miércoles, 23 de octubre de 2013

PODCAST DE "DEVORADORES 2: ELECTRIC BOOGALOO" - "MAGICAL PARTY CIRCUS HIGH SCHOOL... CON RICARDO VALENZUELA"

"Sí, esta imagen es de una peli. 
Si queréis saber más, tenéis que escuchar el programa" 
(Tomad cebo barato a lo "Punto Pelota").

Como ya os comenté en verano, en plena canícula unos colegas y yo hemos iniciado un programa de podcasts: "Devoradores 2: Electric Boogaloo". En él, Alex Medina, David (que no tiene apellido, como Cher), Héctor Mascahierro, Juan García y un servidor (Ray) hablamos de lo que nos apetece, principalmente de cine y series.

Esta vez, por fin, tocamos el tema musical, en concreto películas sobre músicos o bandas reales o ficticios. Tocamos bastantes géneros, tanto musicales como cinematográficos.

En definitiva, que aquí tenéis unas 25 pelis reseñadas con datos curiosos, asesinatos, insultos e injurias varias. Por cierto, el más malhablado es el que suscribe.

sábado, 5 de octubre de 2013

Raffaella Carrá - Pedro Pé (circa 1980)

Raffaella Carrá es una señora que te tiene que caer bien por fuerza. Alegre, vitalista, simpática, segura de sí misma, sexy y con desparpajo, que lo mismo te presenta un programa como "La Hora de Raffaella" en TVE que te canta o te baila, y todo ello sin perder su enérgico, no obstante grácil, golpe de cuello, que tanta fama ha dado a su melena rubia platino. De lo mejorcito que ha venido de Italia desde el Cinquecento, oigan.

En esta ocasión la traemos a 1000yunvideos con un tema despreocupado titulado "Pedro Pé", de cuya fecha exacta o disco no hemos encontrado datos fehacientes. Tan solo podemos datarlo en torno a finales de la década de los 70 y principios de los 80, fiándonos de varios comentaristas de YouTube que ubican el video en el popular barrio bonaerense de La Boca, en plena dictadura militar. Es un caso de mala praxis escandaloso por parte de este blog, pero como verán son datos que quedan en un segundo plano ante la puesta en escena del cuerpo de baile. De este video existe una versión en italiano, y la que está en español fue emitida en el programa "300 millones".

Raffaella Carrá interpreta a una joven turista visitando una localidad sudamericana llamada Santa Fé, que está tan tranquila y a la que de repente se le aparece el tal Pedro Pé ofreciéndose como guía, y que le enseñará cosas de la ciudad que no salen en la Lonely Planet. Ya desde los primeros planos nos damos cuenta de que el estilo turista de Raffaella es "antes muerta que sencilla". Yo, desde luego, y sobre la base de mi experiencia, no recomendaría esos tacones para patear una ciudad.

Antes de los 20 segundos de videoclip se nos sirve en bandeja el plato fuerte. Un plato, según Rayco, co-autor de este blog, que sería muy del agrado de Paco Fox, uno de los autores del blog Vicisitud y Sordidez, de Videofobia y gran amigo de esta casa (sí, nos ha dejado dos comentarios, y como somos así ya le llamamos amigo): jomvres con bigotón, ¡y mallas de colores!


The dancer is stealing the show. Así es amigos, una vez que ves a los bailarines, ni las perfectas cachas de la Carrá hacen que puedas apartar los ojos de esa virilidad confusa,
ese pecho palomo, esas mallas multicolores, esa chaqueta y ese sombrero.

Aquí no se escatima en posturitas

Obsérvese la gran similitud de rasgos en todos los bailarines. Lo digo por si alguno creía que Robert Palmer inventó algo en el video de Addicted to love. Raffaella prosigue su recorrido por esa Santa Fe inventada en el barrio de La Boca, rodeada de estos bailarines llenos de fuerza y flexibilidad, y meneándose un poco como una pilingui, eso también hay que decirlo.

