domingo, 8 de marzo de 2015

Cristian Castro - "Lloviendo estrellas" (2001)

En este blog no nos prodigamos mucho a la hora de hablar de cantantes latinoamericanos. Es por eso que hoy nos vamos a México para hablar de Cristian Castro.

A Cristian, siendo hijo del cómico Manuel "El loco" Valdés y de la estrella de culebrones Verónica Castro, no le costó mucho tener un opotunidad para hacer aquello que más le gustaba, cantar.

 


Empezó su carrera en 1992 y en 2001 ya tenía en la calle su séptimo álbum, y el de más éxito hasta la fecha, "Azul". El tercer single de este trabajo fue "Lloviendo estrellas".


                                               


El videoclip está claramente inspirado en el anime de Leiji Matsumoto "Capitán Harlock, pirata espacial" (1978-79). De Matsumoto ya hemos hablado en este blog.

Nuestro Harlock a la mexicana, está al timón de la nave con gran concentración y con una facilidad pasmosa para cambiarse de chaqueta de plano a plano. Pronto vemos que es un hombre enamorado de una pirata bastante jamelga (maquillada perturbadoramente como Adam Ant) a la que enseñó a manejar la pistorla y la espada.

La nave surca el espacio entre asteroides mientras Cristian maneja el timón con una mano en una claro ejemplo de temeridad y sobradez. 

"Me saqué el carné en la Autoescuela Farruquito,
 y tuve de monitor a Ortega Cano"


Todo en presencia de la mascota de la tripulación, una especie de reptil fucsia (a juego con la chaqueta fucsia de Cristian) que vuela con una especie de hélices incorporadas a su espalda. Por supuesto, este bichejo va a ejercer de caricato de la función con poco éxito.

Mientras, vemos como la pirata-jamelga, vestida también de fucsia, echa de menos a Cristian. La vida en la nave de éste sigue su cotidianidad; él da las instrucciones a sus chicos, entre los que se encuentra un tipo con rastas y la cara pintada con rotulador Carioca vestido de fucsia; el cocinero hace la comida en cacerolas fucsias, etc. 



The worst tribal tatoo ever

Las dos naves estás cerca y se encuentran bajo una lluvia de meteoritos en medio de un espacio con un reiterativo brillo fucsia. Las dos tripulaciones se esfuerzan en salir de la tormenta, momento que aprovecha Cristian para utilizar la alta tecnología de la nave para localizar la posición de su chica. A estas alturas, ya sabemos que Cristian como capitán deja mucho que desear.

Ejem!. Spielberg, ¿de dónde sacaste ideas para "Minority Report"?

La nave de Cristian ha sufrido un pequeño impacto, pero a él sigue a lo suyo. La jamelga se pasea pensativa por su puente de mando. En un alarde de dirección artística que hace palidecer al de "El señor de los anillos" han puesto alrededor del timón una boa de plumas de color fucsia (como no) para que sepamos que la tripulación de esa nave es femenina.

 El director de este vídeo está con el fucsia
 como George Lucas con el CGI

Sin todavía saber si el impacto en la nave ha sido reparado o no vemos como Cristian utiliza aquel aparato tecnológico para teletrasportar a la jamelga como si del Sr. Spock (DEP, Leonard Nimoy) se tratara.

Una vez juntos, se ponen carusas, se dan la manita y entran en el camarote del capitán Castro no sin antes deleitarnos con un primer plano del culo de la jamelga. Que no todo va a ser meteoritos, efectos especiales, bichejos y cosas fucsias por todas partes.

 Prueba de agudeza visual, ¿quién lleva más rimel?

El vídeoclip está bastante bien realizado y es muy llamativo porque escuchando la canción, cuesta imaginar que iba a ir acompañada de esta ambientación.

Pero quiero dejar una serie de interrogantes: ¿a los tripulantes de la nave no les importa que su capitán esté más ocupado por pillar cacho que por los peligros que deben afrontar?, ¿porque Cristian solo teletransportó a la jamelga y no a toda la tripulación, sólo puede pillar él o qué? y ¿si el disco se llama "Azul" porque en el espacio casi todo es de color fucsia?. 



 

jueves, 19 de febrero de 2015

Paul Simon - "You can call me Al" (1986)

"You can call me Al" es un temazo mayúsculo, y para mí, uno de los videoclips icónicos de los años 80. Primer single de uno de esos discos que figuran en todas las antologías, "Graceland", una mirada a África y a la cultura africana insólita en el panorama musical de la década, devolvió el éxito a un Paul Simon que desde que dejó el duo Simon & Garfunkel había conocido la gloria de forma muy irregular.

