2002, su marido, el beisbolista Chuck Finley la denunció por violencia doméstica ya que, al parecer ella le agredió con unas botas de tacón de aguja (se entiende que a Finley no le iba lo fetish). De la denuncia al divorcio sólo hay medio paso. El matrimonio se separó tras cinco años en el que tuvieron dos hijos.

Ahí inició un descenso que la llevó a repetidas detenciones por posesión de drogas o por conducir bajo sus efectos. Tras pasar por la rehabilitación ha vuelto a la interpretación (siendo amables). En 2011 participó en un capítulo de "CSI". 

¡Vuelve Tawny!. Echamos de menos tus dotes interpretativas.


sábado, 2 de febrero de 2013

M.I.A. - "Bad girls" (2012)

Sri Lanka es un país que está ahí y que parece que no hace ruido, pero del que ha salido una cantante con una interesante proyección internacional como es Mathangi "Maya" Arulpragasam, más conocida como M.I.A., que si bien nació en Reino Unido, pasó la mayor parte de su vida en el pequeño país asiático.

Tras hacerse un nombre en los circuitos alternativos con una música en la que combina el dance, el hip hop o la electrónica, destacando el pelotazo "Paper planes", en 2012 publicó el album "Matangi", en el que se incluye este "Bad girls", cuyo video me cautivó desde la primera vez que lo vi por la audacia de su planteamiento.

Pero para M.I.A. los videoclips cañeros no eran novedad. Ni para ella ni para el director de "Bad girls", el griego Romain Gavras (hijo del director Costa-Gavras, por cierto). Ambos habían trabajado juntos en el video de "Born free", una contundente denuncia en 9 minutos de las persecuciones por motivos raciales y étnicos, tan plagada de violencia que YouTube tuvo que retirarla y ahora puede encontrarse en Vimeo. En este video, unos policías norteamericanos desarrollan una redada en un edificio contra personas pelirrojas, a las que luego llevan a un descampado para ejecutarlas o hacerlas correr por un campo de minas. La coincidencia de este videoclip con las ejecuciones extrajudiciales de guerrilleros tamiles por parte de la policía de Sri Lanka contribuyó a engrandecer la polémica alrededor del video.

Por tanto, como vemos, para M.I.A. el activismo social no es un pose ni una moda, sino algo que forma parte de su manera de entender su función como artista y cantante. "Bad girls" aborda la represión de las mujeres tomando como punto de referencia una de las discriminaciones más absurdas que sufren en: la prohibición de conducir que rige en varios países del Golfo Pérsico, principalmente en Arabia Saudí.

El video fue rodado en Marruecos para evitar problemas con las autoridades religiosas, pero recrea el típico paisaje de los países antes mencionados. Aquí no se desarrolla ninguna historia en la que las mujeres vayan tomando conciencia de su poder; al contrario, el video entra a saco con mujeres directamente sentadas al volante o armadas con fusiles AK-47, en actitud abiertamente desafiante, como quien dice "no pienso pedirte perdón ni agachar la cabeza por tener vagina". Y todo ello contrasta con el hecho de que las mujeres que aparecen en el video, salvo la propia M.I.A., acatan el código de vestimenta musulmán más estricto, todas lucen vistosos niqabs que sólo dejan a la vista sus ojos muy maquillados, símbolo claro de rotunda femineidad.

 Porque en ningún videoclip ambientado en Oriente Próximo puede faltar un pozo de petróleo ardiendo y una columna de humo

Las conductoras entretienen a los hombres, tocados con kefiyas en su mayoría, que abarrotan los márgenes de la carretera para verlas competir en velocidad y acrobacias al volante. El plano del 0:37, en el que las mujeres asoman medio cuerpo con la ventanilla, puño en alto, es altamente sugestivo. Cabe decir que en el video aparecen Mercedes, BMW, Land Rover y Alfa Romeo.

Ellas llevan niqabs, pero M.I.A. va como la espantaja de los melones, haciendo que Lady Gaga nos parezca hasta sosita

Nos podrá parecer una tontería, pero este plano, por ejemplo, es incendiario e intolerable en alguno de los países más misóginos del mundo, donde la religión es la excusa para disimular el pánico que siente el patriarcado ante la posibilidad de que las mujeres tomen sus propias decisiones:


Y ya puestos a cabrear a la Dirección General de Tráfico saudí, hagámoslo con estilo y creatividad:


Y esta exhibición no se limita al día, para la noche también tenemos coches transparentes y M.I.A. un modelazo acorde a su concepto de la elegancia:


Hacia el final del video podemos observar cómo los hombres adoptan un rol más activo, bailan y conducen y se acercan a las mujeres, aunque sin mezclarse demasiado.

