sábado, 29 de marzo de 2014

The Jacksons - "Torture" (1984)

Hay veces en la vida que es mejor dejarlo estar. El vídeo que os comento hoy viene a certificar tal aseveración.


Y es que en 1984, cuando The Jacksons publicaron su álbum "Victory", ya eran más bien unos hermanos mal avenidos porque que Michael ya era la estrella que todos conocemos y Jermaine aspiraba a hacerle sombra. 

El segundo single de "Victory" fue "Torture", para el que se rodó un vídeo inclasificable dirigido por Jeff Stein para el que el título de la canción fue toda una metáfora del rodaje.


Para empezar, Michael Y Jermaine no querían saber nada del tema. Michael argumentó que estaba muy ocupado en lo que es un claro eufemismo de "no me sale de los huevos"; Jermaine directamente pasó del eufemismo. El resto de hermanos se liaron la manta a la cabeza y siguieron adelante.

También hubo cambio de coreógrafa y Perri Lister fue sustituida por la entonces 'Lakersgirl' Paula Abdul, que fue contratada ante la insistencia de Jackie Jackson (sí, es lo que pensáis). Pero Abdul salió airosa del trabajo (fue la única que salgo algo de este vídeo) e inició una brillante carrera como coreógrafa.

El vídeo se salió de madre, tanto de fechas como de presupuesto. Y también de conducta porque Stein aseguró que la coca campaba a sus anchas por el set.

Y el resultado de todo esto es el siguiente:

The Jacksons van posando con toda su variedad de looks horteras y pronto vemos que este vídeo no es normal.

Aparecen unas mujeres embutidas en unos trajes de látex oscuros con unos indescriptibles penachos blancos y largas uñas rojas. Todas parecen estar esposadas, situación que aprovecha una de ella para imitar a Chiquito de la Calzada (0:48).


"Veníd Jacksons, 
que no os va a salvar ni el Pirri Manson"

Estas extrañas féminas empiezan a acosar a nuestros valientes hermanos.

Tampoco había presupuesto para corta-uñas.

De ahí pasamos al encuentro con una especie de dominatrix con casco plateado que parece sacada de alguna portada de un grupo heavy de Primera Regional. Sus latigazos son tan potentes que al chocar con el suelo provocan una pequeña explosión.


"El Christian Grey ése es un caricato"

Pero vamos con las torturas a las que se refiere el título de la canción. Jackie Jakcson es atrapado en un pequeño cubículo con paredes flexibles y a su alrededor una figuras amenazantes parece que quieren atravesarlas.

"¿Esto está pasando de verdad,
 o será cosa de la 'droja'?"

La siguiente tortura es quedar atrapado en una telaraña gigantesca y claro con arañas en proporción a su tela.

Al menos los efectos eran mejores que los de "El rey escorpión".
El que no se consuela es porque no quiere.


La dominatrix vuelve a aparecer y con el poder de su látigo hace que cobren vida unos esqueletos que se ponen a bailar al estilo Jacksons.

Precisa metáfora del futuro de vuestras carreras, chavales.


Durante el video vemos planos intercalados de los hermanos, especialmente de Tito que toca la guitarra de forma intensamente cómica.

Al final logran salir de este templo del horror y se reúnen. Bueno, no del todo porque como ya sabemos Michael no participó en el vídeo. ¿Cómo hacer que aparezca?. Pues pidiendo prestado su estatua de cera del Museo Madame Tussaud's de Nashville.

En ese plano final se inspiraría Leslie Nielsen para cavar el túnel en la cárcel sin ser descubierto en "Agárralo como puedas 33 y 1/3".

"¡Apaga esa luz, Maguere!"

Tal y como acabó la cosa, es lógico que The Jacksons estuvieran cinco años apalancados hasta que sacaron en 1989 "2300 Jackson Street", el que es su último álbum hasta la fecha y donde, obviamente, Michael no estuvo; pero Jermaine sí, tras ir de estrella por la vida y pegarse una hostia del copón. 