Este video es una segunda versión. El original fue una actuación musical de Simon durante el monólogo inicial del episodio de Saturday Night Live del que fue anfitrión, visto a través de un monitor. A Simon no le gustó, y uno de los productores del programa, Lorne Michaels, ideó esta otra versión, mucho más comercial y divertida, que acabó dirigiendo Gary Weis, al que ya hemos glosado en esta casa como director de "Walk like an Egyptian" de The Bangles.

El concepto del video es sencillo a más no poder: una habitación desnuda de paredes rosas, algunos instrumentos, y dos sillas. Hacen su entrada Paul Simon y el actor de comedia Chevy Chase, dando la sensación de que ambos nos van a explicar de qué va la canción. Nótese cómo en los tres primeros segundos la cámara se tambalea un poco, como buscando estabilizarse.


Pacto entre caballeros

Y cuándo uno tiene la intriga de saber cuál será el papel de Chase en el videoclip, resulta que la pregunta es la contraria: dónde va a meterse Paul Simon, el cantante, cuando es Chevy Chase el que empieza a hacer playback, poniendo toda su gestualidad (cara, manos, cuerpo) al servicio de la interpretación de la letra. A Paul Simon solo le dejará hacer los coros en el estribillo. Lo mejor es que Chase no aparenta en ningún momento hacerlo por ansias de protagonismo, sino como si él mismo fuera el cantante, sin la menor malicia.

La cara, entre resignada y enfadada, de Simon es absolutamente épica (0:15-0:21). 

"Si lo sé, lo dejo en Graceland", piensa Paul Simon

Así que el cantante desplazado de su puesto se levanta y se va a buscar instrumentos, y el resto del videoclip es casi un one-man-show de Chevy Chase, que más parece hablar con el espectador que estar cantando. A Simon no le cambia la cara salvo cuando está tocando algún instrumento, momentos en los que claramente se viene arriba.

Me llama mucho la atención en el 1:58 la gracieta de Chevy Chase de dejar caer un vaso de agua a través del soporte de un bongo, como si fuera una mesa.


Al final ambos se animan con la música y los instrumentos, y es una de las claves de lo divertido que puede ser este videoclip, porque busca también ser una parodia de los videos en los que una banda fingía tocar los instrumentos.


Los protagonistas de la canción, Al y Betty, son el propio Simon y su esposa Peggy, a los que un compositor francés que conocieron en una fiesta se empeñó en llamar así porque no entendía bien la pronunciación americana.

Casi treinta años después de su estreno, "You can call me Al" sigue en esa lista de canciones que te insuflan de ritmo los pies y que te ponen de buen humor sin proponértelo.


martes, 27 de enero de 2015

Yo La Tengo - "Sugarcube" (1997)

A lo mejor no tiene tanta fama, culto y reconocimiento como Sonic Youth, Pixies o The Replacements pero Yo La Tengo es también una banda señera de la escena indie norteamericana.

Este trío formado en Nueva Jersey por Georgia Hubley, Ira Kaplan y James McNew se han mantenido durante tres décadas. Siempre alejados del mainstream, nunca han tenido una gran promoción en lo que a videoclips se refiere.

La versión indie de Parchís

El nombre proviene de una anécdota beisbolera. En los años 60, Richie Ashburn, jugador de los NY Mets -el equipo del que Kaplan es seguidor- estaba harto de chocar con su compañero venezolano Elio Chacón cada vez que intentabar recoger la pelota tras un batazo rival. Como Chacón no hablaba inglés y no entendía los gritos de "I got it!" de Ashburn; éste aprendió a gritar "Yo la tengo!" para que su compañero se quedase quieto y poder atrapar la bola sin problemas.

En 1997 publicaron su octavo álbum, "I Can Hear The Heart Beating As One", cuyo primer single fue "Sugarcube". Para la realización de este vídeo dirigido por Phil Morrison contaron con el trío de cómicos formado por David Cross, John Ennis y Bob Odenkirk. 

Por aquella época Cross y Odenkirk protagonizaban para HBO el programa de sketchs "Mr. Show with Bob and David" destacando por hacer un humor muy corrosivo y totalmente alejado de la correción política. Ennis era un secundario habitual del show.



En "Sugarcube" Ennis interpreta al dueño de una discográfica y Cross y Odenkirk a sus ayudantes. Ennis está indignado con el soso vídeo que les han presentado la banda para su nuevo single a los que obliga a asistir a una "Academia de Rock".

Allí reciben clases de una copia de Alice Cooper (Odenkirk) y de su ayudante ataviado con una indescriptible peluca rosa (Cross).

