martes, 27 de enero de 2015

Yo La Tengo - "Sugarcube" (1997)

A lo mejor no tiene tanta fama, culto y reconocimiento como Sonic Youth, Pixies o The Replacements pero Yo La Tengo es también una banda señera de la escena indie norteamericana.

Este trío formado en Nueva Jersey por Georgia Hubley, Ira Kaplan y James McNew se han mantenido durante tres décadas. Siempre alejados del mainstream, nunca han tenido una gran promoción en lo que a videoclips se refiere.

La versión indie de Parchís

El nombre proviene de una anécdota beisbolera. En los años 60, Richie Ashburn, jugador de los NY Mets -el equipo del que Kaplan es seguidor- estaba harto de chocar con su compañero venezolano Elio Chacón cada vez que intentabar recoger la pelota tras un batazo rival. Como Chacón no hablaba inglés y no entendía los gritos de "I got it!" de Ashburn; éste aprendió a gritar "Yo la tengo!" para que su compañero se quedase quieto y poder atrapar la bola sin problemas.

En 1997 publicaron su octavo álbum, "I Can Hear The Heart Beating As One", cuyo primer single fue "Sugarcube". Para la realización de este vídeo dirigido por Phil Morrison contaron con el trío de cómicos formado por David Cross, John Ennis y Bob Odenkirk. 

Por aquella época Cross y Odenkirk protagonizaban para HBO el programa de sketchs "Mr. Show with Bob and David" destacando por hacer un humor muy corrosivo y totalmente alejado de la correción política. Ennis era un secundario habitual del show.



En "Sugarcube" Ennis interpreta al dueño de una discográfica y Cross y Odenkirk a sus ayudantes. Ennis está indignado con el soso vídeo que les han presentado la banda para su nuevo single a los que obliga a asistir a una "Academia de Rock".

Allí reciben clases de una copia de Alice Cooper (Odenkirk) y de su ayudante ataviado con una indescriptible peluca rosa (Cross).

Las lecciones son tan variadas como qué locales son los ideales para hacer conciertos, cómo destrozar habitaciones de hotel, cuál es el mejor formato para sacar un disco -por supuesto, el disco doble en directo-, y lecciones fascinantes como "El Theremin y tú".



Cuando el tiempo es bueno salen al jardín para que el Profesor Cooper les lea las letras del disco "A Farewell to Kings" de Rush. Tambien hay tiempo para trabajos creativos como hacerse tatuajes o diseñar logos para lucir en el bombo de la batería. Eso sí, la disciplina es espartana. No intentes tocar un instrumento clásico porque serás castigado y esconderte en el baño no te va servir.


Tras más de 100 días de clases intensivas y seis semanas de grabación, Yo La Tengo presentan a la discográfica el nuevo vídeo fruto de los conocimientos adquiridos en la Academia.

El resultado es el mismo que vimos en la primera reunión pero esta vez los ejecutivos quedan satisfechos y vaticinan un "número 1". Los Yo La Tengo se han graduado. Y "Alice Cooper" y su ayudante festejan el trabajo bien hecho chocándola con salto incluido.

Está claro que los Yo La Tengo no tienen en mucha estima a los ejecutivos de la discográfica ni a su inteligencia.



En cuanto a los protagonistas del vídeo, David Cross siempre ha ido alternando papeles en televisión y cine. El primer trabajo suyo que recuerdo fue en la sitcom "Dame un respiro" donde interpretó al hermano menor del fotógrafo de la revista que fingía desde la adolescencia una discapacidad psíquica para vivir del cuento. El personaje sólo intervino en tres capítulos pero tenía su propio latiguillo.

 "Un pastel para papaaaaaá"

También ha intervenido en las dos primeras entregas de "Men In Black", en "Olvídate de mí", haciendo de discapacitado en "Scary Movie 2" o de programador incompetente en "Pequeños guerreros".