Jermaine, junto a Randy y Tito, trató de hacer carrera en Austria. Al menos se libró de la tortura de participar en este vídeo.


jueves, 13 de marzo de 2014

"The first, the last: Shania Twain"

Vuelve a Milyunvideos esta sección creada por ésta que les escribe, y que se basa en darle un repaso al primer y último videoclip de un artista determinado. Estrenamos, seguro que lo recuerdan, con Amy Winehouse, y hoy lo retomamos con un torbellino canadiense que en los 90 entró con fuerza en nuestras vidas y que se fue retirando de ellas gradualmente. Hablamos de Shania Twain.

Shania, nacida Eileen Regina, tuvo una infancia de pobreza y ambiente familiar poco recomendable en el ancho Canadá. Con sólo diez años ya cantaba en bares para sacar un dinerillo extra con el que ayudar a la familia a llegar a fin de mes. Durante los 80 se dedicó a la música con poca fortuna, y el fallecimiento de su madre y su padre adoptivo en accidente de tráfico la puso al frente de la familia en 1987, con lo que su carrera como cantante hubo de retrasarse más de lo que ella anhelaba.

Si bien las personas con las que ensayaba y trabajaba la enfocaron más hacia el country, Shania nunca sintió que eso fuera realmente lo suyo, con independencia del éxito que tuvo en este tipo de música en la primera mitad de los años 90. En 1993, editó su primer disco, llamado como ella misma, y en el que el country tuvo una fuerte presencia.

De ese disco salió su primer single y su primer videoclip: "What made you say that". Dirigido por Steven Goldmann, un habitual del género que aquí no puso quizás todo su empeño, el videoclip, una sucesión de posturitas ñoñas sin nada reseñable ambientada en una playa, nos demuestra que a Canadá todo llega más tarde; lo vemos claramente en la indumentaria, más propia de 1991-92, esa siempre turbulenta época de cambio de década, en la que los referentes de la anterior han quedado caducos pero no tenemos aún referentes nuevos. Lo vemos en imágenes:

 Atiende ese pelazo; menos mal que los pectorales no pasan de moda

Y mayormente el videoclip es esto: Shania luciendo palmito con carita enamorada, crop top y volantes en los puños

Obsérvese cómo a la buena de Shania me la vistieron con descartes de la serie Blossom

)

A este disco le siguió "The Woman in Me", que afianzó su carrera en Norteamérica, pero que no fue nada comparado con el pelotazo "Come on over" que la convirtió en una estrella a escala mundial en el año 1997. Impulsado por la balada "You're still the one", el disco puso a Shania en todas las emisoras a todas horas, y fue la excusa para que la canadiense rodara uno de los videoclips con mayor índice de palotismo de la historia, el "That don't impress me much" que,a juicio de mis amistades masculinas, lo tenía todo: una pelirroja, un escote, un cuerpazo, y un montón de tíos buenos rechazados uno detrás de otro, porque a Shania no la impresionas con lo superficial.

100% palotismo, garantizado

Pero no estamos aquí para hablar de este videoclip (se siente) sino de Shania y del último video que nos ha dado. Tras unos discos que no llegaron al nivel de éxito de "Come on over", lo cual tampoco era fácil, Shania fue retirándose cada vez más de los grandes escenarios. En 2012 anunció que los dos años siguientes se los pasaría cantando en el Caesar's Palace de Las Vegas, donde otras como Celine Dion o Britney Spears han hecho caja con shows de larga duración.

Un año antes, había adelantado que trabajaba en nueva música (y de hecho es lo que podemos leer en su lacónica web), pero no hay fecha para ningún lanzamiento aún. Su último single conocido es "Today is your day" (2011), grabado para la promoción del programa "Why Not? With Shania Twain", un reality del canal de Oprah Winfrey basado en mostrar la vida actual de Shania y en que ella cuente cómo ha ido superando las tragedias y adversidades que se ha ido encontrando en el camino.