Los vecinos del barrio también tuvieron la ocasión de quedar inmortalizados en esta pieza audiovisual, dejando su estupor plasmado para la posteridad, en el marco de un espacio singular que conserva su arquitectura primigenia, con casas de madera y chapa y balcones de hierro.


Las doñas observan la peculiar manada bailarina con una naturalidad que indica que cosas peores habrán visto

Entre el 1:23 y el 1:53 no hay un solo plano de Raffaella, quien, humilde y también lista, ha sabido ceder el protagonismo a quienes de verdad lo merecen.

Para terminar el video, en el que Raffaella se lamenta de tener que terminar las vacaciones y asegura que su corazón queda en Santa Fe, nada mejor que unos planos con los niños del barrio, que seguramente se pasaron un día entretenido viendo todo el jaleo de grabar un videoclip.


No, jamás olvidaremos a Pedro Pé, y a los hombres con mallas multicolores que nos han bailado sus andanzas en compañía de la italiana más pizpireta que el mundo ha conocido.


lunes, 26 de agosto de 2013

Perfume - "One Room Disco" (2009)

El pasado mes de julio se celebró la Tenerife Lan Party 2k13. Este acontecimiento se ha consolidado en los últimos años como un verdadero referente en la agenda cultural (sí, he dicho cultural) de Canarias.

Esta fiesta que engloba al mundo de los fans de internet, los videojuegos, el rol, el cómic y el mundo otaku ha servido un año más como punto de encuentro para todos ellos. Esta edición ha supuesto una decepción para los seguidores del cómic y del mundo otaku debido a que la organización convirtió en evento-estrella al torneo de "League of Legends", arrinconando a los stands de cómics e incluso perjudicando a los concursos (salvo al de Cosplay). Algunos decidieron bautizar la "Summer-Con" como la "Summer-Rincón".

Un poco para compensar la afrenta, un poco porque me da la gana, he decidido que ya es hora que el "J-Pop" llegue a "1000yunvideos". Y que mejor que hacerlo con las Perfume.

Las Perfume son una de las bandas más populares de Japón. El grupo se formó en 2001 en Hiroshima por Yuka Kashino, Ayaka Nishikawi y Yuka Kawashima quién al poco tiempo dejaría su puesto a Ayano Otomo, creando la formación actual.

Tras publicar unos singles y empezar a trabajar con Yasutaka Nakata como productor firman por Tokuma. Con Tokuma y Nakata grabaron tres discos y dos recopilatorios. Este otoño de 2013 se abrirá una nueva etapa para ellas pues sacarán a la venta "LEVEL 3", su primer disco con Universal J.

Pero volvemos a 2009, a su segundo álbum, "Triangle", y al tercer single del mismo "One Room Disco".



El vídeo, como la canción habla de mudanzas y cambios en general, está ambientado en una especie de compartimentos que recuerdan a las casillas del "VIP". Mientras las Perfume bailan y deambulan de una casilla a otra, vemos a Ayano Omoto protagonizar el piscinazo más lamentable de la historia (1:00).

Para que luego se quejen de Alexis Sánchez

Las "habitaciones" tienen la particularidad de agrandar las cosas o alterar la gravedad (cosas de japoneses) y claro, cuando en el (2:30) Yuka lanza una pelotita rosa, ésta llega a donde está Ayano en forma de balonazo en toda la almendra.

Está como para montarse en un avión con ella

Ellas siguen cantando y bailando usando unos movimientos bastante curiosos, me hace gracia ése en el que giran a destiempo y acaban poniendo esta pose (2:48).

Y después Raphael es el amanerado

Aunque la canción es muy animada siempre hay un lugar para la mohínez y la ñoñería. Éste llega a partir del (3:13) y lo resuelven tirando de atrezzo con gran maestría.

Si esto os parece cutre es que no habéis visto
 "Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos"

Y tras este paréntesis volvemos al positivismo y  las coreografías extrañas, incluso hay una escena giratoria de las que te dejan a punto de echar la pota, como las peleas de "El hombre de acero". Definitivamente, Japón es otro mundo.

