lunes, 21 de abril de 2014

Nine Inch Nails - "Closer" (2004)

Los que ya sois lectores veteranos de este blog (una vez más, gracias por estar ahí) sabéis que "1000yunvideos" tiene dos mentes pensantes (por decir algo) detrás. Por lo que a mí respecta, como buen español, me encanta moverme en los extremismos y salto del vídeo hilarante al malrollista con la misma facilidad con la que Pedrerol y su caterva de energúmenos denigran al fútbol cada noche. Pues hoy toca de lo segundo.




Nine Inch Nails fue uno de los grupos más sobrevalorados de los 90, si bien es verdad que aquí no llegaron a romper del todo. Gravitando sobre la figura de Trent Reznor (ganador de un Oscar por la BSO de "La red social" y tipo que me cae mal porque sí) se colocaron en primera línea con su segundo álbum, "The Downward Spiral" y gracias al vídeo de su segundo single, "Closer".





El vídeo fue dirigido por Mark Romanek, un ilustre del gremio que ha trabajado para Madonna, Red Hot Chili Peppers, U2 y que tiene el honor de haber rodado el videoclip más caro de la historia, el "Scream" de Michael y Janet Jackson. 

Romanek tomó como base para "Closer" el extraño y fascinante cortometraje de los hermanos Quay "Street of Crocodiles" (1986); el vídeo está dominado por la fotografía en sepia (Reznor contribuyó a ello comprando un rollo de película virgen de principios del s.XX) y es una sucesión de imágenes provocadoras y explícitas donde se abarcan muchos temas pero predomina la confrontación entre sexo y religión.



Para ello tenemos un mono crucificado que se alterna con la presencia de una mujer rapada, casi con aspecto de muñeca (elemento tomado del corto de los Quay) y que lleva un venda negra sobre los ojos con un crucifijo. La presencia de un póster con un diagrama de una vagina y algunos planos de Reznor atado con una máscara y una bola-mordaza de sadomaso subrayan el tono sexual del vídeo, acorde con la letra de la canción (que tiene tela).



También hay otros elementos sueltos que se cruzan en mayor o menor medida con el tema anterior. Tenemos un grupo de hombres serios y trajeados que podrían representar a la sociedad conservadora y represora.








La presencia animal se completa con una anguila, la cabeza de un cerdo girando sobre una manivela o la chica de la venda negra escondiendo su cara tras la calavera de un animal de poderosa cornamenta o el animal abierto en canal de manera que cuando Reznor se pone delante parece que éste tiene alas.







La presencia de una niña con pinta de un cruce entre Shirley Temple y las gemelas Olsen en medio de tal fregado repleto de sordidez añade un punto de chunguez al conjunto, siempre que no seas un Jeffrey Jones o un Victor Salva de la vida. 


Un detalle que me gusta es el del corazón recibiendo impulsos eléctricos marcando el ritmo de la canción.


El vídeo obviamente fue censurado con muchos planos sustituidos por un "scene missing", y la palabra fuck fue sustituida por pequeños parones en el vídeo que, curiosamente le sentaron bien al ritmo del mismo según palabras del propio Romanek.





"Closer" es un vídeo poderosamente visualmente pero, al igual que la canción, me da que sólo fue concebido para llamar la atención, provocar, escandalizar y poco más. Me quedo con la obra de los Quay Brothers.

Aquí os dejo con "Closer". Si sois bastante sensibles os puede molestar y si tenéis asco a las cucarachas, más todavía.

domingo, 6 de abril de 2014

Daniel Powter - "Bad Day" (2005)

Si ya de por sí nos gustan los "one hit wonders", nos encantan cuando vienen con un videoclip que se te queda en el recuerdo. Es el caso del amigo Daniel Powter y su comedia romántico-dramática de cuatro minutos "Bad Day".