"Today is your day" viene con un videoclip que tampoco es un prodigio y que va muy en la línea del programa televisivo, con imágenes del día a día de la cantante, de su trabajo como compositora, de sus aficiones y amistades, etc., pero que si sirve para algo es para comprobar esa especie de pacto con el diablo que hace que a los 48 años Shania esté prácticamente igual que veinte años atrás. Lo vemos de nuevo en imágenes:

Échale 48 años, aquí a esta MILF de manual



Y aquí el video:

)

En suma, que los mejores videos de Shania no son ni el primero ni el último, pero son puntos de anclaje de una carrera fulgurante que quizás aún no ha escrito su final.

lunes, 3 de marzo de 2014

The Darkness: "I Believe In A Thing Called Love" + "Friday Night" (2003)

De vez en cuando surge algún cantante o grupo que decide resucitar uno de los movimientos musical más extravagantes y con más mariconeo de la historia, el glam rock.

A principios de este milenio ese hueco lo llenó The Darkness. Este cuarteto de Suffolk liderados por los hermanos Hawkins, Justin y Dan, nos divirtieron con sus trajes imposibles con sus escotazos, campanas, flecos kilométricos, lentejuelas y diademas. Aunque siempre tuve la sensación que era el vocalista Justin Hawkins el que arrastró a los demás a esa vorágine de sinsentido estética. 

En 2003 publicaron su primer disco, "Permission to Land", que aparte de un discazo lleno de guitarreo tiene una portada que siempre me ha flipado. La canción que más sonó de este disco fue su tercer single, "I Believe In A Thing Called Love".

El vídeo está dirigido por un tal Alex Smith y nos presenta a la banda en una nave espacial donde Justin nos demuestra rápido que no está dispuesto a enseñarlo todo. Después de secar su cuerpo con un peluche gigante viviente, lo tenemos mariconeando en su cama mientras con su falsete nos canta lo de "Touching youuuuuuuuuu, touching meeeeeeeee". 

Hawkins y sus piños dignos de aparecer en el libro de "Las grandes sonrisas británicas" nos presenta al resto de la banda y coge su guitarra caída del techo. Después de enfrentarse a un cangrejo gigante que lanza piedras de corchopan tenemos el solo de Dan Hawkins delante de una infinidad de amplificadores Marshall, claro homenaje a la portada del "Electric Warrior" de Marc Bolan & T-Rex, uno de los tótems del glam. 

Tras la breve aparición de una diablesa, un pulpo gigante diseñado por Jim Freedlander. El pulpo mete sus tentáculos por la nave pero ellos contraatacan con sus instrumentos soltando rayos desde los mástiles y las baquetas como si fuera unos Kiss de la vida. 

Mientras escuchamos un guitarreo cojonudo sigue la batalla y tras hacer explotar al bicho, más realista que las del cine pop turco, Justin se alegra y la nave acelera y se pierde por el espacio.




El vídeo de "Friday Night" (que curiosamente no llegó a salir como single) arranca donde termina el anterior. La nave vuelve a la Tierra y unas turbulencias hacen que den con sus huesos en una playa de una isla paradisíaca, con sus guapas nativas y su volcán en el medio.

Allí pues se dedican a jugar al poker, al ping-pong y a montar en bicicleta mientras esquivan la salvaje fauna local. Todo muy rústico recordando al flashback de la isla de ·"Top Secret". Sorprende ver como la banda a renunciado a la estética glam por otra no menos discutible. Todos menos Justin que repite vestuario. 



Entre guitarreo y guitarreo, Justin da todo un recital de poses, gestos y pasos de baile absurdos aparte de construir una barquita porque quiere pirarse de allí. Las bellas nativas le destrozar la barca y el vídeo termina con la banda metida en una olla mientras las tipas los condimentan a sus gusto.



Después del éxito de este disco, en 2005 publicaron "One Way Ticket to Hell... and Back". Durante la grabación del disco, el bajista Frankie Poullain dejó la banda y Dan Hawkins tocó la mayor parte de las pistas del bajo del disco. 