"One Room Disco" es el típica canción de J-Pop: divertida, animada, graciosa y con cierto tono infantiloide. Eso sí, a Nakata, productor y compositor del tema, habría que decirle que alargar una canción usando como puente un redoble es bastante cutre.

Pero prefiero quedarme con el positivismo que emana de la canción.


miércoles, 7 de agosto de 2013

"The first, the last: Amy Winehouse"

Parece que el verano no es el mejor momento para andar innovando, porque hace mucho calor y todo lo que no sea tumbarse a la bartola con un heladito y un ventilador da mucha pereza. Pero en 1000yunvideos somos gente aficionada a actualizar poco e ir contracorriente, y por eso, en pleno mes de agosto, presentamos un post basado en una idea novedosa: el primer y el último (definitivo o hasta la fecha) videoclip de un artista determinado.

Abrimos con Amy Winehouse por estar reciente el segundo aniversario de su fallecimiento. Perdimos hace dos años a un mujer de inmenso talento para cantar y para escribir canciones como puñetazos, descarnadas, directas, honestas. Sin finales amables, porque la vida muchas veces tampoco los tiene. La propia Amy es ejemplo; cuando parecía recuperada de sus múltiples adicciones y lista para abandonar a Blake Fielder-Civil, el maromo que le amargó la existencia, se nos fue de repente. Un último trago, y hasta siempre, Amy.

Amy dedicó toda su corta vida a la música, y editó en solitario dos señores discos: "Frank" (2003) y "Back to black" (2006). Con posterioridad a su muerte, se editó un tercer disco de descartes y rarezas, porque si algo sabe la industria discográfica es lo mucho que vende un cadáver.

Los videoclips de Amy Winehouse son la crónica visual de su viaje hacia el éxito, su evolución estética y el deterioro físico causado por las drogas, el alcohol y la mala vida. El primer video que grabó fue el de la canción "Stronger than me", donde una mujer se queja de tener que adoptar el "rol" masculino en una relación de pareja. Ella quiere ser la débil y la protegida, y se encuentra con que tiene que ser la que proteja al otro, un tipo, además, mayor que ella ("You should be stronger than me / you've been here seven years longer than me"). El videoclip narra una salida nocturna a unos billares, en los que Amy se encuentra a su pareja ya borracha y tiene que cargar con ella y hasta llevarla a su casa para dejarla en la escalera. La primera de una larga serie de decepciones que marcará la relación de Amy con el sexo opuesto y de la que seremos testigos a través de sus canciones.

 Y ésta es la cara que se te pone cuando has quedado y te encuentras al otro ebrio de mala manera, nada más empezar la noche

Nótese en el video la lozanía de Amy a sus veinte años. Y perdón si lozana es una palabra un tanto rancia: se la ve vital, saludable, con curvas. Tampoco exhibía los rasgos que llegaron a serle distintivos. No vemos el peinado "beehive" (esa especie de colmena sobre la cabeza), ni los tatuajes, ni esa raya del ojo que casi llegaba a la sien.





El disco "Frank" dio para otros videos más, como Fuck me pumps, In my bed o Take the box. Ya luego vendría el pelotazo del single "Rehab", que la catapultaría al éxito mundial. En la evolución de los videos de este segundo disco vemos cómo se acelera su declive físico, cada vez más delgada y más tatuada: "You know I'm no good", "Back to black", "Love is a losing game", o "Tears dry on their own".

Para el último corte publicado como single, la canción "Just friends", ni siquiera se optó por rodar un videoclip, sino que se extrajo la actuación de la gira "I told you I was trouble", grabada en el concierto que Amy dio en el London's Shepherd Bush Empire, en blanco y negro, donde ya vemos a una Amy que necesita tener un vaso en la mano para cantar, flaca, descuidada, un tanto errática, pero de voz poderosa. La actuación se entremezcla con imágenes de Amy en ensayos, grabaciones y sesiones fotográficas anteriores, lo que hace más doloroso el contraste.