De Canadá nos vino Powter, con este single bajo el brazo, para demostrar que se apañaba tocando el piano, que tenía una voz con la que defenderse, y que el gorrito de lana modelo "el-seriote-de-Amaral" podía ser tendencia en su tierra natal (él lo usaba, dice la Wikipedia, para tapar una cicatriz en la cabeza).Esta canción tuvo un enorme éxito en Estado Unidos y Europa que para Powter sería imposible de repetir, ni siquiera encargándose de la banda sonora de una de las películas de "Alvin y las ardillas", como si eso pudiera levantar la carrera de nadie.

"Bad Day" es una canción deliciosa, de las que te generan una empatía inmediata porque habla de algo que nos ha pasado a todos, tener un mal día y la esperanza de que algo (o alguien) nos lo haga mejor. Y el video apunta en la misma dirección. Su responsable fue Marc Webb, director que empezó en el mundo del videoclip y los cortos, para luego lanzarse a los largometrajes con títulos como "(500) Días juntos" o el SpiderMan de 2012 (y aquí el coautor del blog me regañará, pero es que yo ya no distingo un Spiderman de otro).

Los protagonistas son Jason Adelman y Samaire Armstrong, ambos actores habituales en televisión, aunque Armstrong ha trabajado también en cine en películas bastante prescindibles como "Devúelveme mi suerte", de Lindsay Lohan. La técnica de pantalla partida, que Jaime Rosales asoció para siempre al sopor y la infamia en España gracias a su inexplicablemente premiada "La soledad", será la que predomine para hacernos conscientes de los paralelismos en la vida de estos dos personajes, que están muy cerca el uno del otro, en más de un sentido, y que sólo al final podrán encontrarse.



La idea es mostrar dos vidas anodinas, comidas por la rutina del día a día, las tareas que se repiten, el trabajo como mera forma de subsistencia donde la creatividad está aniquilada, la falta de incentivos para hacer de cada jornada una experiencia diferente. A través de tres días consecutivos, el director nos acerca a esta realidad en la que nosotros también podemos sentirnos retratados. Y a todo esto, Daniel Powter tocando el piano en una plaza o viajando en el metro, ya que el metro (el de Los Ángeles, por cierto) será uno de los escenarios clave, contraponiendo así su condición de lugar de paso con el hecho de que será el sitio donde los dos personajes creen su especial vínculo.

Me gusta el modo sutil en que se nos explica que parte del "bad day" de nuestros protagonistas radica en la soledad que sienten, en la secuencia en que ambos viajan en metro (entre el 1:07 y el 1:22), cuando ambos contemplan con visible incomodidad y un punto de envidia a las parejas que comparten vagón con ellos. Es una reacción común la que aquí se presenta, sobre todo entre quienes llevan tiempo sin pareja.

A partir del 2:21, el video entra en su núcleo narrativo: el poster graffiteado. Samaire pasa frente a un anuncio que es una invitación al gamberrismo de rotulador. En él se ve a una joven sentada con un café, y una sola palabra: "Brilla". Pero la joven no está de humor para mensajes positivos, y le añade una nube de lluvia. Jason pasa al rato, lo ve, y decide poner un punto de optimismo dibujando un paraguas. Al día siguiente, Samaire pasa de nuevo (porque cada día pasan los dos por los mismos puntos, qué eterno retorno) y, tozuda en el juego, dibuja un taxi que pasa por un charco a punto de empapar a la chica de la foto. Él pasa al rato e insiste en la posibilidad de que algo bueno suceda, trazando a un caballero gentil que usa su abrigo para protegerla de la salpicadura, y un signo de interrogación que ella luego completará, con una sonrisa, hasta formar un corazón. ¿Cursi? Tal vez ¿Emotivo? A más no poder.







Finalmente, con ese punto de emoción introducido en dos vidas reducidas a la sucesión rutinaria de hechos y tareas, ambos se encuentran bajo la lluvia, y él, como el caballero del dibujo, se ofrece a resguardarla del chaparrón para que coja un taxi, que yo imagino que comparten para dar comienzo a algo especial juntos.