Pienso que este video es una valiente reivindicación del poder y la autonomía femeninas, tanto en aquellos sitios donde están más ferozmente reprimidas, como en aquellos otros donde las batallas no son tan evidentes, pero hay que seguir peleándolas.

sábado, 19 de enero de 2013

Eiffel 65 - "Blue (Da Ba Dee)" (1999)

Después de hacer un post largo con Daft Punk me apetecía volver a hacer un post estándar, pero me resisto a dejar de lado a las criaturas azules.

Los 90 fueron la década del grunge y el britpop, al menos en la primera mitad de la misma. Pero había un problema, el britpop era poco bailable y el "grunge bailable" era un concepto tan contradictorio como el binomio "Punto Pelota-debate moderado".

Y ese hueco en las discotecas y terrazas de verano (y en nuestros corazones) lo cubrió el Dance o Eurodance. El dance provenía principalmente de Alemania, Holanda y Escandinavia, pero esos reyes del "explotation" que son los italianos decidieron hacer su aportación a la causa. De un país que nos ha dado a Pino D'Angio, Ryan Paris, Sabrina y sus tetas y Angela Cavagna e ídem, no se podía esperar nada bueno.

Y así aparecieron los Eiffel 65, tres zagales de Turín (espero que sean del Torino) llamados Jeffrey Jey (o como le puso su madre, Gianfranco Randone), Maurizio Lobina y Gabry Ponte con un denominador común, la falta de vergüenza.

Su falta de rigor se demuestra en el hecho de que, para bautizarse, eligieron "Eiffel" aleatoriamente en un programa de ordenador y el "65" se añadió por un error de la discográfica.

En 1999 publicaron el single "Blue (Da Ba Dee)" y fue un exitazo siendo nº1 en más de 10 países, curiosamente no lo fue en España, y sonó bastante en el ambiente festivo veraniego de ese año. ¿Era una señal más del inminente nuevo "fin del mundo"?, ¿era un anticipo del "efecto 2000"?. Evidentemente no lo fue, pero a mí me encajaba.

El vídeo comienza con nuestro trío turinés cantando en un concierto (donde nunca vemos al público) cuando unos extraterrestres azules abducen a Jeffrey Jey mediante una bola de energía.


Luigi Cozzi no tuvo tanto 
presupuesto para hacer "Star Crash"


Ante el secuestro, Maurizio y Gabry deciden perseguirlos en otra nave en un despliegue de medios superior al "Terminator II" de Bruno Mattei (el listón no estaba muy alto, la verdad). Una vez llegan al planeta en cuestión se inicia una pelea entre los Eiffel 65 y los seres azules. Esta confrontación se produce, como no, en una fábrica. Porque toda película o videoclip mejora si hay una pelea en una fábrica. ¡Y qué pelea!, con rayos, bolas de energía a lo "Street Fighter" y un poco de kung-fu de garrafón al nivel de "El Ninja Mexicano".

Mientras, Jeffrey se ve obligado a actuar ante el público azul, pero extrañamente cuando lleva un rato cantando, se da cuenta de lo peculiar que es su nuevo público. Las caras que pone entre el 2:10 y 2:20 elevan a Jeffrey a la altura de los grandes del cine italiano como Alvaro Vitali o Romano Puppo.

El rescate se hace efectivo y mientras huyen reciben un mensaje de los aliens azules para que vuelvan por favor. Y como las cosas son mejores cuando se piden educadamente, los Eiffel 65 dan la vuelta y siguen tocando. Es un decir porque Gabry sólo se dedica a mover los brazos cual cuñada borracha en una boda o verbena. Lo importante es que los bichitos azules son felices y se mueven como los Na'vi alrededor del Árbol Madre.


Y James Cameron sacando pecho,
'asqueroso plagiador'

Eiffel 65 tuvo otro éxito menor llamado "Move Your Body" y poco a poco se fueron diluyendo hasta desparecer en 2004. De todos modos, les dio tiempo para seguir esparciendo el Mal por el mundo colaborando con los "sin carisma" de "S Club 7".