Pero, en realidad, no fue éste el último video de Amy. Aún grabaría uno más para su dueto con Tony Bennett "Body and soul", en el año 2011, pocos meses antes de su muerte. Acababa de dejar atrás un largo periodo de rehabilitación en el Caribe y parecía dispuesta a retomar su carrera con toda su fuerza; saber que tres meses después la estaríamos despidiendo hace aún más duro ver lo feliz que era cantando con uno de sus ídolos. Ambos mantienen en el video una actitud mutua de admiración y complicidad, que en Bennett incluso parece ternura.




Yo hubiera preferido no tener al mito y seguir conservando a la cantante, pero cuando observas la trayectoria de Amy te das cuenta de que no podía durar, de que la tragedia era su destino y su voz, su legado.

viernes, 19 de julio de 2013

Aphex Twin - "Comme To Daddy" (1997)

Después de contaros en dos posts la historia de la productora más divertida de los 80 y de poner en marcha, junto con unos amigos, un nuevo proyecto regreso a este blog con uno de los pilares del mismo: el vídeoclip malrollista.

Y es que malrollismo es lo único que se puede esperar cuando se juntan dos de las mentes más desquiciadas del Reino Unido, Richard "Aphex Twin" James y Chris Cunningham.




Empiezo por el segundo, Cunningham es un vídeo-artista cuyo estilo viene marcado por lo inquietante y lo feísta. En cine trabajó en los efectos especiales de "Razas de noche", "Alien 3", "Alien: Resurrección" y "Juez Dredd". También colaboró con Kubrick en su frustrado proyecto de "Inteligencia artificial".

En el mundo del vídeoclip, sus trabajos más destacados fueron el oscuro "Frozen" de Madonna y el inquietante y robótico "All Is Full of Love" de Björk. Sin embargo su colaboración más larga fue con Aphex Twin. 

Aphex Twin, o lo que es lo mismo Richard James, empezó muy joven como DJ para ir girando hacia la música electrónica, el techno, el drum & bass y algo del technopunk tan en boga a mitad de esa década. En 1997, tras editar sus primeros discos publicó un EP llamado "Come To Daddy" que le unió a Cunningham.


El vídeo comienza en el clásico barrio chungo del RU, con una anciana sacando a pasear a su perro. Éste orina sobre un televisor abandonado y esto desata un serie de consecuencias inimaginables: el perro se vuelve loco y unas niñas vestidas con caretas del propio Richard James empiezan a perseguir a la pobre señora. 




Las niñas siguen haciendo el hooligan y de la tele sale un ser de pesadilla, que intimida a la señora y que acaba "adoptando" a las niñas en una versión bastante bizarra del "dejad que los niños se acerquen a mí" de la Biblia.




Estamos ante un claro ejemplo de que lo bueno no tiene porque ser bonito. El vídeo es repelente y atractivo (a su modo) a la vez. Esa contradicción, y la perfecta comunión desquiciada de música e imagen hacen de "Come To Daddy" un vídeoclip potente. 



domingo, 7 de julio de 2013

Lana del Rey - "National Anthem" (2012)

Lana del Rey y sus morritos llegaron con su "Born to die" para quedarse a juguetear un poco con la simbología patriótica más norteamericana. Su anterior identidad como Lizzy Grant no le había granjeado demasiado éxito, pero ella persistió en su idea de ser cantante y empezó a aprovechar esos iconos de los años cincuenta - setenta que en Estados Unidos carecían de una reinterpretación glamourosa.

"National Anthem" es quizás el mayor exponente de esa forma de jugar con los símbolos. Quinto single del mencionado album, llegó en un momento en el que la popularidad de Lana iba en aumento, tras los éxitos de "Video games" y "Blue jeans", que tenían a medio mundo ansioso de más. El cine, la televisión y la cultura pop de las décadas referidas son las grandes fuentes en las que Lana sacia su sed musical, y a esto se une su gusto por los videoclips largos como verano sin fútbol. Este video, por ejemplo, dura casi ocho minutos, y posteriormente rodaría "Ride", que supera los diez.