Está hecho un romántico

Yo reconozco que este videoclip me hizo saltar la lagrimita la primera vez que lo vi, porque no hay nada peor que una cosa romanticona cuando tienes el día tontorrón, y aún me remueve cuando lo veo. Al final será verdad que un pequeño Ted Mosby vive dentro de nosotros.


sábado, 29 de marzo de 2014

The Jacksons - "Torture" (1984)

Hay veces en la vida que es mejor dejarlo estar. El vídeo que os comento hoy viene a certificar tal aseveración.


Y es que en 1984, cuando The Jacksons publicaron su álbum "Victory", ya eran más bien unos hermanos mal avenidos porque que Michael ya era la estrella que todos conocemos y Jermaine aspiraba a hacerle sombra. 

El segundo single de "Victory" fue "Torture", para el que se rodó un vídeo inclasificable dirigido por Jeff Stein para el que el título de la canción fue toda una metáfora del rodaje.


Para empezar, Michael Y Jermaine no querían saber nada del tema. Michael argumentó que estaba muy ocupado en lo que es un claro eufemismo de "no me sale de los huevos"; Jermaine directamente pasó del eufemismo. El resto de hermanos se liaron la manta a la cabeza y siguieron adelante.

También hubo cambio de coreógrafa y Perri Lister fue sustituida por la entonces 'Lakersgirl' Paula Abdul, que fue contratada ante la insistencia de Jackie Jackson (sí, es lo que pensáis). Pero Abdul salió airosa del trabajo (fue la única que salgo algo de este vídeo) e inició una brillante carrera como coreógrafa.

El vídeo se salió de madre, tanto de fechas como de presupuesto. Y también de conducta porque Stein aseguró que la coca campaba a sus anchas por el set.

Y el resultado de todo esto es el siguiente:

The Jacksons van posando con toda su variedad de looks horteras y pronto vemos que este vídeo no es normal.

Aparecen unas mujeres embutidas en unos trajes de látex oscuros con unos indescriptibles penachos blancos y largas uñas rojas. Todas parecen estar esposadas, situación que aprovecha una de ella para imitar a Chiquito de la Calzada (0:48).


"Veníd Jacksons, 
que no os va a salvar ni el Pirri Manson"

Estas extrañas féminas empiezan a acosar a nuestros valientes hermanos.

Tampoco había presupuesto para corta-uñas.

De ahí pasamos al encuentro con una especie de dominatrix con casco plateado que parece sacada de alguna portada de un grupo heavy de Primera Regional. Sus latigazos son tan potentes que al chocar con el suelo provocan una pequeña explosión.


"El Christian Grey ése es un caricato"

Pero vamos con las torturas a las que se refiere el título de la canción. Jackie Jakcson es atrapado en un pequeño cubículo con paredes flexibles y a su alrededor una figuras amenazantes parece que quieren atravesarlas.

"¿Esto está pasando de verdad,
 o será cosa de la 'droja'?"

La siguiente tortura es quedar atrapado en una telaraña gigantesca y claro con arañas en proporción a su tela.

Al menos los efectos eran mejores que los de "El rey escorpión".
El que no se consuela es porque no quiere.


La dominatrix vuelve a aparecer y con el poder de su látigo hace que cobren vida unos esqueletos que se ponen a bailar al estilo Jacksons.

Precisa metáfora del futuro de vuestras carreras, chavales.


Durante el video vemos planos intercalados de los hermanos, especialmente de Tito que toca la guitarra de forma intensamente cómica.

Al final logran salir de este templo del horror y se reúnen. Bueno, no del todo porque como ya sabemos Michael no participó en el vídeo. ¿Cómo hacer que aparezca?. Pues pidiendo prestado su estatua de cera del Museo Madame Tussaud's de Nashville.

En ese plano final se inspiraría Leslie Nielsen para cavar el túnel en la cárcel sin ser descubierto en "Agárralo como puedas 33 y 1/3".

"¡Apaga esa luz, Maguere!"