En 2005 Gabry Ponte se cansó de agitar los brazos y se pasó a DJ, y Jeffrey Jey y Maurizio Lobina decidieron seguir perpetrando maldades bajo el nombre de Bloom 06, colaboraron con otra leyenda del "italodance", Alexia. Y en 2010, hartos de fracasar por separado, decidieron fracasar juntos resucitando "Eiffel 65" con un nuevo álbum que está por ver la luz si Satán lo permite.

Aquí tienen el vídeo de "Blue (DA Ba Dee)", con subtítulos en inglés para que aprecien su letra en toda su unidimensión.

lunes, 7 de enero de 2013

Was (Not Was) - "Walk the dinosaur" (1987)

Cada equis tiempo, la mente desquiciada de un productor puesto hasta las cejas de drogaína decide que hay que lanzar un tema con una coreografía a juego. La Historia está plagada de ejemplos de los que triunfaron: Los del Río y "La Macarena", Whigfield y "Saturday Night" o Melody y "El baile del gorila", sólo por nombrar tres casos que están a la par en nivel de vergüenza ajena y que todos, o casi todos, hemos bailado en algún momento de nuestra vida que quisiéramos borrar. Lo que hoy traemos a Mil y un videos es un ejemplo del fracaso de esta estrategia de marketing rastrero.

Was (Not Was) es el dúo que formaron, en 1979, dos amigos de toda la vida de Detroit, llamados David Weiss y Don Fangenson, pero dejaron que del tema vocal se encargaran Harry Bowens y "Sweet Pea" Atkinson. Weiss y Fangenson estaban más a la música y las letras, que al cantar propiamente dicho.

Helos aquí a los cuatro en ochentera comandita

Y aquí Harry Bowens y Sweet Pea Atkinson, quien, por razones que se desconocen, no se quitaba el sombrerico bajo ninguna circunstancia

Tras varios discos de discreto pero sólido éxito, agrupados bajo la etiqueta de "música ecléctica" (lo mismo le daban al funk, que al jazz, que a la electrónica, en un mismo disco), en 1988 sacaron "What Up, Dog", del que "Walk the dinosaur" fue un adelanto. Randy Jacobs, el guitarrista, explicaba que la letra de la canción versaba sobre un posible Armaggedon nuclear, un asunto que en los años 80, pese a la proximidad del fin de la Guerra Fría, aun daba material para inspirar a artistas de todas las ramas. Cómo un canto a los horrores de una guerra nuclear dio paso a un tema tontorrón sobre caminar igual que los dinosaurios es uno de esos misterios de la historia de la música en los que el videoclip es la pista clave.

Sobre un fondo que recuerda a Los Picapiedra, cuatro muchachas, vestidas como sexys mujeres de las cavernas, nos enseñarán cómo hacer el paso del dinosaurio. Lo primero es el inevitable "boom boom acka-lacka lacka boom", que ya nos va avisando de que la canción es pegadiza y sandunguera (por muy profunda que la letra quisiera ponerse después).

Jamelgas prehistóricas

Me encanta que Harry Bowens lleve una pajarita; su exceso de elegancia, en comparación con el resto, me sugiere que nadie le asesoró en materia de vestimenta para videoclips. A partir del 0:43 Bowens justifica con esos movimientos de cuñado medio achispado en una boda por qué es mejor que de instruirnos sobre el baile se encarguen las chicas, mientras señala a una pantalla que va pasando imágenes de unos dibujos animados de 1939, "Duffy Duck and the Dinosaur", de la factoría Warner Bros.

Y en el 0:59 se acaba la espera y ya sabemos cómo hacer el paso del dinosaurio: abrimos la puerta, salimos a la pista y todos hacemos el dinosaurio (el brontosaurio, quizás, porque un velocirraptor no parece, aunque no quiero yo saber más que un paleontólogo).


Si nos fijamos en los planos del 1:26 y el 2:05 comprobaremos cómo Harry Bowens no se cansa del papel de animador de la fiesta con sus excéntricos y simpáticos pasos de baile. Por si acaso nos perdemos en una coreografía que rivaliza en complejidad con "El Lago de los Cisnes", a partir del 2:18 nos lo hacen despacito y con subtítulos para que la entendamos bien. Más sencillo no podían ponerlo, y sin embargo, no se convirtió en un clásico, pese a que llegó al número 7 en las listas de éxitos y fue emitido en la MTV en multitud de ocasiones.