En este caso, para la dirección se optó por Anthony Mandler, de contrastada experiencia en el mundo videoclipero, quien asegura que el concepto pertenece por entero a Lana del Rey. Según dijo, la cantante quería explorar el concepto de la pérdida de la inocencia, que en EEUU se produjo con el asesinato de Kennedy en 1963.

La primera secuencia es un "aquí estoy yo", con la recreación de un momento mítico en la Historia reciente de EEUU: el cariñoso "Happy Birthday" que Marylin Monroe dedicó a John Fitzgerald Kennedy, una declaración de amor ruidosa y soterrada al mismo tiempo. La actriz más deseada, una mujer frágil y compleja, enamorada hasta las trancas del presidente guaperas e innovador, tan hombre débil como político fuerte. El drama americano más explotado por cine y televisión en los últimos cincuenta años. Ahí se planta Lana (con el gusto de no tocarse el peinado para asemejarlo a Marylin) y canta con igual sensualidad (incluido el deliciosamente ingenuo "everybody!!!" del final).


Termina el cumpleaños feliz en el minuto 1:00, y la cámara enfoca a un hombre negro con la gorra hacia atrás, algo poco usual en los 60, pero que te va dando una pista de hacia dónde enfoca Lana su transgresora mirada de la historia estadounidense. El hombre es A$AP Rocky, un rapero de Harlem un poco buscalíos que en este videoclip se hace con el papel de un Kennedy negro.

Poco dura Lana como Marylin, pues pronto transmuta en Jackie Kennedy. Al comienzo que hemos visto siguen planos y gritos que sugieren la tragedia final, pero que pronto se entremezclan con imágenes familiares de una vida idílica, todo ello usando un filtro que evoca la época retratada y las películas familiares tomadas con las primeras cámaras domésticas, algo al alcance de rentas altas en aquellos años.


Lana retrata algo que en los años 60 era verdaderamente insólito: una feliz familia interracial de clase alta (en plena efervescencia de la lucha por los derechos civiles de las minorías y donde muchos Estados prohibían por ley esta clase de bodas), con tres hermosos churumbeles, un matrimonio enamorado, una casa enorme, una posición económica holgada y un futuro por delante. Cuanto más incide en el tono de postal de esa familia, más nos va doliendo la tragedia que sabemos que sucederá al final. Y más recordamos que nunca hay que dar nada por sentado.

Abundan los planos de las manos de Lana del Rey, en mi opinión porque lleva una manicura monísima y un llamativo anillo que le enlaza dos dedos. También es de destacar el super cardado que luce en algunos planos, y que la asemejan a una joven Priscila Presley.


A pesar de la felicidad de esa familia perfecta, hay algo sombrío en la mirada de Lana cada vez que contempla a su amado marido, como si presintiera que toda esa alegría va a quebrarse de la peor manera posible.

En torno al minuto 5:00 da comienzo el macabro paseo que acabará en fatalidad, y que acabará con la vida de este Kennedy de color con el que Lana ha dado una vuelta de tuerca a la Historia de su país. No se explicita el asesinato en ningún momento, pero se nos hace saber lo que ha ocurrido a través del caos, la confusión y el sonido de un solo disparo. El horror sobreviene al rostro de Lana como debió hacerlo aquel 22 de noviembre al de Jackie.


El final de la canción se mezcla con la voz de Lana recitando unas frases, emotivas y devastadoras, sobre el amor que siente por su marido: "Le supliqué que se quedara. Que recordase lo que teníamos al principio".

No es Lana una artista hueca, ni una oportunista aferrada a la moda del vintage y el revival. En "National Anthem" demuestra inteligencia para darle a todos esos símbolos una vuelta inesperada, y provocar una reflexión y un estremecimiento.


viernes, 7 de junio de 2013

Ollie & Jerry: “Electric Boogaloo” (1984) + La historia de la Cannon (y 2)

Como contaba en el post anterior, la Cannon aprovechó el tirón de “Breakin'” y sacó la secuela apenas medio año después. El invento no coló pero dejó algo eterno. Un título… ¡qué digo!, EL TÍTULO. La secuela se llamó “Breakin': Electric Boogaloo”. Ese título resume a la perfección la historia de la Cannon y lo absurdamente geniales que eran.