Las lecciones son tan variadas como qué locales son los ideales para hacer conciertos, cómo destrozar habitaciones de hotel, cuál es el mejor formato para sacar un disco -por supuesto, el disco doble en directo-, y lecciones fascinantes como "El Theremin y tú".



Cuando el tiempo es bueno salen al jardín para que el Profesor Cooper les lea las letras del disco "A Farewell to Kings" de Rush. Tambien hay tiempo para trabajos creativos como hacerse tatuajes o diseñar logos para lucir en el bombo de la batería. Eso sí, la disciplina es espartana. No intentes tocar un instrumento clásico porque serás castigado y esconderte en el baño no te va servir.


Tras más de 100 días de clases intensivas y seis semanas de grabación, Yo La Tengo presentan a la discográfica el nuevo vídeo fruto de los conocimientos adquiridos en la Academia.

El resultado es el mismo que vimos en la primera reunión pero esta vez los ejecutivos quedan satisfechos y vaticinan un "número 1". Los Yo La Tengo se han graduado. Y "Alice Cooper" y su ayudante festejan el trabajo bien hecho chocándola con salto incluido.

Está claro que los Yo La Tengo no tienen en mucha estima a los ejecutivos de la discográfica ni a su inteligencia.



En cuanto a los protagonistas del vídeo, David Cross siempre ha ido alternando papeles en televisión y cine. El primer trabajo suyo que recuerdo fue en la sitcom "Dame un respiro" donde interpretó al hermano menor del fotógrafo de la revista que fingía desde la adolescencia una discapacidad psíquica para vivir del cuento. El personaje sólo intervino en tres capítulos pero tenía su propio latiguillo.

 "Un pastel para papaaaaaá"

También ha intervenido en las dos primeras entregas de "Men In Black", en "Olvídate de mí", haciendo de discapacitado en "Scary Movie 2" o de programador incompetente en "Pequeños guerreros".

Bob Odenkirk es uno de los valores en alza de la televisión americana gracias a su papel del abogado Saul Goodman en la multipremiada "Breaking Bad" y en su spin-off de inminente estreno "Better Call Saul".



También ha intervenido en varios capítulos de "Cómo conocí a vuestra madre" -interpretando al jefe de Marshall- y en "Fargo" -haciendo de shefiff crédulo e inoperante-.

Viendo el status actual de Odenkirk quién diría que en su día daba clases en una academia de rock caracterizado de Alice Cooper.


martes, 13 de enero de 2015

Elton John - "I want love" (2001)

Todos los que me conocen saben de mi debilidad por Robert Downey Jr. Mi Robert. Mi Robert que todo lo hace bien. Un tipo no solo atractivo a rabiar, además lleno de talento (a "Tropic Thunder", por ejemplo, me remito). 4:41 minutos de Robert Downey Jr. mirando a cámara es lo que yo entiendo por un videoclip que me comprende como consumidora, y es justo lo que traemos hoy al blog.

"I want love" fue uno de los singles de "Songs from the West Coast", de Elton John (quien ya ha visitado este blog con su "I'm still standing"). La canción habla de un hombre que pasa por un momento de especial vulnerabilidad y pide amor sin condiciones, un amor unidireccional, que le colme y no le exija. El director del video, Sam Taylor Wood, sugirió que la canción la interpretara otra persona distinta del cantante, y éste pensó enseguida en Downey porque estaba saliendo de un tratamiento de rehabilitación para su adicción a las drogas. Porque mi Robert es más bonito que un San Luis, pero muy tarambana también.

A Elton la idea le vino muy bien, porque como él mismo cuenta en una entrevista, eso le permitió estar tan ricamente en Francia mientras en California, Robert hacía 16 tomas para dar forma al videoclip. Rodado en un solo plano secuencia (se eligió el último rodado porque era en el que Robert estaba más relajado), muestra a Robert haciendo un playback de la canción mientras deambula por una mansión vacía y la cámara le sigue en la desnudez emocional (maldita sea, solo emocional) que va desplegando. Es lo que yo llamo "el festival de la carusa de Robert Downey Jr".

Ese de ahí es Robert Downey Jr., esperando que le den amor

Ay qué carita. Qué faltita de un abrazo.

Qué bien te queda la camiseta

Esa carita me gustaría vérsela en directo

Robert, te quiero, déjemonos de eufemismos

Brazacos Downey Jr.