De aquí al final del videoclip hay pocas cosas destacables, salvo la inopinada aparición de gentes que no eran prehistóricas, sino de los '80 (mi favorito es el señor del sombrero tejano), y que también se apuntaban a bailar el dinosaurio. No quisiera cerrar este comentario sin hacer mención a las gloriosas pintas de los músicos:

Qué cuadro, a cual mejor

Algunas personas desearían que el Armaggedon nuclear del que se supone que habla la letra hubiera llegado antes de que saliera esta canción, pero yo la encuentro divertida y deliciosamente ochentera.



Probablemente muchos pensarían que no había necesidad de que esta canción fuese versionada (con modificaciones de la letra) en 1993 para la banda sonora de "Super Mario Bros", pero George Clinton & The Goombas no lo entendieron así, y encima sacaron su propio videoclip que no mejora el que aquí hemos reseñado, sobre todo porque no tiene coreografía. ¡Así no, George Clinton!


jueves, 27 de diciembre de 2012

Daft Punk: “Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem” (2003) (Álbum “Discovery” -2001-)

Hoy amiguitos no voy a hablar de una canción, lo voy a hacer de un disco entero. O mejor dicho, de la transformación de éste en un anime.

Daft Punk, dúo francés formado por Thomas Bangalter y Guy Manuel de Homem-Christo (me flipa el nombre de este tío, es como de noble villano de novela de capa y espada), publicaron en 2001 su segundo álbum, “Discovery” y sirvió para unirles en colaboración con Leiji Matsumoto. Matsumoto es el creador de obras como “La princesa de los 1000 años”, “Galaxy 999”, “Capitán Harlock (pirata espacial)” y sobre todo, “Space Battleship Yamato”, que marcó mi infancia con el nombre de “Star Blazers” y esos créditos hechos a base de fanfarria y vozarrones de machotes.

¿Y qué pintan los Daft Punk con Leiji Matsumoto?. Pues que los vídeos de los singles de “Discovery” serían animes dirigidos por Matsumoto y la avanzadilla para una película. Y así nació “Interstella 5555”, que no es más que los 14 cortes de “Discovery” unidos en continuidad. “Interstella 5555” no fue producida por cualquiera, detrás estuvo nada más y nada menos que la Toei.

Vale, algunos diréis, ¿qué significa que la haya hecho la Toei?; pues la respuesta, como siempre, está en Wikipedia y si no habéis visto nada de ellos es que no habéis tenido ni infancia, ni vida en general. (Modo borde “on”).

“Interstella 5555” nos cuenta las aventuras de un grupo musical extraterreste que triunfan en su planeta (habitado por humanoides pero de color pitufo).

1.- “One More Time”

Un cometa nos guía por un viaje espacial a través de la galaxia hasta llegar a un planeta donde en un auditorio están tocando nuestros protagonistas. La banda la forman el guitarrista Arpegius (otro nombre flipante, como de científico loco, “El Dr. Arpegius”); Octave, el teclista con pelo afro y patillas; a la batería está Baryl, pequeño, melenudo y de aspecto cómico, típico personaje de Matsumoto; y la bajista, la estilizada y lánguida Stella.

La banda tiene aceptación y gusta a toda la familia, cosa que no sé si es buena o mala. Del concierto gozan hasta los miembros de seguridad a los que se les cuela una nave tripulada por tipos con pinta chunga. Éstos desembarcan y uno de los vigilantes de la alarma.

"One More Time" fue el primer single de "Discovery" y fue, junto con el previo Around The World", el tema que catapulto a Daft Punk al éxito internacional.


 2.- “Aerodynamic” 

Los tipos chungos enmascarados irrumpen en el auditorio y en la torre de vigilancia y disparan una gas somnífero con el fin de secuestrar a la banda. Arpegius consigue escapar y se inicia una persecución bien acompañada por la música, un intenso punteo de guitarra. La huida dura poco y Arpegius es capturado y subido a la nave junto a sus compañeros baja la atenta mirada de un ser sombrío. Finalmente, uno de los vigilantes consigue enviar una alerta consistente en un extraño símbolo parecido a una guitarra eléctrica y ésta se propaga por el espacio. 

 “Aerodynamic” mezcla un punto de música funk con la música electrónica habitual en “Daft Punk”.