El vídeo de la secuela nos permite ver a Ollie & Jerry con sus looks descojonantemente ochentenos: uno con tupetazo y vestido como un dependiente del Foot Locker, y el otro como melena trenzada y vestuario a lo Rick James. Los dos se nos aparecen en formato trail effect sobre unos dibujos tercermundistas.

En los clips de la peli vuelve a aparecer mi amiga la bailarina de brazos y Turbo baila en el techo cual Fred Astaire para sorpresa de su novia latina (recomiendo que escuchen su voz en VO, es el descojone total).

Aquí les dejo el videoclip y después el desenlace de la historia de la Cannon.




La caída

Habíamos dejado a nuestros amigos israelíes con el susto de “Fuerza vital” y con su decisión de hacer superproducciones. Que dada la situación era una idea tan audaz como ir de drag queen en el Valle de los Caídos un 20-N.

En 1987 la Cannon puso en marcha cuatro proyectos importantes y que fueron un sonoro fracaso. Al menos tres de ellos, porque el cuarto ni se llegó a rodar.

¿Quién tuvo la culpa de lo que iba a pasar?. La culpa la tuvo Stallone. O eso podrían haber dicho Golan-Globus con tal de escurrir el bulto. La Cannon había co-producido “Cobra”, un éxito mediano de Sly. A Golan su trozo de tarta le pareció pequeño y se propuso rodar un éxito con el potro italiano en exclusiva. Y entonces cayó la primera ficha del dominó.

Stallone no se fiaba nada de los “Go-go Boys” (apodo que les pusieron en el mundillo a Golan-Globus por su peligrosa tendencia a dar luz verde a cualquier proyecto mínimamente viable) y a cambio de firmar con ellos pidió un sueldazo. Golan estaba tan obsesionado que le dijo que sí a Sly en todo y además dirigió personalmente la película para que Stallone viera que el estudio estaba implicado a tope.


Así nació “Yo, el halcón”, que no es otra cosa que un “Rocky” camionero que se dedica a los torneos de pulsos con historia paterno-filial al fondo. Resultado: hostia terrible.



Con la sangre saliendo a borbotones por la herida, la Cannon se la jugaba en los dos (en realidad, tres) grandes proyectos que tenían en marcha. En su sana costumbre de comprar franquicias moribundas, le compraron a los Salkind los derechos de Superman. 

Los Salkind, tras “Superman III” y “Supergirl”, veían que las aventuras kryptonianas no daban más de sí. Pero Golan-Globus son de los que tienen la temeraria e insana manía de abrir las puertas a cabezazos.

Contrataron al reparto original, tampoco les costó mucho dada la famosa vena mercenaria de Gene Hackman, el desorden mental de Margot Kidder y a Christopher Reeve le prometieron financiarle la pasable “El reportero de la calle 42”. En cuanto al director, los dos Richard (Donner y Lester) dijeron: “no puedo, es que he medio quedado”. Y así cayó en manos de Sidney J. Furie.


De todos modos, había un pequeño problema sin importancia, faltaba la pasta para rodarla. Así se explican los lamentables efectos especiales (reconstrucción de Muralla China con rayos láser en todo lo alto) y que el guión original, que contemplaba la lucha de Superman con un clon, se transformara en una pelea casi barriobajera contra un hombre nuclear de rubia melena y porte gayer. Y pudo ser peor. Otro fracaso y todo pendiente del Príncipe de Eternia.