Bob Odenkirk es uno de los valores en alza de la televisión americana gracias a su papel del abogado Saul Goodman en la multipremiada "Breaking Bad" y en su spin-off de inminente estreno "Better Call Saul".



También ha intervenido en varios capítulos de "Cómo conocí a vuestra madre" -interpretando al jefe de Marshall- y en "Fargo" -haciendo de shefiff crédulo e inoperante-.

Viendo el status actual de Odenkirk quién diría que en su día daba clases en una academia de rock caracterizado de Alice Cooper.


martes, 13 de enero de 2015

Elton John - "I want love" (2001)

Todos los que me conocen saben de mi debilidad por Robert Downey Jr. Mi Robert. Mi Robert que todo lo hace bien. Un tipo no solo atractivo a rabiar, además lleno de talento (a "Tropic Thunder", por ejemplo, me remito). 4:41 minutos de Robert Downey Jr. mirando a cámara es lo que yo entiendo por un videoclip que me comprende como consumidora, y es justo lo que traemos hoy al blog.

"I want love" fue uno de los singles de "Songs from the West Coast", de Elton John (quien ya ha visitado este blog con su "I'm still standing"). La canción habla de un hombre que pasa por un momento de especial vulnerabilidad y pide amor sin condiciones, un amor unidireccional, que le colme y no le exija. El director del video, Sam Taylor Wood, sugirió que la canción la interpretara otra persona distinta del cantante, y éste pensó enseguida en Downey porque estaba saliendo de un tratamiento de rehabilitación para su adicción a las drogas. Porque mi Robert es más bonito que un San Luis, pero muy tarambana también.

A Elton la idea le vino muy bien, porque como él mismo cuenta en una entrevista, eso le permitió estar tan ricamente en Francia mientras en California, Robert hacía 16 tomas para dar forma al videoclip. Rodado en un solo plano secuencia (se eligió el último rodado porque era en el que Robert estaba más relajado), muestra a Robert haciendo un playback de la canción mientras deambula por una mansión vacía y la cámara le sigue en la desnudez emocional (maldita sea, solo emocional) que va desplegando. Es lo que yo llamo "el festival de la carusa de Robert Downey Jr".

Ese de ahí es Robert Downey Jr., esperando que le den amor

Ay qué carita. Qué faltita de un abrazo.

Qué bien te queda la camiseta

Esa carita me gustaría vérsela en directo

Robert, te quiero, déjemonos de eufemismos

Brazacos Downey Jr.

Y encima tiene el culito prieto. No se puede pedir más

Y tras este festival de baboseo impropio de una dama, despedimos el post señalando, desde la sinceridad, que "I want love" es un video que desarma por su sencillez, por fiarlo todo al talento expresivo de una persona que estaba en uno de los momentos más bajos de su carrera profesional y de su vida personal, y que de la mano de Elton John tuvo la oportunidad de decir "eh, que sigo siendo actor". Quizás sin este videoclip, Tony Stark hoy tendría otro rostro.




jueves, 25 de diciembre de 2014

Ramones - "Merry Christmas (I Don't Want To Fight Tonight)" (1989)

Ya está aquí la Navidad, época bienintencionada donde las haya y que reparte subidones y bajonas indiscriminadamente.

Pero el poder de la Navidad es tal que en su día llegó a ablandar a los habitualmente macarras y bronquistas Ramones. Corría el año 1989 y los neoyorquinos publicaban su onceavo álbum, "Brain Drain".

"¡Feliz Navidad o iros al infierno!, 
creo que les hemos subyugado"

El primer single fue "Pet Sematary", basado en la novela homónima de Stephen King, pero el single que nos interesa fue el tercero. Llegó diciembre y Ramones querían dejarnos claro que enterraban el hacha de guerra por una noche.