 

 3.- “Digital Love”

La acción nos lleva a una nave con la misma forma que el símbolo de la alerta, por fuera de ella el piloto, Shep, pule la cubierta (un concepto que me encanta) y tras volver a la nave, se mete en su habitación a soñar (que es una idea más romántica y limpia que adorar a Onán) con su amor platónico, Stella. Como si de una fantasía de Waylon Smithers se tratara, el póster de Stella cobra vida y se llava a Shep a volar por ahí. Pero el sueño se va a al carajo porque suena la alarma y Shep decide perseguir a los secuestradores. La nave por dentro recuerda mucho a la “2001: una odisea en el espacio”. Se introduce por un agujero de gusano con un portal similar a la Zona Fantasma, pero pierde el control de la nave estrellándose un bosque. El momento en que la nave de los villanos se transforma en un avión me sigue alucinando.

 “Digital Love” sigue la estela de “Aerodynamic”, mezclando guitarras y electrónica pero con letra. El tema contiene un sample del tema “I Love You More” de George Duke.



 4.- “Harder, Better, Faster, Stronger” 

 En este cuarto acto, la banda es sometida a un complejo proceso de chapa y pintura. Y es que el villano, al que vemos fugazmente al final del vídeo, tiene que hacer pasar a la banda por humanos. Para ello, modifica sus recuerdos, su vestimenta (ahora visten como los modennos de hoy en día), les pintan la piel a lo paintball y les colocan una especie de controlador de voluntad en la sien.

Esta canción es quizá la que mejor conecta con el anterior disco del grupo “Homework”, y es que, por momentos recuerda a “Around the World”. En 2007 Daft Punk hicieron un remix mezclando ambos temas. La letra se limita a repetir, con voz robótica y en diferentes combinaciones las palabras: Harder, Better, Faster, Stronger, Do it, Make it, Work it, Make us, More than, Hour, Our, Never, Ever, After, Over y Work is. Este tema tiene un sample de Edwin Birdong “Cola Bottle Baby” y fue, a su vez, sampleado por Kanye West en “Stronger”.

 

5.- “Crescendolls”

Vuelve a sonar brevemente el “One More Time” en el despacho de un productor discográfico, y es que ese va a ser el primer single de la “nueva banda”: The Crescendolls. Su manager, el maligno Earl de Darkwood (otro nombre flipante, éste suena a enemigo de “La Pimpinela Escarlata”), cuya cara me recuerda a la del ex-presidente del Real Madrid Ramón Calderón, pero con pelo largo y pendiente, los lleva a firmar su contrato para grabar un disco. Y empieza una campaña de marketing que ridiculizaría a Bob Esponja: maratonianas firmas de discos, sesiones de fotos, actuaciones en TV. The Crescendolls suben en las listas como la espuma y su música triunfa en todo el mundo, los niños se visten como ellos, etc. 

Finalmente, alcanzan el número 1 y Earl nos sonríe de forma hijoputesca. En el vídeo hay una crítica clara a la industria musical y los productos prefabricados con los que nos saturan. Todo está en manos de los managers, productores y del merchandising. Los músicos son lo de menos, da igual que sean zombis sin voluntad o unos niñatos obligados a ocultar su sexualidad, como pasa con las “boy band”. 

Debo admitir que en “Crescendolls” música e imagen no me encajaban al principio. Pero ese ritmo tan alegre y vertiginoso sampleado de Little Anthony and the Imperials combina bien porque explica ese escalada hacia el éxito, una llegada a la cumbre que va tener consecuencias.

 

 6.- “Nightvision” 

Nuestros amiguitos están totalmente agotados, cansados de sufrir los rigores del marketing. Su visible falta de energía no conmueve a Darkwood, que los obliga a seguir gracias a sus gorilas. Stella observa por una ventana la noche lluviosa y mientras, Shep deambula sin rumbo por las calles. Cuando en una pantalla identifica a sus amigos, con la piel de otro color, se sorprende. La sorpresa torna en rabia cuando observa un plano de su amada Stella y Shep aprieta el puño en plan “jozú, lo que me han hecho”. 

 “Nightvisión” es, aparte del segmento más corto de la disco-película, un punto de inflexión. La música es muy contemplativa, casi “chill-out”, que tan de moda estuvo hace años y tanto daño que hizo.