Los problemas de drogas y alcohol de Justin Hawkins frenaron a la banda separándose finalmente. Tras cinco años de cada uno haciendo la guerra por su cuenta, en 2011 The Darkness se volvieron a reunir y publicaron su tercer disco, "Hot Cakes", con buenas críticas. Han mantenido el sonido que les hizo triunfar pero con una imagen menos excéntrica.

domingo, 16 de febrero de 2014

Eminem - "Stan" (2000)

Un rapero blanco que triunfa. Sí, a veces pasa. Las menos. No recordemos a Vanilla Ice o a Snow como casos de éxito, pues su gloria fue efímera, pero en ésas llegó Marshall Bruce Mathers III, se cambió el nombre a Eminem, y ofreció al mundo las rimas que llevaba escribiendo desde los 14 años, con incontestable éxito de crítica y público.

"Stan" fue el tercer single del recordado disco "The Marshall Mathers LP", y samplea el inicio del tema "Thank you" de la cantante inglesa Dido, que desempeña un papel en el videoclip. Existen dos versiones, una larga de 8 minutos y una más breve, de 6, que será la que nos ocupe aquí.

"Stan" es la historia de un fan obsesionado hasta la locura, de un tipo inseguro y solitario que ha creído encontrar un alma gemela en su artista favorito, con cuyas letras se identifica totalmente. Ya en la primera secuencia los directores Phillip Atwell y Dr. Dre (sí, productor y rapero también dirige videos) nos dejan claro que en la cabeza de ese fan desquiciado, interpretado por el actor canadiense Devon Sawa, no va nadie al volante, porque le vemos aclarándose el pelo para parecerse a su idolatrado cantante.

De aquí al estrellato, pensaba Devon

Su embarazada novia, Dido, entra preocupada llamándole Stanley, pero él no hace caso al tono de súplica de su voz y le grita que no le llame así. Al poco se nos intercala un plano del propio Eminem, que hace de sí mismo, recibiendo el correo de los fans a bordo de un tren.

Stan tiene un sótano que da cosica, porque es un verdadero templo de su obsesión. Fotos, pósters, merchandising y una tele que reproduce los videos del cantante son su refugio ante un mundo en el que no es feliz, ni siquiera con la expectativa de ser padre.

Se ve que por aquí no ha pasado una madre, porque lo dejaba despejadito en cero coma

El video se estructura en torno a las estrofas de la canción, tres en las que el fan le escribe al cantante y va empeorando el tono y el mensaje ante la falta de respuesta, y una cuarta en la que es Eminem el que le responde cuando ya es demasiado tarde. La pinza de Stan está tan ida de su sitio que en el 1:24 le devuelve el saludo a la tele cuando su ídolo pasa por la pantalla.

Stan envía cartas a Eminem con la regularidad y el entusiasmo con que de niños escribimos a los Reyes Magos. Es interesante ver la influencia del azar en el deterioro mental de Stan cuando, en el 2:18, una de sus muchas cartas se pierde en Correos, contribuyendo a enfurecerle más ante el mutismo del cantante al que tanto adora. Mientras, la relación con su pareja va a peor cada minuto, increpándola, por ejemplo, por interrumpirle mientras ve un videoclip (por cierto, el de What I Am).

En la siguiente estrofa, Stan se cabrea con Eminem por no haberle atendido después de un concierto, ni a él ni a su hermano pequeño, del que dice que tiene 6 años y que le admira aún más que él mismo. El fanatismo llega al extremo de que en el 3:10 Stan cambia a su novia por Eminem en una foto, un gesto en el que yo vería una pulsión homoerótica si no fuera porque todos conocemos a Eminem.

Dido aprovecha que Stan duerme para bajar a ese sótano en el que su novio hace su vida y del que ella está excluida, y claro, lo que ve cuando llega no le gusta, y es lógico, porque es toparse de frente con la locura de su pareja.