Y encima tiene el culito prieto. No se puede pedir más

Y tras este festival de baboseo impropio de una dama, despedimos el post señalando, desde la sinceridad, que "I want love" es un video que desarma por su sencillez, por fiarlo todo al talento expresivo de una persona que estaba en uno de los momentos más bajos de su carrera profesional y de su vida personal, y que de la mano de Elton John tuvo la oportunidad de decir "eh, que sigo siendo actor". Quizás sin este videoclip, Tony Stark hoy tendría otro rostro.




jueves, 25 de diciembre de 2014

Ramones - "Merry Christmas (I Don't Want To Fight Tonight)" (1989)

Ya está aquí la Navidad, época bienintencionada donde las haya y que reparte subidones y bajonas indiscriminadamente.

Pero el poder de la Navidad es tal que en su día llegó a ablandar a los habitualmente macarras y bronquistas Ramones. Corría el año 1989 y los neoyorquinos publicaban su onceavo álbum, "Brain Drain".

"¡Feliz Navidad o iros al infierno!, 
creo que les hemos subyugado"

El primer single fue "Pet Sematary", basado en la novela homónima de Stephen King, pero el single que nos interesa fue el tercero. Llegó diciembre y Ramones querían dejarnos claro que enterraban el hacha de guerra por una noche.

En una casa con una decoración navideña cutre, pero no tan cutre como el catering que hay sobre la mesa, un tipo está apalancado en su sillón leyendo "Cuento de Navidad"; pero aparece su pareja para tocarle los huevos y recriminarle que haya preferido montar una fiesta navideña para los colegas en vez de cenar con los padres de ella.

"Bodegón: Navidad minimalista"

Aquí es cuando Ramones empiezan su declaración pacifista. Mientras Joey Ramone nos dice repetidamente que él no quiere pelear esta noche vemos a la pareja discutir, tirarse de los pelos, estrangularse (y no de forma sexual) mientras los invitados a esta fiesta sosa pasean por al lado como almas en pena. Claro, que con esa decoración y la mierda de comida que han puesto no se puede exigir más. También es verdad que a Ramones les gustaba juntas en sus vídeos a mucha gente en espacios reducidos.

Ramones y su sentido del 'horror vacui'

La pareja se queda sola en su pelea y parece que finalmente el mensaje Ramones ha calado. Él entrega su regalo a ella y su reacción mejor dejo que la descubráis por vosotros mismos. Mientras, desde "1001 vídeos" aprovechamos para desearos una

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015!!!


sábado, 6 de diciembre de 2014

PODCAST DE "DEVORADORES 2: ELECTRIC BOOGALOO": "MOTIVÁNDONOS A LO '80s STYLE'"



En "Devoradores" hemos vuelto a perder efectivos eventualmente (un saludo para David). Momento que aprovechamos Alex, Juan y yo para marcarnos un programa musical con la postrera aparición de Héctor.

Esta vez nos vamos a los ochenta, pero no para comernos un inexistente bocadillo de Nocilla mientras vemos "El equipo A" tras salir del colegio. ¡Qué mala (y equícova) es la nostalgia gilipollesca!.

Viajamos a esa década para volver a disfrutar de esas canciones tan motivantes que ilustraban entrenamientos, torneos de lucha, entrenamientos ninja o incluso ensayos para musicales.

Lista de canciones:

- "Far From Over" de Frank Stallone ("Staying Alive, la fiebre continua"). 
- "Winner Takes It All" de Sammy Haggar ("Yo, el halcón").
- "Hold On To The Vision" de Kevin Chalfant ("Retroceder nunca, rendirse jamás").
- * "The Glory of Love" de Peter Cetera ("Karate Kid II").
- "Best of The Best" de Stubblefield & Hall ("Campeón de Campeones).
- "Fight To Survive" de Stan Bush ("Contacto sangriento").
- "Angel of the City" de Robert Tepper ("Cobra").
- "Raising Heaven -in Hell Tonight-" de Patrick Swayze ("De profesión: duro").
- "The Legend of The Ninja" de artista desconocido ("El ninja en la guarida del dragón).

Os preguntaréis: ¿Y de "Rocky" no hay ninguna?. De las canciones de la saga del potro italiano pensamos hacer otro programa más adelante.

 Si queréis poneros en forma o prepararos para el combate de vuestra vida (quién sabe) aquí tenéis el acompañamiento musical ideal. Sólo tenéis que pinchar en el enlace.

* Esta canción se escucha mal en modo "reproducción" por causas ajenas a "Devoradores", en el modo "descargar" se escucha perfectamente.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Take That - "Do what U like" (1991)

Rayco, co-autor de este blog, es uno de esos delanteros generosos que a veces prefiere dar el pase para que marque el compañero, aunque sea a puerta vacía, que llenarse de gloria él. Gracias a esa magnanimidad de espíritu, hoy soy yo quien les trae uno de los videos más perturbadores que han pasado por este sufrido blog: "Do what U like", de Take That, sobre cuya pista me puso este querido amigo.