 

 7.- “Superheroes” 

En un estadio con un llenazo que ni los Rolling, los Crescendolls dan un concierto con orquesta y todo. El público vibra hasta que Shep irrumpe en el escenario y con una extraña pistola destruye los anuladores de voluntad de la banda. Cuando se dispone a “desactivar” a Stella, Darkwood lo impide y nuestros héroes se ven obligados a huir. En la persecución, los gorilas disparan y Shep logra deshacerse de ellos. Tras chocar con un camión, descubrimos la verdadera naturaleza de los lacayos de Darkwood. La huida no ha sido limpia, Shep está herido y sangra en abundancia; por decir algo, porque la sangre es una agüita amarrilla (que diría Pablo Carbonell). Me pregunto que sueltan estos extraterrestres cuando mean.

El tema tiene dos partes: el inicio, con la frase “Go through the air” repetida constantemente mezclada con un golpe de bombo y los efectos sonoros del gentío en el estadio; la segunda, viene por detrás solapando poco a poco a la primera, el tema pasa a ser instrumental y con una melodía que encaja perfectamente con la persecución, también quedaría bien como sintonía para la Vuelta a España.

 

8.- “High Life” 

Stella y Darkwood se dirigen a una desfile de moda. Allí hablan con un diseñador con pintas extrañas (valga la redundancia) que les muestran un bonito traje color turquesa. Y es que ambos tienen una cita importante. Se entregan los Gold Records Awards y The Crescendolls están nominados. Antes de ir Stella recoge una tarjeta que se le cae Darkwood y la guarda en el canalillo. Ya en la ceremonia se suceden las actuaciones hasta que el presentador da paso a los encargados de dar el premio. Una especie de cantante country y una doble de Alicia Keys pero con menos caderas. Normal porque esas caderas son indibujables (“perdón por el palabro”). 

Entre los nominados también figuras los propios Daft Punk, que aparecen con sus cascos robóticos característicos. The Crescendolls ganan el premio y Stella y Darkwood suben a recogerlo, momento que aprovecha Baryl, infiltrado como fotográfico y vestido con el sombrero de Tochiro Oyama y la capa del Capitán Harlock (creaciones de Matsumoto), para romper el inhibidor de personalidad. Stella huye con Baryl y Octave en un taxi. 

A partir de un ligero sample de “Break Down for Love” de Tavares, los Daft Punk crean una de esas canciones repetitivas, con un breve momento de pausa en medio de la canción. Es como la rampa de subida de una montaña rusa.

 

9.- “Something About Us” 

Baryl, Octave y Stella llegan a la nave industrial donde se esconden con Shep mal herido. Éste le ofrece su mano a Stella e inician un viaje similar al de su ensoñación de “Digital Love”. Cuando finaliza el viaje Shep ha muerto y deja en la mano de Stella un prisma mágico que se convierte en una recreación en miniatura de la banda, revelándoles así su verdadera identidad. 

Tras la subida llega la bajada. Este corte es la balada del disco, con una base electro-funk mezclada con algo de jazz acompañado por una letra tan romántica como estándar, pero la canción cumple con su función.



 10.- “Voyager” 

Nuestros protagonistas viajan en furgoneta con el fin de enterrar a Shep. A través de un paisaje bastante holandés (la alameda, los molinos y el roble de Nationale Nederlanden donde llevan a cabo su misión) vemos a los personajes apenados. Una vez entierran a Shep empiezan a surgir unos puntos de luz y unas flores luminosas. El espíritu de Shep asciende a los cielos y se despide de sus amigos con el saludo de “La mano sobre el corazón”, tomada de “Star Blazers”. En el camino ven un cartel que indica un desvío a Darkwood, Stella saca la tarjeta y el prisma mágico se pone en modo GPS para indicarles el camino. 

Con “Voyager” volvemos a la música instrumental, toman un sample del tema “Get Down Saturday Night” de Oliver Cheatham. Es un corte bastante tranquilo, no tanto como “Nightvision” pero sirve para hacer de preludio al comienzo del desenlace.

 

  11.- “Veridis Quo”

Una vez han llegado a “Darkwood Manor”, que tiene un parecido razonable al castillo del “Castlevania”, entran y descubren un libro llamado “Veridis Quo”. En él se explica la historia de Darkwood, quien se ha dedicado a secuestrar talentosos extraterrestres para explotarlos y hacerle ganar discos de oro. Si Darkwood gana 5555 discos de oro, el de los Crescendolls es el 5555, tendrá el poder de controlar el universo. Los Crescendolls son descubiertos y llevados frente a Darkwood, quien quiere usar a Stella para activar un extraño mecanismo. Octave y Baryl derrotan a los guardaespaldas y Arpegius arroja el último disco de oro a un pozo de lava. Darkwood se tira a buscarlo, cayendo al vacío y el recinto comienza a derrumbarse mientras nuestros amigos huyen. 