Al menos no te ha dejado el comedor hecho un Cristo

La mecha definitiva prende en la inestable cabeza de Stan, que, tras ponerse fino de vodka y pastillas (como reconoce en la estrofa) mete a Dido en el maletero del coche y se lanza a una carrera sin destino, conduciendo a toda velocidad bajo la lluvia (casi todas las escenas son de interior, o de exterior lluvioso, acentuando el tono oscuro y lúgubre de la canción y de la mente del protagonista).

Mientras conduce, Stan dicta su última carta a una grabadora, a la que le cuenta lo decepcionado que está, mientras vemos cómo ha ido destruyendo ese altar íntimo levantado en honor al artista. El amor incondicional se transforma en odio absoluto ante nuestros ojos.


Stan le desea a Eminem que cargue con su muerte en su conciencia, y en el último momento se da cuenta de que si se suicida no podrá enviarle la cinta que acaba de grabar. Pero es demasiado tarde, porque otro coche se le viene encima y de un volantazo acaba cayendo de un puente, llevándole a él, a su novia y a un bebé no nato a un muerte segura.

Queda una última estrofa, en la que Eminem responde, con sensatez, cariño y tino, las muchas cartas de Stan. Le pide disculpas por no haberle saludado después del concierto, le pide que cuide de su novia, le recomienda ayuda profesional para que pueda superar sus problemas... Mientras escribe, vemos escenas de rescate de los cuerpos bajo el agua, del funeral de Stan con su madre y su hermano pequeño, de las noticias del accidente... Es impactante el momento en que el hermano de Stan descubre su cabeza y le vemos con el pelo aclarado, como hacía Stan al inicio del video, dando la impresión de que el ciclo va a repetirse si nadie lo impide.


Eminem le pide a Stan que no acabe como el chico que salió en las noticias, que se suicidó y mató a su novia tirándose con su coche por un puente... y a medida que habla se da cuenta de que está refiriéndose al propio Stan. Es un final de impacto porque, durante un segundo y bajo la luz de un relámpago, vemos que el cristal del tren no refleja a Eminem sino al propio Stan.


La censura se llevó por delante algunas partes de la letra, por malsonantes o violentas. Éste es uno de los videoclips más cinematográficos y menos egomaníacos de Eminem, en el que él no es la estrella ni canta sobre los problemas de ser rico y famoso, sino que se mete con acierto en la piel de un fan y advierte de los peligros de la idolatría en las personas con la sesera más delicada.

domingo, 2 de febrero de 2014

PODCAST DE "DEVORADORES 2: ELECTRIC BOOGALOO" - "GREATEST HITS DE LA MÚSICA BIZARRA"


Después de varios meses los descerebrados de "Devoradores 2: Electric Boogaloo" nos hemos reunido para grabar otro programa musical. Esta vez dejamos el cine de lado y nos centramos en la música. 

Bueno, es un decir porque vamos a rescatar 10 temazos de música bizarra. La mayoría de ellas reflejo de la época dorada del cassette de gasolinera.

En nuestra cara A encontraréis un himno del pasotismo, un famoso cómico fusilando a Sugarhill Gang, la receta para ser la esposa ideal, unos hermanos sin gracia destrozando a Bowie y una oda al folleteo.

En la cara B tenéis una elegía al caudillo, otro cómico rapeando sobre un petrolero texano, criaturas de la noche y el vicio, la historia de una japonesa venida de Hong-Kong ¿? y una curiosa apología de la violencia de género.

¡Lo mejor de cada casa!. Si os pica la curiosidad, pinchad el enlace y como no, pulsad el play.


martes, 7 de enero de 2014

Wilco - "Outtasite (Outta Mind)" (1997)

Wilco pasa por ser una de las bandas más reputadas del momento, al menos desde el punto de vista de la crítica especializada y gafapastil.