En una casa con una decoración navideña cutre, pero no tan cutre como el catering que hay sobre la mesa, un tipo está apalancado en su sillón leyendo "Cuento de Navidad"; pero aparece su pareja para tocarle los huevos y recriminarle que haya preferido montar una fiesta navideña para los colegas en vez de cenar con los padres de ella.

"Bodegón: Navidad minimalista"

Aquí es cuando Ramones empiezan su declaración pacifista. Mientras Joey Ramone nos dice repetidamente que él no quiere pelear esta noche vemos a la pareja discutir, tirarse de los pelos, estrangularse (y no de forma sexual) mientras los invitados a esta fiesta sosa pasean por al lado como almas en pena. Claro, que con esa decoración y la mierda de comida que han puesto no se puede exigir más. También es verdad que a Ramones les gustaba juntas en sus vídeos a mucha gente en espacios reducidos.

Ramones y su sentido del 'horror vacui'

La pareja se queda sola en su pelea y parece que finalmente el mensaje Ramones ha calado. Él entrega su regalo a ella y su reacción mejor dejo que la descubráis por vosotros mismos. Mientras, desde "1001 vídeos" aprovechamos para desearos una

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015!!!


sábado, 6 de diciembre de 2014

PODCAST DE "DEVORADORES 2: ELECTRIC BOOGALOO": "MOTIVÁNDONOS A LO '80s STYLE'"



En "Devoradores" hemos vuelto a perder efectivos eventualmente (un saludo para David). Momento que aprovechamos Alex, Juan y yo para marcarnos un programa musical con la postrera aparición de Héctor.

Esta vez nos vamos a los ochenta, pero no para comernos un inexistente bocadillo de Nocilla mientras vemos "El equipo A" tras salir del colegio. ¡Qué mala (y equícova) es la nostalgia gilipollesca!.

Viajamos a esa década para volver a disfrutar de esas canciones tan motivantes que ilustraban entrenamientos, torneos de lucha, entrenamientos ninja o incluso ensayos para musicales.

Lista de canciones:

- "Far From Over" de Frank Stallone ("Staying Alive, la fiebre continua"). 
- "Winner Takes It All" de Sammy Haggar ("Yo, el halcón").
- "Hold On To The Vision" de Kevin Chalfant ("Retroceder nunca, rendirse jamás").
- * "The Glory of Love" de Peter Cetera ("Karate Kid II").
- "Best of The Best" de Stubblefield & Hall ("Campeón de Campeones).
- "Fight To Survive" de Stan Bush ("Contacto sangriento").
- "Angel of the City" de Robert Tepper ("Cobra").
- "Raising Heaven -in Hell Tonight-" de Patrick Swayze ("De profesión: duro").
- "The Legend of The Ninja" de artista desconocido ("El ninja en la guarida del dragón).

Os preguntaréis: ¿Y de "Rocky" no hay ninguna?. De las canciones de la saga del potro italiano pensamos hacer otro programa más adelante.

 Si queréis poneros en forma o prepararos para el combate de vuestra vida (quién sabe) aquí tenéis el acompañamiento musical ideal. Sólo tenéis que pinchar en el enlace.

* Esta canción se escucha mal en modo "reproducción" por causas ajenas a "Devoradores", en el modo "descargar" se escucha perfectamente.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Take That - "Do what U like" (1991)

Rayco, co-autor de este blog, es uno de esos delanteros generosos que a veces prefiere dar el pase para que marque el compañero, aunque sea a puerta vacía, que llenarse de gloria él. Gracias a esa magnanimidad de espíritu, hoy soy yo quien les trae uno de los videos más perturbadores que han pasado por este sufrido blog: "Do what U like", de Take That, sobre cuya pista me puso este querido amigo.

Esta canción fue el single con el que debutó una de las boybands más exitosas y omnipresentes de la década de los 90. Daba inicio a una carrera que no sólo hizo millonarios a Gary Barlow, Robbie Williams, Mark Owen, Howard Donald y Jason Orange, sino que llenó las vidas de tantas y tantas fans adolescentes e histéricas y dio pie a una nueva explosión de las bandas de chicos que cantaban, bailaban y ponían mohines, cuyos aterradores efectos tardamos mucho en superar.