Seguimos con otro tema instrumental. Esta vez con ciertas reminiscencias a la música clásica aunque poco a poco va añadiéndose el fondo electrónico típico de Daft Punk. La melodía se repite de forma constante y hace de “Veridis Quo” un tema monótono pero en la película es fundamental porque nos sirve para explicar el porqué de las acciones de Darkwood.

 

 12.- “Short Circuit” 

De vuelta a la ciudad y con el libro en su poder, Octave se infiltra en el edificio de la discográfica “R Records” para obtener los discos de memoria de su transformación. Tras hacerse con ellos, es pillado por los guardias de seguridad, quienes al paralizarlo con un aturdidor eléctrico, liberan la verdadera identidad extraterrestre de Octave, ante la presencia del dueño de la discográfica. El resto de la banda es detenida por la policía por fuera del edificio. Mientras tanto, una masa de energía oscura y chunga sale de las ruinas de “Darkwood Manor”. 

Tras la serenidad de “Veridis Quo”, en “Short Circuit” volvemos a la música electrónica. Tras un comienzo bastante intenso, a partir del 1:38 el tema se serena utilizando un sample de “The Ballad of Dorothy Parker” de Prince. Como guiño a la co-producción de la película, el vigilante de la discográfica esta viendo por la TV un Francia-Japón.

 

 13.- “Face to Face” 

 Una vez descubierto todo el pastel sobre el origen de los Crescendolls, y recuperada la nave de Shep, el dueño de “R” Records decide que nuestros deben volver a casa. Se inicia por un grupo de científicos el proceso de reconversión de los Crescendolls. Arpegius, Baryl y Stella van a visitar a Octave al hospital y se asoman al balcón para ver como cientos de miles de personas (35 personas según la Delegación del Gobierno) les apoyan pese a su condición extraterrestre. ¡Toma lección de tolerancia!. Los Crescendolls son lanzados al espacio mediante lanzadera y se dirigen a su planeta en la nave de Shep, para alegría de todos menos de Stella que sigue con esa cansina mustiedad que le caracteriza. 

“Face to Face” fue un single tardío de “Discovery”. El tema es bastante pegadizo y tiene un ritmillo disco-funk interesante, la letra es la típica de “diferencias amorosas” pero como también habla de las apariencias, de la confusión y la irrealidad se convierte en un buen complemento para el clip.

 

 14.- “Too Long” 

Llegamos al clímax de la historia. La nave surca el agujero de gusano cuando el espíritu de Darkwood intenta atraparlos, pero surge el espíritu de Shep salvando el día. Durante el resto del viaje, Stella recuerda los “highlights” de la aventura (y así Matsumoto rellena metraje) hasta que finalmente llegan a su planeta, donde son recibidos en loor de multitudes. Allí (pasando del jet lag) dan un concierto que se escucha en la Tierra, hasta en un poblado de una tribu africana con TV incluida. Stella descubre una estatua dedicada a Shep y mira al infinito. 

Tras un “zoomback” cósmico, un disco de Daft Punk ha llegado a su final y un niño se ha quedado dormido rodeado de juguetes que nos suenan. Los padres quitan el disco y acuestan a su hijo junto con los muñecos de Stella y Shep. “Too Long” avisa con su título, es un tema de 10 minutos pero va in crescendo constantemente volviéndose cada vez más festivo, haciéndolo muy bailable.

“Interstella 5555” fue estrenada en su día en el Festival de Cannes y tuvo buenas críticas en general, su distribución en cines fue limitada o casi inexistente, como pasa con el anime habitualmente. Es una película que se disfruta si te guste el anime y Daft Punk. Si no es así, su ausencia de diálogos puede que te resulte algo incómodo. Pero cuando menos es una obra interesante.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Fatboy Slim ft. Bootsy Collins - "Weapon of choice" (2001)

Dijo Rayco, el otro autor de este blog, en su entrada sobre el videoclip "Toe Jam" que, y cito textual:  

"Norman Cook es uno de los culos más inquietos que nos ha dado la música en los último 20 años. Quién nos iba a decir que aquel tipo alto y flacucho de The Housemartins se iba a convertir en uno de los gurús de la música electrónica del cambio de siglo".
Rebautizado a sí mismo en 1996 como Fatboy Slim, en el año 2000 sacó su tercer disco de estudio, titulado "Halfway between the gutter and the stars", del que se extrajo esta canción. "Weapon of choice" tiene reminiscencias en su letra a la novela de ciencia ficción "Dune", de Frank Herbert, y también a la película. Le acompañan el grupo Parliament-Funkadelic, y como vocalista que recita (más que canta) las letras está Bootsy Collins, bajista de la Bootsy Rubber's Band.