Tal y como acabó la cosa, es lógico que The Jacksons estuvieran cinco años apalancados hasta que sacaron en 1989 "2300 Jackson Street", el que es su último álbum hasta la fecha y donde, obviamente, Michael no estuvo; pero Jermaine sí, tras ir de estrella por la vida y pegarse una hostia del copón. 

Jermaine, junto a Randy y Tito, trató de hacer carrera en Austria. Al menos se libró de la tortura de participar en este vídeo.


jueves, 13 de marzo de 2014

"The first, the last: Shania Twain"

Vuelve a Milyunvideos esta sección creada por ésta que les escribe, y que se basa en darle un repaso al primer y último videoclip de un artista determinado. Estrenamos, seguro que lo recuerdan, con Amy Winehouse, y hoy lo retomamos con un torbellino canadiense que en los 90 entró con fuerza en nuestras vidas y que se fue retirando de ellas gradualmente. Hablamos de Shania Twain.

Shania, nacida Eileen Regina, tuvo una infancia de pobreza y ambiente familiar poco recomendable en el ancho Canadá. Con sólo diez años ya cantaba en bares para sacar un dinerillo extra con el que ayudar a la familia a llegar a fin de mes. Durante los 80 se dedicó a la música con poca fortuna, y el fallecimiento de su madre y su padre adoptivo en accidente de tráfico la puso al frente de la familia en 1987, con lo que su carrera como cantante hubo de retrasarse más de lo que ella anhelaba.

Si bien las personas con las que ensayaba y trabajaba la enfocaron más hacia el country, Shania nunca sintió que eso fuera realmente lo suyo, con independencia del éxito que tuvo en este tipo de música en la primera mitad de los años 90. En 1993, editó su primer disco, llamado como ella misma, y en el que el country tuvo una fuerte presencia.

De ese disco salió su primer single y su primer videoclip: "What made you say that". Dirigido por Steven Goldmann, un habitual del género que aquí no puso quizás todo su empeño, el videoclip, una sucesión de posturitas ñoñas sin nada reseñable ambientada en una playa, nos demuestra que a Canadá todo llega más tarde; lo vemos claramente en la indumentaria, más propia de 1991-92, esa siempre turbulenta época de cambio de década, en la que los referentes de la anterior han quedado caducos pero no tenemos aún referentes nuevos. Lo vemos en imágenes:

 Atiende ese pelazo; menos mal que los pectorales no pasan de moda

Y mayormente el videoclip es esto: Shania luciendo palmito con carita enamorada, crop top y volantes en los puños

Obsérvese cómo a la buena de Shania me la vistieron con descartes de la serie Blossom

)

A este disco le siguió "The Woman in Me", que afianzó su carrera en Norteamérica, pero que no fue nada comparado con el pelotazo "Come on over" que la convirtió en una estrella a escala mundial en el año 1997. Impulsado por la balada "You're still the one", el disco puso a Shania en todas las emisoras a todas horas, y fue la excusa para que la canadiense rodara uno de los videoclips con mayor índice de palotismo de la historia, el "That don't impress me much" que,a juicio de mis amistades masculinas, lo tenía todo: una pelirroja, un escote, un cuerpazo, y un montón de tíos buenos rechazados uno detrás de otro, porque a Shania no la impresionas con lo superficial.

100% palotismo, garantizado

Pero no estamos aquí para hablar de este videoclip (se siente) sino de Shania y del último video que nos ha dado. Tras unos discos que no llegaron al nivel de éxito de "Come on over", lo cual tampoco era fácil, Shania fue retirándose cada vez más de los grandes escenarios. En 2012 anunció que los dos años siguientes se los pasaría cantando en el Caesar's Palace de Las Vegas, donde otras como Celine Dion o Britney Spears han hecho caja con shows de larga duración.