Pero los comienzos no siempre son fáciles. A menudo, se emprende el camino sin saber a dónde se quiere ir, y en este caso no fue diferente. Era el año 1991. Los 90 no habían terminado de llegar, y los 80 no habían terminado de irse. Eran tiempos de indefinición y confusión, circunstancias a las que los Take That no escaparon, y de esa desorientación vital salió este videoclip, que no sabemos si clasificar como ochentero o noventero, y del que tampoco sabemos a qué público iba dirigido, ya que si bien las boybands eran un producto inequívocamente orientado a las chicas, este video tiene un componente homoerótico tan brutal que da la impresión de que los productores quisieron ofrecer a la audiencia un muestrario de ostras y caracoles, para luego servir la cena en función de lo que eligiese la mayoría.

Dos personas hicieron falta para dirigir este videoclip sin que quepa explicación alguna de por qué: Ro Barratt y Angie Smith. Ciertamente, para que cinco jóvenes bailen y se unten de gelatina (sí, como lo leen) en un plató con un fondo blanco no hace falta tanto personal, pero se ve que en Dance UK en aquella época se ataban los perros con roast beef. El grupo acabó un poco avergonzado tanto de la canción como del videoclip por la falta de calidad de ambos, pero eso no nos va a hacer apiadarnos a estas alturas.

Maldito Flanders y su erotismo

Los primeros diez segundos del videoclip nos lanzan un claro mensaje: "aquí no se engaña a nadie". Chaquetas de cuero con flecos y tachuelas (esto es la ofensiva del Tet de las tachuelas) y sin camiseta debajo, cruces XXL y Jason Orange (creo, tampoco distingo bien a los que no son Gary o Robbie) mirándonos con esos ojos de "what you want is that the tiger eats you". No sé si dar el primer plano corto del primer videoclip de la banda a Orange se debió a que los productores intuían que era él quien lo iba a petar en el corazón de las nenas (o los nenes). Craso error, como demostró el destino.


Y la presentación de los cinco, ahí en el suelo:


A partir de ahí, el video cansa ya solo de verlo, porque no paran ni medio segundo. La canción se titula "Haz lo que quieras" pero se ve que recostarse en el sofá con un buen libro no era una opción. Venga a dar saltos y brincos y aspavientos. De vez en cuando salen unas muchachas que han traído gelatina, pero para desperdiciarla, como veremos.

El pizpiretismo es una de las constantes del videoclip, en el que Gary "Pelo Platino Me Pasé Con El Tinte" Barlow lleva el peso principal de la canción. Ya desde el comienzo conocemos su gusto por el dulce, que se le descontrolaría un poco en el futuro dando lugar a un Gary Barlow tres veces por encima del volumen que luce en "Do what U like".

La nata para dar masajes... sí... claro...

Son muchos los highlights de este engendro; uno de mis favoritos va del 1:35 al 1:50, con un plano de Mark Owen moviendo los brazos como si intentara desenroscárselos del cuerpo y que acaba con Gary Barlow empujándolo hacia abajo y adoptando una expresión que me hace pensar en cosas sucias y obscenas que pueden hacer dos hombres adultos con capacidad de entender y consentir. 

Repasemos ahora algunas de las imágenes más desasosegantes de este videoclip que termina con cinco hombres restregándose gelatina mutuamente por sus cuerpos juveniles:


Este plano me ha ayudado a comprender que quizás haya visto demasiado porno gay para ser una mujer heterosexual


Una huevada y un muslo cubierto de gelatina: historia del videoclip

¿Algo que decir ahora de la coquilla de Word Up?