Pero hoy voy a hablaros de sus comienzos. A finales de los 80 existió una banda de country llamada "Uncle Tupelo" que contaba entre otros con Jay Farrar y Jeff Tweedy, éstos resultaron ser dos gallos que cada vez chocaban más y más. En 1993, Farrar formó la banda "Son Volt" siguiendo por el camino del country alternativo y Tweedy, a su vez, creó Wilco.



En su primer disco, "A.M." (1995), la banda de Chicago también fue por la línea del country alternativo pero poco a poco fueron girando hacia el folk y el rock. En 1996 publicaron su segundo disco, "Being There", (llamado así por la película de 1979 del mismo nombre y aquí llamada "Bienvenido Mr. Chance") y aunque todavía le daban al country empezaron a probar nuevos sonidos.






Aquí es donde llegamos a "Outtasitte (Outta Mind)". Se trata del típico tema de college rock, ese estilo del que tantas bandas sonoras de pelis sobre institutos y universidades se han servido.


El vídeo fue dirigido por Bill Fishman, responsable también del "I Wanna Be Sedated" de The Ramones o el "Fun for Me" de Moloko, y consiste en los Wilco lanzándose en paracaídas  o haciendo sky surf mientras tocan en la caída. Es sorprendente ver a los hoy serenos Wilco tan lanzados, hasta el guitarrista se permite tocar el platillo con el pie.





Una vez en el aire, cantan, tocan y hacen piruetas varias. El momento más destacado es en el 2:10 cuando el guitarrista tira del paracaídas y éste se lleva por delante el mástil de la guitarra. Por aquellas cosas del raccord, cuando los Wilco aterrizan la guitarra vuelve a estar como nueva. Una vez han descargado adrenalina, la banda tira sus instrumentos a un charco mientras un muñequito tamborilero se pasea en primer plano.





Supongo que los fans de la banda renegarán de esta canción pero a mí parece un tema cojonudo. Es corto y sencillo y ahí reside su encanto. Lástima que Wilco no se hicieran más temas de este estilo.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Run-DMC - "Christmas in Hollis" (1987)

Llegadas las fiestas navideñas, en Milyunvideos queremos estar a tono con estas entrañables fechas con un video relativo, como ya hiciéramos en 2011 con "The Power of love" de Frankie Goes To Hollywood, reseñado, igual que siempre con maestría, por Rayco.

Huyendo de las almibaradas moñadas habituales, hemos elegido a los pioneros del rap para felicitar las fiestas: son los amigos de Run-DMC y su tema "Christmas in Hollis" (siendo Hollis el barrio de Queens, Nueva York, del que proceden los raperos). Se incluyó en un recopilatorio benéfico ("A Very Special Christmas"), en el que participaba lo mejor de cada casa y lo que más en boga estaba en aquel 1987, desde U2 a Whitney Houston, pasando por Pretenders, Bon Jovi o Madonna.

En principio a Run-DMC la propuesta no les hizo nada de gracia, puesto que temían que la maquinaria mainstream se dispusiera a vampirizar su enorme éxito como raperos para "domesticar" el género al que habían dado gloria. Darryl DMC McDaniels lo expresaba en una entrevista: "si no va de beats y rimas y graffitis y DJs, no lo hacemos". Los chicos malotes no se veían cantándole a Jack Frost ni villancicos cursis que no significaran nada para ellos y que además no tenían nada que ver con su música. Pero esa negativa les duró hasta que el productor les puso delante un tema de Clarence Carter titulado "Back Door Santa", y el trío de raperos vio que la Navidad podía tener un toque muy funky. Seducidos por la base rítmica y sus posibilidades líricas, cada uno escribió una parte de la letra y grabaron un tema que en Estados Unidos tiene una gran popularidad, más de 25 años después de su publicación. Ojo, que la Navidad rapeada no la inventó Run-DMC, y ellos mismos reconocen que Kurtis Blow es el genuino pionero en materia de llevar el rap al Merry Christmas.