Un año antes, había adelantado que trabajaba en nueva música (y de hecho es lo que podemos leer en su lacónica web), pero no hay fecha para ningún lanzamiento aún. Su último single conocido es "Today is your day" (2011), grabado para la promoción del programa "Why Not? With Shania Twain", un reality del canal de Oprah Winfrey basado en mostrar la vida actual de Shania y en que ella cuente cómo ha ido superando las tragedias y adversidades que se ha ido encontrando en el camino.

"Today is your day" viene con un videoclip que tampoco es un prodigio y que va muy en la línea del programa televisivo, con imágenes del día a día de la cantante, de su trabajo como compositora, de sus aficiones y amistades, etc., pero que si sirve para algo es para comprobar esa especie de pacto con el diablo que hace que a los 48 años Shania esté prácticamente igual que veinte años atrás. Lo vemos de nuevo en imágenes:

Échale 48 años, aquí a esta MILF de manual



Y aquí el video:

)

En suma, que los mejores videos de Shania no son ni el primero ni el último, pero son puntos de anclaje de una carrera fulgurante que quizás aún no ha escrito su final.

lunes, 3 de marzo de 2014

The Darkness: "I Believe In A Thing Called Love" + "Friday Night" (2003)

De vez en cuando surge algún cantante o grupo que decide resucitar uno de los movimientos musical más extravagantes y con más mariconeo de la historia, el glam rock.

A principios de este milenio ese hueco lo llenó The Darkness. Este cuarteto de Suffolk liderados por los hermanos Hawkins, Justin y Dan, nos divirtieron con sus trajes imposibles con sus escotazos, campanas, flecos kilométricos, lentejuelas y diademas. Aunque siempre tuve la sensación que era el vocalista Justin Hawkins el que arrastró a los demás a esa vorágine de sinsentido estética. 

En 2003 publicaron su primer disco, "Permission to Land", que aparte de un discazo lleno de guitarreo tiene una portada que siempre me ha flipado. La canción que más sonó de este disco fue su tercer single, "I Believe In A Thing Called Love".

El vídeo está dirigido por un tal Alex Smith y nos presenta a la banda en una nave espacial donde Justin nos demuestra rápido que no está dispuesto a enseñarlo todo. Después de secar su cuerpo con un peluche gigante viviente, lo tenemos mariconeando en su cama mientras con su falsete nos canta lo de "Touching youuuuuuuuuu, touching meeeeeeeee". 

Hawkins y sus piños dignos de aparecer en el libro de "Las grandes sonrisas británicas" nos presenta al resto de la banda y coge su guitarra caída del techo. Después de enfrentarse a un cangrejo gigante que lanza piedras de corchopan tenemos el solo de Dan Hawkins delante de una infinidad de amplificadores Marshall, claro homenaje a la portada del "Electric Warrior" de Marc Bolan & T-Rex, uno de los tótems del glam. 

Tras la breve aparición de una diablesa, un pulpo gigante diseñado por Jim Freedlander. El pulpo mete sus tentáculos por la nave pero ellos contraatacan con sus instrumentos soltando rayos desde los mástiles y las baquetas como si fuera unos Kiss de la vida. 

Mientras escuchamos un guitarreo cojonudo sigue la batalla y tras hacer explotar al bicho, más realista que las del cine pop turco, Justin se alegra y la nave acelera y se pierde por el espacio.




El vídeo de "Friday Night" (que curiosamente no llegó a salir como single) arranca donde termina el anterior. La nave vuelve a la Tierra y unas turbulencias hacen que den con sus huesos en una playa de una isla paradisíaca, con sus guapas nativas y su volcán en el medio.

Allí pues se dedican a jugar al poker, al ping-pong y a montar en bicicleta mientras esquivan la salvaje fauna local. Todo muy rústico recordando al flashback de la isla de ·"Top Secret". Sorprende ver como la banda a renunciado a la estética glam por otra no menos discutible. Todos menos Justin que repite vestuario. 