Lo bueno de este videoclip es que nos pone en perspectiva la carrera de Take That que, sin ser para mi gusto una banda especialmente destacable, fue capaz de cosas como "Back for good", así que al menos un poco de respeto se merece, y más considerando cuál fue su estrambótico punto de partida.

Y ahora vayan a por una gelatina y vuelvan a mirarla con los mismos ojos de antes. No, amigos, ya no pueden.

viernes, 31 de octubre de 2014

Keane - "Disconnected" (2012)

Yo no soy partidario de celebrar Halloween, pero esta fiesta siempre viene bien para sacar algún vídeoclip de temática terrorífica.

Esta vez voy a sacar producto nacional a medias. En 2012, los británicos Keane publicaron su cuarto disco, "Strangeland". De este álbum su extrajo el segundo single "Disconnected" y para rodar el vídeo decidieron llamar al dúo formado por el doblemente goyarizado Juan Antonio Bayona y Sergio G. Sánchez, su guionista habitual. Para "Disconnected" Bayona y Sánchez rodaron una "peli de terror setentera" en régimen de co-producción, of course, titulada "Sconness". 




La cinta está protagonizada por Leticia Dolera ("REC3"), con su cara de ratoncita habitual, y Félix Gómez ("Herederos"); dos actores salidos de esa enorme cantera que fue la grandísima y nunca suficientemente reivindicada "Al salir de clase".



Esta co-producción hispano-italo-anglo-canadiense, tras un aviso contra la piratería escrito en italiano, empieza con un plano de una mansión abandonada en la que Dolera (Letizia Doleri en los créditos) se dedica a quitar las sábanas blancas que protegen del polvo los muebles que hay en la casa como si de una Nicole Kidman en "Los otros" se tratara; a su vez, el cantante de Keane, Tom Chaplin, hace lo mismo sólo que éste descubre los instrumentos de la banda.

En eso que aparece en escena Gómez (Felice Gomeso), que ve como algo invisible va descubriendo los muebles. Dolera ve como las paredes se van llenando de humedad. Después de que un rollo de película se vaya pa'l carajo, vemos una sucesión de escenas típicas de pelis de terror: la bañera llena desprendiendo vapor, la persecución por los pasillos, ella armada con un cuchillo de cocina y parapetándose tras la puesta.



La peli se traslada de dimensión cuando Dolera se observa a ella misma en un mini-cuadro atravesando un jardín otoñal mientras por su parte, Gómez ve una peli casera de los tiempos en los que ellos eran una pareja feliz. A través de una consulta en una hemeroteca que hace Dolera sabemos que "una banda inglesa ha desaparecido" y que la mansión estaba poseída; por cierto, en el cuerpo de la noticia se nombra a la "famiglia Argento".



Volvemos al jardin otoñal donde ella empieza a cavar bajo la lluvia, escena que se alterna con planos de la pareja dándolo todo bajo un cielo rojizo. Al final, todo se mezcla: el cadáver enterrado, una mano que emerge de la tierra y otra que atraviesa la puerta y agarra del cuello a Dolera mientras las hojas caídas se apoderan del salón donde tocan los Keane. 




Todo esta sucesión de planos termina con ella despertando de una pesadilla junto a su marido cuando ve que la televisión está encendida y en la pantalla está un Tom Chaplin de mirada diabólica que da paso al crédito "Fine".



La referencia a Argento deja claro cual ha sido la principal influencia de Bayona y Sánchez, el giallo. Este género típicamente italiano surgió a finales de los 60 con Mario Bava y "La muchacha que sabía demasiado" o "Seis mujeres para el asesino". Pero Dario Argento fue el que llevó el género a un nivel superior con "El pájaro de las plumas de cristal", "El gato de las nueve colas" y, sobre todo, "Rojo oscuro" -aka "Rojo profundo"-, donde el director giraba lentamente hacia el slasher.