Esta canción fue el single con el que debutó una de las boybands más exitosas y omnipresentes de la década de los 90. Daba inicio a una carrera que no sólo hizo millonarios a Gary Barlow, Robbie Williams, Mark Owen, Howard Donald y Jason Orange, sino que llenó las vidas de tantas y tantas fans adolescentes e histéricas y dio pie a una nueva explosión de las bandas de chicos que cantaban, bailaban y ponían mohines, cuyos aterradores efectos tardamos mucho en superar.

Pero los comienzos no siempre son fáciles. A menudo, se emprende el camino sin saber a dónde se quiere ir, y en este caso no fue diferente. Era el año 1991. Los 90 no habían terminado de llegar, y los 80 no habían terminado de irse. Eran tiempos de indefinición y confusión, circunstancias a las que los Take That no escaparon, y de esa desorientación vital salió este videoclip, que no sabemos si clasificar como ochentero o noventero, y del que tampoco sabemos a qué público iba dirigido, ya que si bien las boybands eran un producto inequívocamente orientado a las chicas, este video tiene un componente homoerótico tan brutal que da la impresión de que los productores quisieron ofrecer a la audiencia un muestrario de ostras y caracoles, para luego servir la cena en función de lo que eligiese la mayoría.

Dos personas hicieron falta para dirigir este videoclip sin que quepa explicación alguna de por qué: Ro Barratt y Angie Smith. Ciertamente, para que cinco jóvenes bailen y se unten de gelatina (sí, como lo leen) en un plató con un fondo blanco no hace falta tanto personal, pero se ve que en Dance UK en aquella época se ataban los perros con roast beef. El grupo acabó un poco avergonzado tanto de la canción como del videoclip por la falta de calidad de ambos, pero eso no nos va a hacer apiadarnos a estas alturas.

Maldito Flanders y su erotismo

Los primeros diez segundos del videoclip nos lanzan un claro mensaje: "aquí no se engaña a nadie". Chaquetas de cuero con flecos y tachuelas (esto es la ofensiva del Tet de las tachuelas) y sin camiseta debajo, cruces XXL y Jason Orange (creo, tampoco distingo bien a los que no son Gary o Robbie) mirándonos con esos ojos de "what you want is that the tiger eats you". No sé si dar el primer plano corto del primer videoclip de la banda a Orange se debió a que los productores intuían que era él quien lo iba a petar en el corazón de las nenas (o los nenes). Craso error, como demostró el destino.


Y la presentación de los cinco, ahí en el suelo:


A partir de ahí, el video cansa ya solo de verlo, porque no paran ni medio segundo. La canción se titula "Haz lo que quieras" pero se ve que recostarse en el sofá con un buen libro no era una opción. Venga a dar saltos y brincos y aspavientos. De vez en cuando salen unas muchachas que han traído gelatina, pero para desperdiciarla, como veremos.

El pizpiretismo es una de las constantes del videoclip, en el que Gary "Pelo Platino Me Pasé Con El Tinte" Barlow lleva el peso principal de la canción. Ya desde el comienzo conocemos su gusto por el dulce, que se le descontrolaría un poco en el futuro dando lugar a un Gary Barlow tres veces por encima del volumen que luce en "Do what U like".

La nata para dar masajes... sí... claro...

Son muchos los highlights de este engendro; uno de mis favoritos va del 1:35 al 1:50, con un plano de Mark Owen moviendo los brazos como si intentara desenroscárselos del cuerpo y que acaba con Gary Barlow empujándolo hacia abajo y adoptando una expresión que me hace pensar en cosas sucias y obscenas que pueden hacer dos hombres adultos con capacidad de entender y consentir. 

Repasemos ahora algunas de las imágenes más desasosegantes de este videoclip que termina con cinco hombres restregándose gelatina mutuamente por sus cuerpos juveniles:


Este plano me ha ayudado a comprender que quizás haya visto demasiado porno gay para ser una mujer heterosexual


Una huevada y un muslo cubierto de gelatina: historia del videoclip

¿Algo que decir ahora de la coquilla de Word Up?



Lo bueno de este videoclip es que nos pone en perspectiva la carrera de Take That que, sin ser para mi gusto una banda especialmente destacable, fue capaz de cosas como "Back for good", así que al menos un poco de respeto se merece, y más considerando cuál fue su estrambótico punto de partida.

Y ahora vayan a por una gelatina y vuelvan a mirarla con los mismos ojos de antes. No, amigos, ya no pueden.