Entre guitarreo y guitarreo, Justin da todo un recital de poses, gestos y pasos de baile absurdos aparte de construir una barquita porque quiere pirarse de allí. Las bellas nativas le destrozar la barca y el vídeo termina con la banda metida en una olla mientras las tipas los condimentan a sus gusto.



Después del éxito de este disco, en 2005 publicaron "One Way Ticket to Hell... and Back". Durante la grabación del disco, el bajista Frankie Poullain dejó la banda y Dan Hawkins tocó la mayor parte de las pistas del bajo del disco. 



Los problemas de drogas y alcohol de Justin Hawkins frenaron a la banda separándose finalmente. Tras cinco años de cada uno haciendo la guerra por su cuenta, en 2011 The Darkness se volvieron a reunir y publicaron su tercer disco, "Hot Cakes", con buenas críticas. Han mantenido el sonido que les hizo triunfar pero con una imagen menos excéntrica.

domingo, 16 de febrero de 2014

Eminem - "Stan" (2000)

Un rapero blanco que triunfa. Sí, a veces pasa. Las menos. No recordemos a Vanilla Ice o a Snow como casos de éxito, pues su gloria fue efímera, pero en ésas llegó Marshall Bruce Mathers III, se cambió el nombre a Eminem, y ofreció al mundo las rimas que llevaba escribiendo desde los 14 años, con incontestable éxito de crítica y público.

"Stan" fue el tercer single del recordado disco "The Marshall Mathers LP", y samplea el inicio del tema "Thank you" de la cantante inglesa Dido, que desempeña un papel en el videoclip. Existen dos versiones, una larga de 8 minutos y una más breve, de 6, que será la que nos ocupe aquí.

"Stan" es la historia de un fan obsesionado hasta la locura, de un tipo inseguro y solitario que ha creído encontrar un alma gemela en su artista favorito, con cuyas letras se identifica totalmente. Ya en la primera secuencia los directores Phillip Atwell y Dr. Dre (sí, productor y rapero también dirige videos) nos dejan claro que en la cabeza de ese fan desquiciado, interpretado por el actor canadiense Devon Sawa, no va nadie al volante, porque le vemos aclarándose el pelo para parecerse a su idolatrado cantante.

De aquí al estrellato, pensaba Devon

Su embarazada novia, Dido, entra preocupada llamándole Stanley, pero él no hace caso al tono de súplica de su voz y le grita que no le llame así. Al poco se nos intercala un plano del propio Eminem, que hace de sí mismo, recibiendo el correo de los fans a bordo de un tren.

Stan tiene un sótano que da cosica, porque es un verdadero templo de su obsesión. Fotos, pósters, merchandising y una tele que reproduce los videos del cantante son su refugio ante un mundo en el que no es feliz, ni siquiera con la expectativa de ser padre.

Se ve que por aquí no ha pasado una madre, porque lo dejaba despejadito en cero coma

El video se estructura en torno a las estrofas de la canción, tres en las que el fan le escribe al cantante y va empeorando el tono y el mensaje ante la falta de respuesta, y una cuarta en la que es Eminem el que le responde cuando ya es demasiado tarde. La pinza de Stan está tan ida de su sitio que en el 1:24 le devuelve el saludo a la tele cuando su ídolo pasa por la pantalla.

Stan envía cartas a Eminem con la regularidad y el entusiasmo con que de niños escribimos a los Reyes Magos. Es interesante ver la influencia del azar en el deterioro mental de Stan cuando, en el 2:18, una de sus muchas cartas se pierde en Correos, contribuyendo a enfurecerle más ante el mutismo del cantante al que tanto adora. Mientras, la relación con su pareja va a peor cada minuto, increpándola, por ejemplo, por interrumpirle mientras ve un videoclip (por cierto, el de What I Am).

En la siguiente estrofa, Stan se cabrea con Eminem por no haberle atendido después de un concierto, ni a él ni a su hermano pequeño, del que dice que tiene 6 años y que le admira aún más que él mismo. El fanatismo llega al extremo de que en el 3:10 Stan cambia a su novia por Eminem en una foto, un gesto en el que yo vería una pulsión homoerótica si no fuera porque todos conocemos a Eminem.