La tercera bala era una peli basada en los juguetes de Mattel “Masters del Universo”. Los Masters tuvieron el mérito de hacerse un hueco en la infancia ochentera pese a ser concebidos inicialmente como merchandising de “Conan, el bárbaro”. Pero Mattel, al ver la violencia de la peli de John Millius, se desmarcaron del asunto, lo suavizaron y convirtieron a Conan en el ambiguo Príncipe Adam/He-Man con su melenita rubia.

La fiebre de los Masters ya había pasado pero como el hombre es un animal de costumbres ahí llegó la Cannon para hacer la película. Tarde y mal, como si fueran la escudería Marussia.


El reparto tenía su aquel: Dolph Lundgren parecía un buen He-Man, Frank Langella era (y es) un actor muy solvente, por el lado femenino estaban Chelsea Field y Meg Foster, además de Christina Pickles y Courteney Cox unos años antes de ser madre e hija en “Friends”. Y también teníamos un gran secundario ochentero como James Tolkan. ¿Qué pasó?.
 
Pues qué la película era pobre en todos los sentidos. Como no había dinero para reproducir Eternia recurrieron al viejo truco de traerlos a la Tierra. Tampoco daba para hacer a Orko, pero como no podían renunciar al alivio cómico se inventaron a un enano peludo llamado Gwildor para hacer de caricato.

De esta serie de fracasos que mataron a la Cannon, “Masters del Universo” es la más soportable pero tampoco recomendable. El fracaso comercial dejaba a la Cannon con un pie en el abismo y con el otro en el borde, pero de puntillas.

Lo curioso es que la confianza en la cinta era tal que tras los créditos Skeletor nos anunciaba que volvería y ya tenían en marcha varios aspectos de la pre-producción de la secuela. Todo ese material caía en el olvido. De momento.

Pero falta una cuarta superproducción, la puñalada invisible, el mayor “What…if” de la historia del cine (olvidaos de Tom Selleck e Indiana Jones). Llegamos al “Spiderman” de Albert Pyun.

La Cannon compró a Marvel los derechos de Capitán América y Spiderman. El primer director iba a ser Joseph Zito (Josecito para los amigos), que quería contar con un stunt, un tal Scott Leva, como Peter Parker; Bob Hoskins iba a ser el villano (luego pasaría a ser el Dr. Octopus en otra re-escritura)  y Lauren Bacall o Katharine Hepburn sonaban como la tía May (gracias a Dios que no). Como si fuera Míchel, también sonó Tom Cruise para el papel de Peter Parker.

Pero la idea de Zito era demencial. Aprovechando el éxito de “La mosca” del Cronenberg, pensó en trasformar a Peter Parker en una tarántula gigante que lucharía contra un científico mutante que quería dominar el mundo. Los gritos de Stan Lee ante tal ocurrencia todavía retumban por toda California.

Para calmar a Lee se habló de Tobe Hooper pero el proyecto acabó en manos de Albert Pyun (que es como pasar del speedball a la escama). El director hawaiano dotado de su peculiar sentido de la épica, tenía en manos una idea más estándar, lo que es de agradecer en un hombre obsesionado con las crucifixiones y los cyborgs que dominan el Kick-boxing.



El proyecto nunca vio la luz. Todo esto no sería grave si no fuera porque la Cannon ya había vendido la película a los distribuidores antes de hacerla. Ese dinero lo querían para tapar los agujeros que había creado su contabilidad creativa (más aun que la de la planta nuclear de Springfield), esperando que el éxito de las tres pelis comentadas antes ayudara a financiar “Spiderman”.

El tiempo pasó, los derechos Marvel caducaron, los distribuidores que pagaron preguntaron “¿y qué hay de lo mío?” y la Cannon tenía menos liquidez que un club de la Segunda B.

Pero ya sólo les quedaba soltar lastre con el nombre de “El guerrero americano III”, “Alien from L.A.” o “Desparecido en combate III”. Con el fracaso y los acreedores aporreando su puerta, todavía les dio tiempo para lanzar una película de culto entre los fans del cine chungo y a otra nueva estrella del cine de acción.