El video se tuvo que rodar a toda prisa en un solo día, porque interrumpía la gira de Run-DMC y no había tiempo para andar grabando piezas maestras. El trío reconoce que el video tiene muchos sinsentidos aunque lo recuerda como una experiencia divertida. Lo que importa es el concepto y el bonito mensaje que se nos transmite entre rimas y beats.

Todo comienza en el taller de Santa Claus. O Afro-Santa Claus, como podríamos denominarle, quien está muy liado vigilando en multipantalla quién se ha portado bien y quién no, para ir clasificando gracias a un sofisticado invento, el "Simon", aquí reconvertido en un juez supremo de lo bueno y lo malo.


Nótese cómo este Papá Noel lleva el gorro ladeado, marcando estilo.


Afro-Santa Claus es interrumpido en su tarea por un elfo de garrafón con orejas, que le da el relevo mientras él sale a hacer el reparto. El elfo, quien podría padecer algún tipo de discapacidad y sólo sabe decir "naughty" y "nice", se queda al mando y aprovecha para hacer maldades y saltarse los criterios establecidos desde la jefatura a la hora de acreditar el buen o mal comportamiento de la muchachada, con la de reclamaciones al servicio de atención al cliente de Santa Claus que eso supondrá. Aquí ha habido una mala gestión desde Recursos Humanos seleccionando a este elfo para este puesto, claramente.

Lo siguiente que vemos es a DJ Run, DMC y Jam-Master Jay paseando por un parque en Hollis, con lo que viene siendo el uniforme de rapero de los 80, salvo el gorro rojo, concesión estética a la navidad.


En su deambular, ven pasar a un señor con aspecto extraño y luego ven a un perro con un aspecto más extraño aún:

Para renos no llegaba el presupuesto

En un abrir y cerrar de ojos, el hombre y su inusual mascota han desaparecido, pero una cartera cae desde el cielo; examinado su contenido, se dan cuenta de que es de Afro-Santa Claus, y aunque tiene un pastizal dentro que les daría para comprarse un barco y un coche, la devuelven porque, oye, robarle a Santa no estaría bien. No obstante, esta buena acción tiene su recompensa, ya que al llegar a casa encuentran sacos de dinero, convenientemente señalados con el símbolo del dólar, debajo del árbol.

La siguiente estrofa representa lo que es la Navidad para Darryl "DMC" McDaniels, un momento que gira en torno a compartir una buena comida con los seres queridos. Y como en casa de los McDaniels era la señora McDaniels la que se encargaba de servir la mesa con los mejores manjares del Bronx, en este videoclip se le hace un homenaje y se la incluye en un cameo, sí señor. Eso es un regalazo de hijo, y lo demás son boberías.


DMC también hace un canto a las virtudes hogareñas de estas fechas: el colorido de la decoración, el calor de la chimenea, el amor del muérdago...

En un centro comercial algo desangelado, los Run-DMC se encuentran de nuevo con Afro-Santa Claus, y sólo uno de ellos sospecha que es el verdadero, el que perdió su cartera en el parque; y lleva razón, a tenor del guiño que les hace.

Al volver a casa, se encuentran con sus regalos: unos micros y una mesa de mezclas para que hagan lo que más les gusta en la vida, rapear con desenfreno. 


En la última parte del video, el elfo se materializa en casa de los McDaniels, donde hay abundante pitanza, mientras los tres raperos abren sus regalos. Este año, Afro-Santa Claus ha arriesgado poco y les ha traído cosas que ya tenían, para su estupefacción. Cadenas y sombreros, zapatillas y un gorro de elfo que se le ha colado por error, mientras la señora McDaniels persigue al elfo intruso por la casa. 

En uno de los últimos planos vemos a Afro-Santa Claus partir en su trineo con su perro-reno, animalico al que cuanto más miras, más te estremeces.


Así que si busca un tema de Navidad que huya de los tópicos y que le mantenga a salvo del coma diabético, no olvide que Run-DMC tiene el villancico perfecto, ¡y ni siquiera es un villancico!

Felices fiestas de parte del equipo de 1000yunvideos.