Dido aprovecha que Stan duerme para bajar a ese sótano en el que su novio hace su vida y del que ella está excluida, y claro, lo que ve cuando llega no le gusta, y es lógico, porque es toparse de frente con la locura de su pareja.

Al menos no te ha dejado el comedor hecho un Cristo

La mecha definitiva prende en la inestable cabeza de Stan, que, tras ponerse fino de vodka y pastillas (como reconoce en la estrofa) mete a Dido en el maletero del coche y se lanza a una carrera sin destino, conduciendo a toda velocidad bajo la lluvia (casi todas las escenas son de interior, o de exterior lluvioso, acentuando el tono oscuro y lúgubre de la canción y de la mente del protagonista).

Mientras conduce, Stan dicta su última carta a una grabadora, a la que le cuenta lo decepcionado que está, mientras vemos cómo ha ido destruyendo ese altar íntimo levantado en honor al artista. El amor incondicional se transforma en odio absoluto ante nuestros ojos.


Stan le desea a Eminem que cargue con su muerte en su conciencia, y en el último momento se da cuenta de que si se suicida no podrá enviarle la cinta que acaba de grabar. Pero es demasiado tarde, porque otro coche se le viene encima y de un volantazo acaba cayendo de un puente, llevándole a él, a su novia y a un bebé no nato a un muerte segura.

Queda una última estrofa, en la que Eminem responde, con sensatez, cariño y tino, las muchas cartas de Stan. Le pide disculpas por no haberle saludado después del concierto, le pide que cuide de su novia, le recomienda ayuda profesional para que pueda superar sus problemas... Mientras escribe, vemos escenas de rescate de los cuerpos bajo el agua, del funeral de Stan con su madre y su hermano pequeño, de las noticias del accidente... Es impactante el momento en que el hermano de Stan descubre su cabeza y le vemos con el pelo aclarado, como hacía Stan al inicio del video, dando la impresión de que el ciclo va a repetirse si nadie lo impide.


Eminem le pide a Stan que no acabe como el chico que salió en las noticias, que se suicidó y mató a su novia tirándose con su coche por un puente... y a medida que habla se da cuenta de que está refiriéndose al propio Stan. Es un final de impacto porque, durante un segundo y bajo la luz de un relámpago, vemos que el cristal del tren no refleja a Eminem sino al propio Stan.


La censura se llevó por delante algunas partes de la letra, por malsonantes o violentas. Éste es uno de los videoclips más cinematográficos y menos egomaníacos de Eminem, en el que él no es la estrella ni canta sobre los problemas de ser rico y famoso, sino que se mete con acierto en la piel de un fan y advierte de los peligros de la idolatría en las personas con la sesera más delicada.

domingo, 2 de febrero de 2014

PODCAST DE "DEVORADORES 2: ELECTRIC BOOGALOO" - "GREATEST HITS DE LA MÚSICA BIZARRA"


Después de varios meses los descerebrados de "Devoradores 2: Electric Boogaloo" nos hemos reunido para grabar otro programa musical. Esta vez dejamos el cine de lado y nos centramos en la música. 

Bueno, es un decir porque vamos a rescatar 10 temazos de música bizarra. La mayoría de ellas reflejo de la época dorada del cassette de gasolinera.

En nuestra cara A encontraréis un himno del pasotismo, un famoso cómico fusilando a Sugarhill Gang, la receta para ser la esposa ideal, unos hermanos sin gracia destrozando a Bowie y una oda al folleteo.

En la cara B tenéis una elegía al caudillo, otro cómico rapeando sobre un petrolero texano, criaturas de la noche y el vicio, la historia de una japonesa venida de Hong-Kong ¿? y una curiosa apología de la violencia de género.

¡Lo mejor de cada casa!. Si os pica la curiosidad, pinchad el enlace y como no, pulsad el play.