Como las películas de bárbaros estaban en decadencia, dieron luz verde, como no, a una obra a mayor gloria de los hermanos Paul que eran dos gemelos con la masa muscular inversamente proporcional a su cerebro y dotados de unos mullets estratosféricos. Así nació “Los bárbaros” (a la que toda una generación rebautizamos como “Los hermanos bárbaros”).

¿Por qué es de culto?. Para mí lo es por la escena en la que uno de los Paul rompe una cuerda con la fuerza de su cuello, porque Richard Lynch es el villano y porque me gusta pensar qué se les pasó por la cabeza a Golan-Globus para contratar como director a Ruggero Deodato, el de “Holocausto caníbal”. Definitivamente tengo mucho tiempo libre.

Un buen día un joven belga dio con Golan y sin mediar palabra levantó su pierna hasta ponerle la suela del zapato a medio centímetro de la cara (espero que antes no pisara una mierda). Hay diversas teorías sobre dónde fue tal acontecimiento, unos lo sitúan en la calle, otros en el despacho de Golan y otros en un restaurante. Da igual porque esa duda es el material con que se forjan las leyendas. El caso es que Golan quedó impresionado y así surgió “Contacto sangriento”, el primer papel protagónico de Jean Claude Van Damme. Como ven, el nivel de exigencia de Golan es el mismo que el de un ligue a las 4 de la mañana.

La unión Van Damme-Cannon tuvo continuidad de la mano de Albert Pyun. ¿Se acuerdan del material no utilizado de “Masters 2”?. Pues Pyun lo cogió, lo recicló y lo transformó en “Cyborg”, y encima ahora viene Guti a concienciarnos sobre el reciclaje, hay que joderse.

Sin saberlo Pyun, Van Damme y cía estaban haciendo historia porque “Cyborg” fue la última película de la Cannon en la era Golan-Globus. La peli costó 500.000$ y recaudó 10 millones. 

Eso era pan para hoy y hambre para mañana. En ese momento, el distanciamiento entre los primos era tan grande, o más, que el agujero económico del estudio. Como suele pasar en estos casos, el uno acusó el otro de la mala gestión y, como suele pasar en estos casos, ambos eran responsables al 50-50 más o menos. El estudio acabó bajo investigación estatal ante tanto trapiche.

Globus se quedó con la Cannon y se buscó unos socios europeos y Golan montó la 21st Century Films. Todo había acabado.

La propina

Globus decidió relanzar la Cannon haciendo un film sobre el baile de modo, al estilo “Breakin'”. Sólo que la moda ahora era peor, llega la lambada. Registró la palabra “Lambada” y tiró p’alante, nacía “Lambada, fuego en el cuerpo”

Golan, por tocar los huevos, compró los derechos de la canción porque “la canción representa el verdadero espíritu de la lambada, más que la propia palabra”, Golan dixit. Golan, olfato comercial poco pero a tocahuevos no tenía rival. Y así parió “El baile prohibido”.

Se inició una carrera absurda para ver quien estrenaba antes. Más absurdo fue el final porque ambas se estrenaron el mismo día con resultados penosos.

Las dos películas son evitables si se quiere gozar de buena salud mental. Pero como yo no se qué es eso, me tragué las dos en su momento y si tengo que recomendar una, forzado bajo amenaza, ésa es “El baile prohibido”. El guión es un “WTF?” de principio a fin, y ver a Ricahrd Lynch bailando lambada no tiene precio.

Golan haría un último servicio a sus seguidores, trataría de resolver la eterna duda del “Spiderman” de Albert Pyun dándole a éste la oportunidad de dirigir “Capitán América”. El bodrio nos sirve para hacernos una idea de cómo hubiera sido “El Hombre Araña según Pyun” pero no nos llena. Se agradece el esfuerzo, Menahem.

Los primos finalmente harían las paces. Es la mejor forma de acabar la historia de unos tipos que amaban el cine, pero que no tenían talento para producirlo. Pero con acierto o sin acierto, hicieron cine y a mí, personalmente, me han dado horas de entretenimiento y risas.

Eternamente agradecido.