En "Disconnected" -"Sconness"- vemos todas las claves estéticas del giallo: uso del plano subjetivo, planos detalle, montaje alterno mezclando varios niveles de realidad y subconsciencia, no puede faltar algo de cámara lenta y por supuesto, un extraño giro final para dejarnos con un desenlace efectista y algo tramposo. 

El giallo fue perdiendo fuerza en los 80 cuando otros directores italianos de talento limitado se sumaron al carro. Y es que no hay género que sobreviva a la intromisión de gentuza como Lucio Fulci (sí, el de "La conquista de la tierra perdida"), Umberto Lenzi (sí, el de "La invasión de los zombies atómicos") o Luigi Cozzi (sí, el de "Choque de Galaxias").

Total, que el género languideció hasta que en 1987 el Michele Soavi aportó el canto del cisne del género con su ópera prima, "Aquarius"; aunque se la puede considerar más un slasher, algo de giallo hay por ahí.




"Disconnected" consigue ser un homenaje bastante bien hecho y respetuoso, muy bien filmado y que resulta interesante ver.

Os dejo con el vídeo y me voy a preparar para patear hasta que se me rompa el pie a cualquier niño yanquizado que ose tocar mi puerta en busca de caramelos.


domingo, 19 de octubre de 2014

Lily Allen - "Not fair" (2009)

Si algo ha tenido la británica Lily Allen a lo largo de su carrera ha sido desparpajo. Lejos de querer ser una muñeca pop, Lily trazó sus líneas gamberras desde su primer single, aquel "Smile" en el que se alegraba de amargarle la vida a su ex de todas las formas posibles. Ya que su segundo disco se titulara "It's not me, it's you", daba pistas de por dónde iba a seguir su carrera.

De ese album se extrae "Not fair", una descarnada canción sobre la frustración sexual, sobre el dilema en el que se encuentra una mujer que ha dado con el novio ideal, y resulta que éste es el peor amante del mundo, no tanto por torpe, que eso se puede arreglar, sino por egoísta. Parece baladí la cuestión pero no lo es, ya que conduce a una reflexión sobre el peso del sexo en el amor y en la relación de pareja, y en cómo ésta no funciona sin aquel. Sólo que Lily no reflexiona con metáforas, ni mucho menos: "I'm feeling pretty damn hard done by / I spent ages giving head".

Dado que la canción tiene una cierta resonancia country, que encuentro insólita en una londinense, para el video se eligió la ambientación del Porter Wagoner Show, un programa de la televisión americana presentado por el cantante homónimo, que entre 1960 y 1981 se emitió combinando gags cómicos y actuaciones musicales. A alguno les sonará por parecerse a los programas donde aparecía Conway Twitty, popularizado por "Padre de Familia". Dolly Parton, por ejemplo, fue fija del show entre 1966 y 1974.

Al inicio del videoclip, dirigido por Melina Matsoukas, una habitual de este arte que ha trabajado para Rihanna o Lady Gaga, entre otros, vemos a Porter Wagoner presentando a la propia Lily (con un trabajado doblaje), y se inicia la actuación de la señorita Allen en este decorado:


Como se puede observar, la ambientación es netamente sureña (con vaca y gallinas), en mitad de la cual luce y destaca Lily Allen con su mono de color blanco, sus taconazos y su sencillo peinado.

El videoclip no tiene desarrollo argumental ni historia, tan solo es la actuación y el decorado, pero vale la pena destacar los disfraces (atiende) de los músicos y las coristas, una de las cuales (la morena) tardó tres meses en bajarse el cardado (o eso dice la leyenda).

El primero por la izquierda adopta continuamente poses de "yo no quiero estar aquí" y el joven del pelo mulet, que cómo no, toca el banjo, resulta fascinante e hipnótico

Camisas con flecos: temedlas, porque volverán

Vale la pena detenerse en el minuto 0:15 para ver las caras del público y darse un viaje en el tiempo. El videoclip fue grabado en video para que no desentonara con las imágenes del inicio y conservara ese aire a televisión antigua.