Pero "Weapon of choice" es la clásica canción a la que el videoclip le da su auténtico sentido, toda su esencia. Lo dirigió un profesional, casi un dios, del medio audiovisual, Spike Jonze, cuyas alabanzas hemos cantado ya en este blog en videos como "Sabotage" de Beastie Boys, o "Buddy Holly" de Weezer. Para este videoclip se eligió un concepto brutalmente simple: un tipo bailando en el hall de un hotel. Sólo que con Jonze bailar no es sólo bailar, incluye hacer piruetas y, por qué no, volar un poco.

Y el tipo tampoco es cualquier tipo. Es el señor Christopher Walken, un actor con mayúsculas al que no le costó nada meterse en el papel del anodino cliente del hotel que de repente se inyecta vida bailando, ya que en los comienzos de su carrera tuvo una sólida preparación como bailarín. De hecho, aportó sugerencias para mejorar la coreografía, lo cual no está mal considerando que en el momento en que rodó este videoclip ya contaba con 58 años, nada menos. Para Christopher Walken, el videoclip no era un terreno ignoto. Ya había aparecido, por ejemplo, como ángel guardián de Madonna en "Bad girl".

Uno de los atractivos mayores del video reside en la capacidad de Walken para unir una cierta inexpresividad facial con una arrolladora expresividad corporal. Mantiene la mirada de los personajes perturbadores en los que siempre se ha movido, mientras baila con una fuerza y un ritmo que impresionan. El video es uno de los más icónicos en la carrera de Fatboy Slim, y sirvió para la portada del recopilatorio de 2006 "Why try harder".


Filmado en el hotel Marriott de Los Angeles (en diciembre de 2000, por lo que a nadie le molestó que hubiera un árbol de Navidad), "Weapon of choice" comienza con un plano desolador en el que Warren, con los pantalones sobaqueros, como podremos observar en todo el video, dormita en un sillón, en un hall totalmente desierto.


Y así hasta el 0:42, que es cuando la música, proveniente de un cassette olvidado en un carro de limpieza, poco a poco despierta a la persona y la pone en marcha en esta improvisada pista de baile.

Bailar con traje: eso es clase. Barney Stinson estaría orgulloso.

En el 1:11, para que veamos que está en plena forma, salta dentro de un carro de maletas y hasta se da una vuelta, para luego subir a la escalera mecánica, en un plano muy resultón. Nótese como baila casi siempre con las piernas muy abiertas y arqueadas.


No obstante la excelente forma física del actor, la pirueta del 1:40 es ejecutada por un doble, y nadie se molesta en hacernos creer lo contrario, y menos aún el propio Christopher Walken, con la cara que pone cuando se incorpora. Otro momento interesante acontece a partir del 2:06, cuando Walken nos enseña a bailar con estilo con las manos en los bolsillos.

Particularmente, me encanta este plano del video en el que Walken baila en un pasillo flanqueado por espejos (y en el que al final, en el margen izquierdo de la pantalla, creo que puede verse la cámara):


A partir del 2:15 es cuando Spike Jonze decide que ya está bien de sujetar la pinza y que es hora de dejarla ir, y tanto que se le va. Christopher Walken (o su eficaz doble) se lanza al vacío y vuela por todo el hall del hotel con el mismo estilazo que se ha prodigado bailando.


Y tal y como empezó a bailar y a volar, para. Acaba la música y Walken regresa al sofá del que partió, adoptando la misma pose y expresión que al comienzo.

Con este despliegue, no es de extrañar que "Weapon of choice" fuera uno de los videos más aclamados del año 2001, y hasta la fecha permanezca como uno de los mejores de todos los tiempos.



Los fans de The Simpsons también recordamos a Christopher Walken por su magistral lectura de "Buenas noches, luna" en la Feria del Libro de Springfield, que aquí dejamos como bonus track.